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Instituto Carlos III

Las altas temperaturas de junio provocan 26 fallecimientos atribuibles al calor en la Comunitat Valenciana

En 2024, la cifra se quedó en siete decesos al registrar un mes de junio con 21,5 grados de media, muy similar a la serie histórica

Un hombre se moja la cabeza con agua en Xàtiva, donde se han alcanzado los 41 grados este lunes.

Un hombre se moja la cabeza con agua en Xàtiva, donde se han alcanzado los 41 grados este lunes. / Agustí Perales Iborra

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El de 2025 ha sido el mes de junio más caluroso de la historia con una anomalía de 3,6 grados respecto a la serie histórica, la cual recoge los datos desde 1887. Este calor "asfixiante" está teniendo su repercusión en la mortalidad registrada en la Comunitat Valenciana desde mediados de mayo, como recogen las estadísticas del sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III.

Según este, la mortalidad atribuida al calor suma 26 fallecimientos desde el 15 de mayo, cuando comienza el registro estival para la entidad, y hasta el 30 de junio solo en la autonomía valenciana; todos ellos se produjeron en junio. La mayoría de estos decesos, el 88,46 %, se han registrado en la provincia de Alicante; son 23. Los restantes se distribuyen de la siguiente manera: dos en la provincia de Castellón y uno en la de Valencia. Casi todas, 21, se han producido durante la última semana de junio.

¿Qué ocurrió en años anteriores?

La comparativa con los registros de 2024 revela, de forma significativa, la intensidad térmica del inicio del verano de este año. Hace un año, la cifra se situó en siete fallecimientos, tres veces menos que la actual. Por provincias, la distribución fue de seis, una y ninguna en Alicante, Castellón y Valencia, respectivamente.

Cabe recordar que el verano de 2024 se cerró con 268 muertes atribuibles a las altas temperaturas. De ellas, 170, el 63,2 % se registraron en agosto; y 31,7 %, 85, en julio. Si el calor continúa siendo persistente durante el resto de la estación, el verano se podría cerrar con peores datos que el año pasado. En 2023, cuando los termómetros se fueron a temperaturas de récord, con 46,8 grados en el aeropuerto de València el 10 de agosto, la estación se cerró con 306 decesos atribuibles a las altas temperaturas. Un año antes, en 2022, la cifra fue incluso superior con 345 por calor, aunque sin llegar a las 388 del verano de 2015.

El calor y los riesgos cardiovasculares

Uno de los principales riesgos de las altas temperaturas, sobre todo si son persistentes como está ocurriendo este año, es que aumenta el riesgo de padecer eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares, especialmente entre personas con enfermedades preexistentes. Así lo alerta el responsable de la Unidad de Cardiología del hospital Vithas Valencia 9 de octubre, Ignacio Sánchez, a Europa Press. "El calor puede elevar la demanda de oxígeno del corazón para mantener la temperatura corporal, lo que implica una mayor carga" en este órgano, explica. Además, la sudoración excesiva provoca mayor deshidratación y concentración de sangre y, por eso, se incrementa, también el riesgo de accidentes tromboembólicos.

Dos mujeres pasean por la plaza de la Virgen en un lunes con casi 36 grados en València ciudad.

Dos mujeres pasean por la plaza de la Virgen en un lunes con casi 36 grados en València ciudad. / Miguel Angel Montesinos

Ante esta situación, el especialista recomienda "beber suficiente agua y líquidos para evitar la deshidratación", así como eludir el "consumo brusco y excesivo de alcohol". Los consejos de prevención incluyen evitar la exposición prolongada al sol y practica actividad física en las horas más frescas del día".

Síndrome del corazón en vacaciones

El consumo excesivo de alcohol en verano es un riesgo para los jóvenes porque su ingesta, sobre todo en un periodo corto de tiempo como son las fiestas, puede provocar una aceleración del ritmo cardiaco, y desarrollar una enfermedad conocida como el 'síndrome del corazón en vacaciones'. Se trata de una "arritmia supraventricular" provocada por la liberación de "adrenalina y noradrenalina", dos hormonas responsables de la aceleración cardíaca. Entre los síntomas, se encuentran las palpitaciones, la falta de aire, el dolor torácico y el mareo. "En algunos casos, puede derivar en una fibrilación auricular" o anticipar "algún evento cardiovascular grave como un infarto". Según Sánchez, en caso de notar estos síntomas, se debe acudir "a un centro médico".

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