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El Consejo Local de València reclama una gestión integral del riesgo climático

Científicos, políticos y empresas coinciden en la jornada del CaixaForum en la necesidad de avanzar hacia políticas de mitigación y de adaptación del territorio a escala metropolitana

Andrés Sánchez, María José Catalá, Vicente Martínez Mus y Joan Carles Martí, en el CaixaForum.

Andrés Sánchez, María José Catalá, Vicente Martínez Mus y Joan Carles Martí, en el CaixaForum. / Miguel Angel Montesinos

València
Cintillo Foro del Mediterráneo.

Cintillo Foro del Mediterráneo. / ED

Políticas de prevención, medidas de adaptación y planificación supramunicipal, junto con un mayor apoyo y garantías por parte de los poderes públicos e impulsando la participación ciudadana y la colaboración público-privada. Estas son algunas de las estrategias clave para abordar el importante desafío climático al que se enfrentan los territorios del Arco Mediterráneo Español (AME). Una situación crítica que requiere de una respuesta coordinada e inmediata, pero que también debe verse como oportunidad única para innovar y avanzar en la transformación hacia sociedades más resilientes y sostenibles.

El encuentro, que ha acogido este lunes CaixaForum València y ha contado con el impulso de la Universitat de València, ha servido para proponer soluciones que den respuesta a los principales desafíos a los que se enfrenta el conjunto de la cuenca mediterránea en ámbitos como la salud, la economía, la innovación, las infraestructuras y la ordenación territorial, así como la planificación hidrográfica y también la movilidad. Ha sido una llamada a la acción por parte de todos los agentes implicados: administraciones, empresas y ciudadanía. Especialmente tras las devastadoras consecuencias de las inundaciones del 29-O.

La inauguración institucional del acto ha estado a cargo de María José Catalá, alcaldesa de València, quien ha remarcado la importancia de "impulsar un nuevo plan sur para València y toda el área metropolitana", con soluciones globales e integrales para la zona que dote de seguridad económica y sirva para blindar las estructuras productivas, así como los servicios básicos como el agua potable, la movilidad o la gestión de los residuos. Tras su intervención, el conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio de la Generalitat, Vicente Martínez Mus, ha abogado por identificar las zonas de riesgo para ganar en prevención. "Es esencial no mirar hacia otro lado, no podemos quedarnos parados", ha afirmado.

Un reto "existencial"

El Consejo Local de València ha estado formado por distintas voces expertas y representantes de empresas e instituciones de relevancia en la Comunitat Valenciana. Todos ellos liderados por Joan Romero, catedrático emérito de Geografía Humana en la Universitat de València, ha sido el encargado de transmitir el resultado del minucioso trabajo de escucha, análisis, puesta en común y generación de propuestas para el litoral mediterráneo que ha desarrollado este grupo de expertos. Romero ha aprovechado para destacar precisamente "el valor incalculable de los consensos" en el abordaje de lo que no dudó en calificar de auténtico "reto existencial".

La dana del pasado 29 de octubre en València estuvo presente a lo largo de toda la jornada como ejemplo del impacto amplificado del cambio climático en la región. Uno de los aspectos concretos que se trató fue la dimensión de los daños provocados en las infraestructuras ferroviarias tras las inundaciones y la respuesta posterior "en tiempo récord" para restablecer las líneas. "Es muy importante la colaboración entre administraciones más allá del corto plazo", ha señalado Ángel Contreras, director adjunto de Construcción de Líneas Explotación Zona Este.

Por su parte, José Manuel Plaza Sanz, gerente de Administración Pública en la Comunitat Valenciana de Telefónica, defendió el papel que juega la tecnología y la digitalización en la transición verde. "Buscamos que a través de una utilización eficiente y ética de la tecnología, esta nos dé unos resultados que consigan la sostenibilidad del planeta", ha apuntado.

La hoja de ruta

El evento ha contado, además, con dos mesas de debate que trazaron la hoja de ruta para hacer frente al mayor reto del siglo XXI. En el primer coloquio han participado algunos de los mayores expertos en los efectos del cambio climático en el Mediterráneo, como son Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional y director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante; Samira Khodayar Pardo, directora del Área de Meteorología y Climatología del CEAM; María José Estrela, profesora de Geografía Física en la UV; Arantxa Fidalgo, jefa de la Oficina de Planificación Hidrológica de la CHJ; y Oriol Nel.lo, doctor en Geografía en la Universitat Autònoma de Barcelona. Todos ellos apuntaron a la necesidad de impulsar una gestión integral y transversal de la emergencia climática.

La evidencia científica demuestra cómo las regiones del arco mediterráneo se encuentran en un punto crítico de vulnerabilidad. El mar se calienta entre dos y tres veces más que otros océanos y ha aumentado la frecuencia de los eventos climáticos extremos. Así, la vertiente mediterránea es el área que sufre con mayor intensidad la intensificación de las precipitaciones, con un aumento de la torrencialidad; las olas de calor —con el incremento de las temperaturas nocturnas— y los periodos de sequía son cada vez más intensos, duraderos y frecuentes. En este sentido, Khodayar ha puesto énfasis en una cuestión "emergente y preocupante" como es que la simultaneidad de estos eventos extremos se está convirtiendo ya en la situación normal, lo que implica un "riesgo mayor".

