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Una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama se ve obligada a dejar su trabajo

Cáncer Valencia pone el foco en el impacto posterior a la enfermedad con secuelas físicas y emocionales

Almudena Puchades, una superviviente: "Te dicen que va a ser un año malo, pero es bastante más tiempo"

Marcos Calvo, Mº Jesús Doz, Antoni Llombart y Almudena Puchades en la rueda de prensa.

Marcos Calvo, Mº Jesús Doz, Antoni Llombart y Almudena Puchades en la rueda de prensa. / C.V.

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

Una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama se ve obligada a dejar su trabajo. Es una de las secuelas de la segunda parte de la enfermedad: la primera es la aguda, el tratamiento de la enfermedad; la segunda es la "más invisible", las secuelas psicológicas, sociales y físicas durante tres o cuatro años tras eliminar el cáncer. "Cuesta años volver a ser alguien parecido a quien eras antes del cáncer", explica Almudena Puchades, una superviviente que ha compartido su testimonio con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama. Su historia es el testimonio de cómo cuesta reincorporarse al mundo tras el tratamiento. "Tu vida se pausa, pero el mundo sigue girando y, cuando quieres reentrar, tienes que acelerar para poder engancharte al ritmo de la sociedad", reconoce.

Son parte de las secuelas menos visibles, con las que conviven las mujeres supervivientes. Hay problemas físicos. Casi la mitad de ellas tiene dolor de baja intensidad habitual o fatiga. Pero, también, hay psicológicos y emocionales: pérdida de capacidades cognitivas, deterioro en la memoria, falta de concentración o estrés prolongado. Y eso, al final, les afecta a la hora de reincorporarse al mundo laboral. El 64 % sufre algún impedimento para conseguirlo y más de la mitad no se han sentido apoyadas por su jefe o sus compañeros de trabajo. Según las cifras del Observatorio de Cáncer Valencia, la proyección profesional de 7.704 valencianas que están atravesando la enfermedad "va a verse limitada" porque la prevalencia media a cinco años de este tumor en la Comunitat Valenciana es de 16.498 casos.

Almudena Puchades, superviviente del cáncer de mama.

Almudena Puchades, superviviente del cáncer de mama. / C.V.

Una de cada siete mujeres

Desde Cáncer Valencia, han querido poner el foco en el impacto social, laboral, económico, físico y emocional de esta enfermedad, el cáncer de mama, que afecta a una de cada ocho mujeres en España, aunque las previsiones estiman que seguirá creciendo hasta alcanzar una prevalencia de un caso por cada siete mujeres. "Esto se debe a los cambios de vida y entra en la media de la resta de países europeos", ha explica el doctor Antoni Llombart, jefe del servicio de Oncología del hospital Arnau de Vilanova.

A pesar del aumento de la incidencia, las cifras de mujeres supervivientes no deja de aumentar con cifras entre el 85 y el 86 %. Según Llombart, se debe a dos cuestiones: el diagnóstico precoz con la implantación de unos programas de "cribado muy efectivo" y la mejoría de los tratamientos y la tecnología del sistema sanitario. En comparación con otras patologías, solo el 25 % de los pacientes con cáncer de pulmón consigue sobrevivir a la enfermedad.

Las secuelas "más crónicas"

Este tipo de consecuencias posteriores a la enfermedad "hacen más daño psicológicamente que el tratamiento de la misma". Así lo relata Marcos Calvo, coordinador psicosocial de la junta asociada provincial de la entidad. Tanto es así que, como explica Almudena, "nos cuesta expresarlo porque pensamos que hemos de estar bien, cuando realmente no lo estamos". En su caso, ha convivido durante cuatro años con cansancio, dificultades cognitivas y cambios de humor repentinos.

En el terreno laboral, se siente una afortunada porque su enfermedad coincidió con la pandemia y su reinserción laboral fue bastante "sencilla" gracias al teletrabajo. "En otro momento, hubiera sido más complicado", reconoce. Aun así, incide en el impacto prolongado de la enfermedad: "Cuando te diagnostican, el médico te dice que va a ser un año malo. Es bastante más tiempo, en realidad". Pero ella quiere aportar positividad: "Al final, todas seguimos adelante porque podemos aguantar más de lo que nos pensamos". En su caso, es sincera: "Voy recuperando mi vida y, cada vez, el cáncer ocupa un espacio mucho más pequeño".

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