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"Las víctimas de la dana no estáis solas, la Guardia Civil siempre estará a vuestro lado"

El secretario de Estado de Seguridad, Rafal Pérez, agradece a los guardias civiles su entrega, sacrificio y trabajo tras la dana del 29-O durante la histórica entrega de medallas, y rehúye a los medios para evitar la polémica por el malestar en todas las escalas de la Guardia Civil por la asignación de las condecoraciones

La medalla roja a título póstumo al guardia civil fallecido en Paiporta, recogida por sus hijas, fue el momento más emotivo y la imposición de la cruz de oro a la Zona de Valencia, el más solemne

El secretario de Estado de Seguridad preside el acto conmemorativo del 181º aniversario de la fundación de la Guardia Civil

Miguel Angel Montesinos

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

El acto para entregar las 345 medallas, una cifra récord, concedidas por la Guardia Civil a los suyos por un único servicio, el de la dana del 29-O, se ha visto empañado, como era de esperar, por la polémica a la hora de elegir a los condecorados. Solo dos asociaciones, AUGC y Jucil, se han pronunciado hasta ahora, la primera, con un duro comunicado en el que se refieren a esa relación de premiados como "lista de la vergüenza" porque en ella figuran muchos oficiales y suboficiales "que no pisaron el barro" y porque se han dejado inexplicablemente fuera a muchos guardias que sí actuaron durante y después de las barrancadas y riadas que arrasaron buena parte del este y del sur de la provincia de València, y la segunda, anunciando una queja colectiva ante la Dirección General de la Guardia Civil en la que solicitarán que se extienda el reconocimiento de medallas "a todos" los guardias que participaron en el rescate y auxilio de los afectados en las primeras 48 horas para evitar «discriminaciones innecesarias».

El malestar y el enfado de guardias civiles, desde oficiales hasta guardias, viene dado porque muchos de los que cumplían con los requisitos que se exigían -haber participado en uno o más servicios de rescate, auxilio, ayuda o asistencia a la población entre la mañana del 29 de octubre, día de la catástrofe, y la del 30- no figuran en ninguno de los listados de condecoraciones, mientras que hay nombres que nadie entiende cómo han sido incluidos entre esos reconocimientos históricos.

La relación definitiva de las cruces de la Orden del Mérito de la Guardia Civil por el servicio extraordinario que supusieron las inundaciones que siguieron a las lluvias torrenciales fue hecho público este viernes: una cruz de oro -a la Zona de la Guardia Civil, es decir, un reconocimiento simbólico que engloba a todos los agentes destinados en la C. Valenciana, 83 cruces de plata, 66, rojas y 196 -casi tantas como víctimas mortales del desastre (228)- cruces con distintivo blanco.

La Guardia Civil celebra el 181 aniversario de su fundación con la entrega de 345 medallas

Miguel Angel Montesinos

La roja para Adolfo Torres, el guardia de Paiporta

Así, esa polémica suscitada porque ni están todos los que fueron, ni todos los que están, fueron, ha empañado el acto por el 181 aniversario de la fundación de la Guardia Civil que se ha celebrado este martes por la mañana en el patio central del cuartel militar de San Juan de la Ribera, en València, presidido por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, y con presencia de la directora general del Cuerpo, Mercedes González, destinado a la imposición de las medallas dana. De hecho, Pérez ha declinado el encuentro con los medios habitual al término de los actos, lo que le ha permitido ahorrarse preguntas incómodas y evitar así la polémica por la asignación de una parte de las condecoraciones.

El secretario de Estado de Seguridad ha centrado su discurso, el único que se ha escuchado hoy en el patio del cuartel militar de San Juan de la Ribera, en agradecer la especial entrega de los guardias civiles durante y después de la dana, en auxilio de la población, y en destacar la “entereza, dureza y resiliencia de la sociedad valenciana”, cuya solidaridad, ha dicho, es un ejemplo. Antes de eso, se ha vivido uno de los momentos de mayor emoción, cuando las hijas del guardia civil Adolfo Torres Lafuente, de 51 años, que murió ahogado en el aparcamiento subterráneo del cuartel de Paiporta, junto con la pareja de un teniente, Nieves Navas Aguilar, recogieron la medalla al mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo a título póstumo con la que el Cuerpo ha querido agradecer que diera su vida en acto de servicio.

Las hermanas han recogido la medalla de manos del secretario de Estado, que les ha dedicado palabras de aliento, mientras la directora de la Guardia Civil mantenía cogida la mano de la menor de las chicas, que no ha podido contener las lágrimas, rota de dolor. Ha sido su hermana, guardia civil como su padre, la encargada de recoger esa condecoración.

Cruz de oro para todos los guardias

Otro momento histórico ha sido el de la imposición de la Cruz de Oro de la Guardia Civil que la dirección general ha concedido a la Zona de València, como señal de reconocimiento a la labor de todos los agentes destinados a lo largo y ancho de la C. Valenciana. Su máximo responsable, el general jefe de la Zona, Arturo Prieto, ha sido el encargado de sostener la bandera de España para que Pérez pudiese imponer, atándolo a la galleta en forma de pica que coronaba el asta, el corbatín que representa esa cruz de oro, la máxima distinción del instituto armado, que solo se ha concedido en 67 ocasiones, incluyendo esta, desde 1980, 58 de ellas, a título póstumo. La última cruz de oro fue la otorgada el año pasado a la Agrupación de Tráfico en el 65 aniversario de su fundación.

