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Sanidad ha contratado a casi 600 médicos sin MIR en la actual legislatura

La ley solo permite está práctica en situaciones "excepcionales" y con contratos "temporales"

Los médicos piden ceñirse a la legalidad y alertan sobre los perjuicios de ser atendido por profesionales sin especialidad

Un par de facultativas entrando en el hospital General de València en una imagen de archivo.

Un par de facultativas entrando en el hospital General de València en una imagen de archivo. / JM López

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Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

La Conselleria de Sanidad ha contratado temporalmente a 592 médicos sin especialidad -es decir, sin haber completado el MIR- durante la actual legislatura, entre julio de 2023 y diciembre de 2024. Así lo reconoce el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, en una repuesta parlamentaria a la cuestión planteada por el diputado de Compromís Carles Esteve, donde se explica que estos profesionales se han destinado para cubrir plazas de Medicina Familiar, Pediatría, Urgencias Hospitalarias, Psicología Clínica, Servicios de Emergencias Sanitarias, Conductas Adictivas, del Equipo Móvil y para los Centros de Planificación Familiar.

La contratación de facultativos sin especialidad contradice la legislación vigente, aunque la normativa permite hacerlo en casos de excepcionalidad. Y a esta cláusula se acogen las comunidades autónomas -entre ellas la valenciana-, las cuales están comenzando a convertir la excepción en una práctica recurrente. En concreto, la ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias estipula, en su artículo 16, que "la posesión del título de especialista será necesaria" para "ejercer la profesión con tal carácter". Sin embargo, el Real Decreto 459/2010 permite el ejercicio sin especialidad "en casos excepcionales", pero siempre "con contratos temporales". A esta excepcionalidad recurrió el gobierno del Botànic en plena pandemia del coronavirus en 2020 y ha sido la fórmula utilizada para cubrir las vacaciones de verano de los facultativos, sobre todo en Atención Primaria, en esta legislatura y en la anterior; es decir, tanto el Botànic como el actual Consell han contratado a médicos sin especialidad.

El contexto legislativo podría variar en breve porque el Ministerio de Sanidad estudia permitir contratar a médicos sin la especialidad, pero los contratados deberán presentarse obligatoriamente al examen MIR en la siguiente convocatoria.

El motivo, la falta de médicos

En la respuesta parlamentaria, Sanidad defiende recurrir a esta excepcionalidad para "garantizar el derecho a la protección de la salud", regulado en el artículo 43 de la Constitución, ante la falta de facultativos, una de las reivindicaciones de Gómez desde su llegada al Consell. Lo hace mediante "autorizaciones excepcionales" gestionadas por los departamentos de salud, entidades a las que se ha delegado esta decisión. E insisten en recordar que, ante todo, se prioriza "el nombramiento de personal con especialidad MIR".

Cabe recordar que el déficit de facultativos es uno de los problemas estructurales de la sanidad pública española. En principio, durante los próximos cinco años, se jubilarán cerca de 3.000 valencianos y más de 2.000 siguen trabajando después de cumplir 65 años. En agosto, Sanidad tenía 791 plazas médicas sin cubrir; una cifra reducida en septiembre con la contratación de 172 médicos con el MIR recién acabado, principalmente en plazas de difícil cobertura.

Rechazo de los profesionales

Pese a esta circunstancia, los colectivos de facultativos rechazan esta práctica, como ya hicieron también vehementemente durante el gobierno del Botànic. Se posicionan en contra tanto el sindicato CESM, como el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV); en el pasado, se han opuesto también desde Sovamfic, la entidad de médicos de familia. "No podemos apoyar la contratación de médicos que no se ajuste a la legislación", defienden desde esta última entidad. Por el momento, no se oponen al cambio legislativo planteado porque "si la administración quiere" modificarla "con sus argumentos" es "potestad suya".

Fachada del Ilustre Colegio de Médicos de València (ICOMV).

Fachada del Ilustre Colegio de Médicos de València (ICOMV). / Francisco Calabuig

Por su parte, el sindicato médico alerta de los posibles prejuicios sobre el ejercicio de facultativos sin MIR. Según su secretaria provincial, Pilar Valero, "el paciente nota cuando el médico que le atiende está especializado" y considera necesario "informar al ciudadano" sobre la "falta de especialización" del profesional. Su contratación puede conllevar una "mayor sobrecarga" del sistema público porque la inexperiencia de estos facultativos les lleva a "incrementar las pruebas complementarias o la derivación a los especialistas", explica Valero, como les ocurre a los residentes sin una correcta supervisión. Esto no impide que haya quien "pueda trabajar bien", reconoce.

Una posible solución ante el déficit de profesionales es la mejora de las condiciones laborales, reivindicada desde el CESM, para impedir una mayor "fuga" de médicos al sector privado o, incluso, al extranjero. En los últimos seis años, se ha registrado un incremento de un 12 % de los facultativos que declaran trabajar en el sector privado, ya sea tiempo completo o de forma parcial. En esta última modalidad, ejerce al menos 3.500 profesionales en la Comunitat Valenciana, los cuales compaginan su actividad en el sector público con el ámbito privado.

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