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Infraestructuras

La línea 1 del metro ha sufrido 75 averías en 11 días tras la reapertura postdana

El comité de empresa de FGV denuncia que las señales de circulación en las estaciones y los pasos a nivel no funcionan en Torrent, Picanya, l'Alcúdia, València Sud o l'Almaguer, entre otros puntos de la conexión ferroviaria

Acceso a la estación de Torrent en una imagen captada el 16 de junio, días antes de la reapertura.

Acceso a la estación de Torrent en una imagen captada el 16 de junio, días antes de la reapertura. / Jorge Gil/Europa Press

València

La línea 1 de Metrovalencia ha sufrido 75 averías en los primeros once días de funcionamiento tras permanecer ocho meses cerrado el tramo ferroviario entre Sant Isidre y Castelló de la Ribera por los graves desperfectos que sufrió por la dana del 29 de octubre. Recuperar los 50 kilómetros de vía que han permanecido más de medio año cerrados ha tenido un coste de 140 millones de euros y 275.000 horas de trabajo. Las líneas 1, 2 y 7 de Metrovalencia recuperaron la circulación el pasado 27 de junio. Con aparente "normalidad" y los previsibles ajustes inicial al recuperar la circulación. Aunque transcurren los días y los problemas persisten, confirman a Levante-EMV fuentes del comité de empresa.

Los principales problemas detectados afectan a los pasos a nivel ubicados en la Línea 1 desde Torrent a Castelló, en la comarca de la Ribera. Pero también a la señalización ferroviaria ubicada en las entradas y salidas de algunas estaciones, los enclavamientos (dispositivos de señalización, movimientos de vía y señales), ocupación aparente o averías de los cantones (los tramos en que se dividen las líneas ferroviarias y que no pueden estar ocupados por dos trenes de forma simultánea para evitar choques), pérdidas de códigos o desconexiones por tramos, según el listado de averías al que ha tenido acceso Levante-EMV.

La jornada con más deficiencias anotadas fue la del inicio de los trayectos con usuarios, en la que se detectaron once averías en otros tantos pasos a nivel. Y otras dos averías en las señales fijas fundamentales con balizas asociadas de entrada a la estación de Torrent en ambos sentidos: en sentido València o descendente de Picanya. Las averías continuaron el 28 y 29 de junio (11 contabilizadas cada uno de los dos días) con incidencias en puntos distintos a las detectadas en el primer día: en la estación de Torrent Avinguda (problemas en varias señales), en circuitos de vía de la estación de Torrent, problemas en otros diez pasos a nivel y también en la parada de la Font de l'Almaguer y en Picanya.

El listado al que ha tenido acceso Levante-EMV también revela que el cantón entre las estaciones de Torrent y Realón estuvo averiado "desde el 13 de junio". Así como la desconexión puntual del sistema Westrace (un enclavamiento con computadora) de la estación de Torrent Avinguda.

Los incidentes parecieron reducirse el 30 de junio ya que "únicamente" se detectó la caída del enclavamiento de l'Alcudia y un circuito de vía de València Sud que marcaba como "ocupado". Pero las averías se intensificaron el 1 de julio con ocho incidentes detectados en Carlet, Alginet o Picanya, donde la incidencia registrada fue "no abren señales", "las circulaciones desaparecen" o la caída de un enclavamiento.

El resto de días las incidencias detectadas afectan a las barreras de los pasos a nivel: "no suben" o "barrera abajo" en algunos puntos y otra problemática como "aspas bajadas, barreras arriba o bajadas". En la estación de l'Alcúdia también se detectó la incidencia "desaparece el tren" en un circuito de vía. Al igual que en València Sud, donde otro circuito de vía aparece "ocupado" o "se ocupa intempestivamente". En Alginet se anota la "pérdida de comunicación constante".

También resulta preocupante la avería que refleja el "cantón ocupado" de Alberic a l'Alcúdia (que afecta a estas dos estaciones más las de Montortal y Massalavés). O el último tramo de la línea, entre las paradas de Alberic y Castelló, que aparecía con la avería "cantón alterado".

Todas estas últimas incidencias complican el día a día de la conducción a los maquinistas de la Línea 1 de Metrovalencia, a los que desde el puesto de mando deben conceder contínuos "rebases autorizados" (saltarse las señales averiadas) o circular en "marcha a la vista", a la antigua usanza, en los tramos con cantones averiados. El Reglamento de Circulación también obliga a los maquinistas a detenerse, realizar una señal acústica y moverse a paso de hombre al atravesar un paso a nivel averiado.

"Son situaciones degradadas que suponen un peligro porque se reduce la seguridad y se expone al personal de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y a los viajeros", advierten las fuentes del comité de empresa consultadas por Levante-EMV.

La inspección de Trabajo requiere protocolos antidana tras la denuncia del Semaf

La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valencia valida la denuncia del Semaf (Sindicato español de maquinistas ferroviarios) para que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) realice procedimientos de actuación ante situaciones de emergencia meteorológica, tras contrastar la ausencia de protocolos adecuados y las situaciones de peligro que afrontaron viajeros y profesionales con la dana del pasado 29 octubre.

La investigación realizada por la Inspección de Trabajo, a instancias del Semaf, concluye que no se adoptaron medidas preventivas eficaces por parte de los mandos superiores de FGV para evitar daños en la integridad psicofísica de los trabajadores, a pesar de los sucesivos avisos de riesgo y alerta roja emitidos por la Aemet (Agencia estatal de meteorología), con días de antelación y durante el mencionado día.

La resolución verifica las denuncias públicas de Semaf, pues destaca que la decisión de paralizar el servicio no se tomó hasta que la circulación fue inviable debido al estado de la infraestructura, lo que provocó el aislamiento de trabajadores y usuarios en diversas estaciones. Igualmente, confirma que el puesto de mando se mantuvo en funcionamiento hasta que el agua penetró en la propia sala e inutilizó las instalaciones de control. En lugar de haberse llevado a cabo una paralización del servicio preventiva segura y controlada.

El Informe de la Inspección de Trabajo constata la exposición a peligros el día de la dana por parte de trabajadores y viajeros, aunque no aprecia “un proceder culposo u obrar de mala fe”, pero señala que hubo una manifiesta “omisión de acciones diligentes y eficaces por falta de medidas adecuadas para la actuación”.

En este sentido, el Informe indica claramente que la voluntad de los mandos de FGV fue garantizar la prestación del servicio público, lo que “no omite el hecho de que al hacerlo se expusiera a trabajadores y usuarios del servicio a una situación de peligro”.

De hecho, se detalla a lo largo del informe que la falta de previsión y diligencia en la adopción de medidas de protección con la antelación suficiente provocó numerosas situaciones de peligro y el aislamiento de trabajadores y usuarios.

Por ello, la Inspección de Trabajo ha formulado un requerimiento a FGV para que revise sus documentos de actuación ante emergencias e introduzca protocolos específicos frente a fenómenos meteorológicos adversos, con el objetivo de garantizar la integridad de sus trabajadores.

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