Mazón no contempla adelantar elecciones ahora si Vox sale del Consell

El escenario que se abre si se ejecuta la ruptura es un gobierno en minoría del PP y una reestructuración del Ejecutivo

Carlos Mazón observa a Vicente Barrera (Vox) durante el pleno de esta mañana en Corts.

Carlos Mazón observa a Vicente Barrera (Vox) durante el pleno de esta mañana en Corts. / Germán Caballero

Alfons Garcia

Alfons Garcia

Pese a la buena relación exhibida en Corts esta mañana entre los aún socios del Consell, el ambiente político en la Comunitat Valenciana en esta jornada es que todo va encaminado a una ruptura.

La primera reacción en el cúpula popular valenciana es de “sorpresa”, la misma que manifestó ayer el president de la Generalitat, Carlos Mazón, antes de que Santiago Abascal elevara su órdago y, tras la conferencia sectorial sobre menores migrantes, diera por rotos los gobiernos autonómicos. Nadie creía que el pulso del líder de la ultraderecha podía llegar tan lejos, pero a esta hora la opinión extendida en la dirección del PPCV es que quedan pocas salidas que no sean la ruptura.

La sorpresa también explica que no existan planes B elaborados sobre el futuro inmediato. De consumarse la salida de los consellers de Vox, Mazón tendrá que sustituirlos en las tres carteras que ocupan hasta la fecha Vox (Cultura, Agricultura y Justicia e Interior).

Presidencia sí que traslada algunas ideas muy claras. La fundamental es descartar la opción de unas elecciones anticipadas. "¿Por qué? El Gobierno funciona", es la reacción inmediata. Están muy cerca además las últimas elecciones autonómicas: ha pasado poco más de un año. Y lo que dejaron los resultados de las últimas europeas es que no existirían grandes movimientos en la intención de voto, así que todo podría continuar más o menos igual.

La voluntad, de esta manera, y el escenario más posible en este momento, es un gobierno en minoría del PP, siempre que se acabe ejecutando finalmente la anunciada ruptura de los gobiernos autonómicos por parte de Vox.

Así, Mazón se vería obligado a una reestructuración del Ejecutivo. Puede mantener la estructura actual o introducir algún cambio, en el sentido de agrupación de algunas carteras y de reorganización de competencias entre los departamentos. Es lo que deberá ver en las próximas horas en la hipótesis de que Vox abandone. En todo caso, deberá realizar nombramientos en los primeros escalones. Cabe la posibilidad de que en los niveles inferiores, algún cargo actual de Vox continúe.

Gobernar en minoría, sin la compañía de Vox, puede desbloquear algunas cuestiones en las que la oposición ha puesto la presencia de la ultraderecha como línea roja. Es el caso de los órganos estatutarios, como el Consell Valencià de Cultura (CVC).

Como contrapeso, un PP con 40 escaños en Corts, a 10 de la mayoría absoluta, puede ver complicado sacar adelante algunos de los proyectos legislativos más importantes. La prueba de fuego del tono de la legislatura, si se produce la ruptura, serán los presupuestos del próximo año, que han de tramitarse a la vuelta del verano.

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