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Sanidad

La crisis planea sobre 421 farmacias afectadas por la dana y los impagos

Los farmacéuticos califican la situación de «debacle», abocados a buscar financiación cuando aún están pagando los créditos de la reconstrucción

Tras la dana llega el impago: la doble losa para 421 farmacias de Valencia en menos de un año

Miguel Angel Montesinos / Lluís Pérez

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

"Es un doble mazazo". Con esta contundente frase de solo cuatro palabras, resume Marlen Machado, farmacéutica de Massanassa, la situación a la que el impago por la factura de los medicamentos de mayo, anunciado por la Conselleria de Sanidad hace un par de semanas, aboca a las 421 farmacias ya afectadas por la dana del 29 de octubre. Su viabilidad se vio ya comprometida por la fuerza del agua, que destrozó muchas de ellas; y, ocho meses después, con la pintura aún fresca y la marca del agua dentro de sus locales, la guerra política y económica entre el Consell y el Ejecutivo, con el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) extraordinaro de fondo, las obliga a buscar financiación con la que endeudarse sobre créditos e hipotecas ya contraídos.

El impago será de un mes como mínimo; así lo esperan. "Un mes se puede aguantar -, explica Rafael Espejo, propietario de una farmacia en Alfafar -. A partir de ahí, dependerá de la capacidad de financiación de cada uno". En su caso, regenta la farmacia desde hace siete años y sigue pagando la hipoteca por su compra, a la vez que comienza a pensar "ideas ingeniosas" por si la Generalitat Valenciana no les paga en breve. En su conversación con Levante-EMV, destaca la incertidumbre de la situación porque ya hay rumores de que el impago "se alarga hasta septiembre". En el caso, de Marlen, tendrá que recurrir a su hermana, quien iba a pedir un crédito para realizar una obra y la ha paralizado por si debe pedirlo para garantizar la viabilidad de la farmacia. "Sin la dana, empezaríamos de cero -, confiesa-. Pero, ahora, estamos en el subsótano porque hemos dejado de ganar lo de todo un año".

La factura media de una farmacia en la provincia de Valencia es de 64.412 por establecimiento, según los datos de marzo, los últimos publicados, del informe del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (Micof). El problema no es solo dejar de recibir la cantidad pendiente, sino que para comprar nuevos medicamentos -están obligadas a seguir dispensándolos- deben aumentar su deuda con los proveedores. "Muchos de ellos ya nos están haciendo un favor aplazándonos el cobro o financiando nuestras cuentas -, explica Pablo Grau, gerente de la farmacia Del Sol en Alfafar, quien pasó la noche de la dana en su establecimiento, con el agua por la cintura-. Pero ellos también son empresas y no pueden soportar las deudas de todas las farmacias; es insostenible".

Protestas a la vista

Él, como muchos otros compañeros, se implicó en la reapertura casi inmediata tras la dana. En su caso, pudo abrir en seis días. Le salvó no poder bajar la reja exterior, por lo que los torrentes de agua no ejercieron presión en su local, ni tampoco impactó dentro ningún vehículo flotante. Pese a eso, tuvo que tirar todos los ordenadores, comprar nuevos, así como pantallas, ordenadores, impresoras y hasta un escáner. "Lo pagué de mi bolsillo hasta que me lo ingresó el consorcio -, explica-. Pero mi prioridad era abrir y dar servicio porque sabía que había compañeros a los que la dana había afectado más e iban a necesitar más tiempo". Muchas de ellas se destrozaron enteras, pero de la catástrofe han salido, como explica Rafael, "mucho más unidos y mejor organizados que antes".

La trastienda de una de las farmacias afectadas por la dana.

La trastienda de una de las farmacias afectadas por la dana. / Miguel Angel Montesinos

En el caso de Pablo, el consorcio de seguros ya le ha abonado el 100 % de lo invertido, pero no ha ocurrido igual en todos los casos; hay quien solo ha percibido la mitad de lo gastado en la reconstrucción. A Marlen, el impago le ha llegado con la trastienda por rehabilitar, pero la prioridad ahora es pagar a proveedores y reestructurar su contabilidad por si la Generalitat está varios meses sin pagar. Hace dos décadas, la mora se alargó durante seis meses y, en 2012, la irregularidad en el ingreso de la factura de los medicamentos llevó a las farmacias a realizar tres días de cierre con un alto seguimiento; fue del 98,3 % en la provincia de Valencia. Como se publicó en la edición impresa del 8 de julio, solo ocho locales abrieron sus puertas en el 'cap i casal'.

Los motivos del impago

Las farmacias valencianas ya han iniciado una serie de protestas frente a la decisión del Consell por "falta de liquidez". El pasado jueves realizaron una bajada simbólica de persianas -se repetirá hoy lunes-, pero no descartan un cierre patronal y convocar una manifestación en señal de protesta. Una vez más, muestran su indignación por sufrir los impagos y se cuestionan el motivo por el que la administración autonómica sí que pagará la extra a los funcionarios. Al final, creen que el impago tiene una parte de guerra política y de presión de la Generalitat al Ejecutivo a su costa.

"No se gana tanto dinero como antes y tenemos las cuentas muy ajustadas, más desde la dana -, defiende Marlen, quien quiere alejar el mito de las elevadas ganancias de las farmacias como en los años 80-. Al final, entre tres farmacias estamos costeando los medicamentos de todo el pueblo". Y así ocurre en tantos otros, donde operan las 421 apotecas doblemente afectadas. Primero fue el barro de la dana; ahora, la ola del impago, con el riesgo de convertirse en un "tsunami".

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