A continuación, el secretario de Estado; la directora general; la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé; el director adjunto operativo (DAO), el teniente general Manuel Llamas Fernández, el guardia civil con máximo mando; los cuatro tenientes generales que forman con él la cúpula del Cuerpo; el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama; y el teniente general jefe del CGTAD, Luis Sáez Rocandio, han impuesto buena parte de las 66 medallas al mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo concedidas por los servicios dana, y varias de las de plata y con distintivo blanco.

Antes de finalizar su alocución, Rafael Pérez ha dedicado un recuerdo especial para el guardia y la pareja del teniente fallecidos en el aparcamiento subterráneo del cuartel de Paiporta, Adolfo Torres Lafuente y Nieves Navas Aguilar, y al resto de víctimas de la dana y sus familiares, a quien garantizó “no estáis solas en vuestro sufrimiento; la Guardia Civil siempre ha estado, está y estará a vuestro lado y al lado de los que sufren. Así ha sido, es y será. Desde hace 181 años”. Y destacó que en "esos días difíciles, la Guardia Civil desplegó de inmediato todos sus recursos y capacidades. Innumerables efectivos se sumaron a las tareas de rescate, auxilio y protección de casi 43.500 personas, 30.000 en las primeras horas, contribuyendo a que la tragedia no alcanzara proporciones aún mayores”.

AUGC habla de la "lista de la vergüenza"

El acto, diseñado para hacer brillar a la Guardia Civil, se ha visto deslucido por las numerosas críticas, en todas las escalas, lanzadas tanto por agentes, a título individual, como por las asociaciones que los representan, y que han censurado duramente y sin tapujos la elección de muchos de los premiados. AUGC, por ejemplo, ha calificado de "lista de la vergüenza" los tres folios que recogen esas 345 medallas, otorgadas todas ellas a agentes del Cuerpo, salvo la de oro, que es colectiva, y una de las blancas, que ha ido a parar al jefe de servicio de Proyectos y Obras de la Dirección General de la Guardia Civil, dependiente del Mando de Apoyo.

La citada asociación que defiende los derechos laborales de los guardias de la escala básica (cabos y guardias), emitió el domingo un comunicado en el que afirmaba que "bochorno y desmotivación es lo que sienten los guardias civiles, que ven un reparto de prebendas metálicas entre unos altos mandos que no se mancharon sus zapatos acharolados. Mientras centenares de miembros de la escala básica tuvieron que ir a ayudar 'clandestinamente' y en su tiempo libre, ya que la coordinación en la Guardia Civil fue tremendamente cuestionable, parece que la responsabilidad y la eficiencia no ha sido punible para que 111 oficiales y suboficiales hayan recibido algún tipo de condecoración".

La dirección general ha tenido la última palabra

De hecho, un buen número de los altos mandos que aparecen en esa relación de nombres y cargos están destinados en la dirección general o fuera de València, algo chocante dado que el listado se ha elaborado teniendo en cuenta las actuaciones durante los dos primeros días de la catástrofe, el 29 y el 30 de octubre. Es más, a las unidades se les pidió que únicamente propusiesen para medalla a agentes que hubiesen realizado servicios relacionados con la dana entre la mañana del martes, 29, y la del miércoles, 30, y los tramos horarios se fijaron en función de la evolución del desastre: las de la Ribera y Utiel, desde por la mañana, después las del área de Chiva y, a partir de las 18.00 horas, las de l'Horta Sud.

En todo caso, la propuesta se hizo desde las unidades y luego se elevó a los mandos de la Comandancia y de la Zona, pero ha sido la Dirección General quien finalmente ha decidido los 344 nombres de personas que debían ir en esa lista.

AUGC critica que "la mitad de los condecorados con la Cruz de Plata es personal que, en muchos de los casos, no estuvo en primera línea ni pisó el barro" y agrega que con las medallas con distintivo blanco "el escándalo es mayor, con 71 oficiales y suboficiales condecorados, frente a 109 cabos y guardias". Teniendo en cuenta esas cifras, se preguntan "¿cómo, existiendo una ratio de un oficial por cada 40-50 guardias civiles, en las condecoraciones por la dana la ratio pasa a ser de un oficial por cada dos guardias?".

Chiva.vlc. Guardias civiles y sus salvados. RIADA HISTÓRICA . VECINOS RESCATADOS POR LA GUARDIA CIVIL . DANA . GOTA FRÍA . INUNDACIONES EN L'HORTA SUD . LA RIBERA ALTA . HOYA DE BUÑOL . REQUENA-UTIEL

El teniente Lacalle (hoy capitán) y el cabo Mújica, ambos condecorados con la roja, hablan con uno de los vecinos que salvaron en Chiva. / Fernando Bustamante

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