Estrela ha presentado algunos de los resultados del trabajo del grupo de investigación Climamet de la UV, que ha confirmado las tendencias hacia una disminución de la precipitación en el interior del territorio, una zona importante de recarga de los acuíferos y de alimentación hídrica, y un incremento de la torrencialidad en la zona prelitoral y litoral que no contribuye al abastecimiento y que está muy relacionada con el riesgo de las inundaciones. "Con este panorama debemos poner en marcha urgentemente todas las medidas de adaptación", ha señalado.

Para hacer frente a esta situación crítica, Olcina ha señalado cinco acciones clave: fomentar la investigación, desarrollar planes locales de adaptación que sean "normativos", revisar las cartografías de riesgo, actualizar los planteamientos que sean anteriores al año 2000 y garantizar una adecuada coordinación administrativa. Asimismo, Fidalgo se ha centrado en el impacto del cambio climático en los recursos hídricos y ha planteado medidas de adaptación como la restauración fluvial, la mejora de las infraestructuras de las presas, la generación de refugios termales, aumentar los recursos hídricos a través de la reutilización y la desalinización o mejorar la eficiencia de los usos agrícola y urbano. Por último, Nel.lo puso el foco en la necesidad de contar con "más y mejor ordenación del territorio y con más y mejor urbanismo". "Hay que completar, actualizar y fortalecer el planteamiento urbanístico", ha asegurado.

Sectores clave

La segunda mesa ha estado centrada en el modelo económico actual, con sectores clave como el turismo, el transporte o la energía, y la política climática. En ella, han estado presentes Francisco Pérez, catedrático Emérito de Análisis Económico en la UV y director de Investigación del IVIE; Josep Ivars, catedrático de Análisis Geográfico Regional y director del Instituto de Investigaciones Turísticas de la UA; Eva Sanz, alcaldesa de Benetússer; Josep Vicent Boira, comisionado del Gobierno para el desarrollo del Corredor Mediterráneo en España en ADIF-Ministerio de Fomento; Iban Molina, director de Hidrógeno Verde de Iberdrola España; y Eva Blasco, presidenta CEV València.

Respecto a la movilidad, Boira ha defendido la importancia de tener un plan de movilidad a escala metropolitana y de "seguir apostando por el Pacto Verde Europeo", ya que las emisiones del transporte en Europa "por primera vez están bajando", lo que se traduce en que la política de descarbonización "está funcionando", y por "las infraestructuras y los medios de transporte que menos emisiones generen", con proyectos como el corredor mediterráneo. "El ferrocarril debe ser la gran apuesta de este siglo", ha señalado.

En cuanto al turismo, Ivars ha señalado la necesidad de buscar soluciones "de carácter estructural" y de liderar "como los destinos turísticos avanzados que somos la lucha contra el cambio climático, ser la punta de lanza de la economía circular". Una cuestión en la que ya se está trabajando. "Hay que insistir en el diálogo y el consenso, reforzar los protocolos existentes y esa coordinación entre administraciones", ha añadido Blasco. En la misma línea, Pérez ha recordado que para lograr los cambios necesarios hay que "contar con horizontes de plazos prolongados, que serán inviables si no partimos de una disposición a cooperar entre administraciones".

En el ámbito de la energía, Molina ha asegurado que estamos ante una "oportunidad histórica" para aprovechar la ventaja competitiva que tiene el arco mediterráneo, "poner en valor esa energía renovable y atraer actividad e industria a nuestro territorio". "Es fundamental seguir apostando por inversiones en redes eléctricas mucho más resilientes a todos estos efectos climatológicos adversos", apuntó.

Sobre el plano municipal, la alcaldesa de Benetússer, uno de los municipios más castigados por la dana en València, ha apostado por continuar trabajando en la concienciación ciudadana y en la lucha contra los bulos y el negacionismo del cambio climático. Con todo, ha instado a desarrollar una gestión del área metropolitana en la que participen todos los actores implicados. "Necesitamos administraciones públicas valientes. Hemos de buscar entre todos esa situación de consenso", ha añadido.

El documento estratégico que recoge todas estas reflexiones se presentará los días 17 y 18 de junio, en Málaga, junto con los otros siete consejos locales que han creado el resto de cabeceras, con el objetivo de desgranar los desafíos de las cinco autonomías —Cataluña, Comunitat Valenciana, Baleares, Murcia y Andalucía— que participan en el II Foro Económico y Social del Mediterráneo. La iniciativa cuenta con el impulso de empresas como Moeve, CaixaBank, Endesa, Telefónica, Metrovacesa, Iberdrola, Renfe, Naturgy, Pamesa, Mercadona, Simetria, Fundación Pacha, TM, Statkraft y BeBarlet. También instituciones públicas se han sumado, como la Junta de Andalucía, el Govern de les Illes Balears, la Generalitat de Catalunya, el Consell de Ibiza y la Región de Murcia.

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