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España en llamas

Bomberos valencianos en León: "La gente nos da las gracias, pero ¿cómo no íbamos a venir tras la dana?"

Dos efectivos del Consorcio Provincial desplazados a León narran la primera jornada en los incendios que están devorando el oeste peninsular

140 voluntarios valencianos refuerzan estos días el dispositivo frente a unos fuegos que han arrasado 350.000 hectáreas este año

Bomberos valencianos, en primera línea en León.

Bomberos valencianos, en primera línea en León. / Consorcio Provincial de Bomberos

"La gente nos da las gracias, ¿pero cómo no íbamos a venir después de la dana?". Son las tres de la tarde del miércoles y el bombero Juan Mallols acaba de despertar en un municipio leonés que, honestamente, no sabe cómo se llama. Ha sido una noche larga. Hasta las siete de la mañana de turno en primera línea, como otra treintena de efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de la Diputación de Valencia.

Durante la primera noche -en un incendio forestal como siempre todo es impredecible- fueron enviados a otro punto, a dos horas, y han acabado descansando en una colonia de verano de una parroquia. Lo cuenta con un hilo de cobertura y el teléfono saturado de mensajes de familiares y conocidos. Los vecinos les han puesto una linea de wifi, les están ofreciendo comida y un lugar para descansar. "Están muy agradecidos. Apenas han visto dos camiones de la UME estos días", cuenta, rememorando una situación que se vivió en muchos pueblos de la dana. "¿Cómo no íbamos a venir a ayudar si los forestales de Castilla y León estuvieron en nuestros garajes?", cuenta este bombero del Consorcio Provincial, vecino de Aldaia, municipio afectado por la barrancada del 29-O. "El pueblo se está volcando". Hoy como entonces.

Brigadas del Ministerio, junto a los efectivos valencianos.

Brigadas del Ministerio, junto a los efectivos valencianos. / Diputación de Valencia

Las imágenes captadas por los propios efectivos la noche del martes al miércoles y publicadas por Levante-EMV evidencian la virulencia del fuego. Media España, el hemisferio occidental, está sufriendo este verano abrasador y este cambio climático que ha traído incendios de sexta generación. Casi 40.000 hectáreas han sido devoradas en lo que va de año (el 90 % sólo en lo que va de agosto), y la multiplicidad de focos -en Castilla y León, en Galicia, en Extremadura-, ha llevado a movilizar recursos de toda España.

Desde la mañana del martes, un contingente de unos 140 efectivos de diferentes cuerpos de bomberos de la Comunitat Valenciana asiste como refuerzo al ingente dispostivo que trata de contener los megaincendios. "Sabemos lo que significa esto, venimos de la dana y sabemos de la complejidad de coordinar todos los medios que vienen de otros cuerpos de toda España. Siguen existiendo esas dificultades. Hasta que consigues ubicarte, encontrar un trabajo, asignar a las unidades, empezar, es un tiempo que casi es obligado perderlo", comienza a contar a Levante-EMV en la noche del martes Daniel Fuentes, el oficial del consorcio provincial de bomberos (Diputación de Valencia) al frente de 33 efectivos.

El grupo valenciano ha sido destinado a León, donde este martes había siete fuegos activos, y con Astorga, tomada por una gran nube de humo, como uno de los epicentros de los trabajos. Como casi siempre en este tipo de operaciones, la primera jornada es complicada. Tras presentarse en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) y ponerse a disposición, se les asigna una zona. "Ahora mismo, llevamos aquí no llega a 24 horas. Hemos conseguido encauzar ya los trabajos. Para mí ya es un logro, un acierto. Y a partir de ahí, avanzar", señalaba la noche del martes.

Esa jornada, precisamente, la meteorología dio una tregua. "Por la mañana, por suerte, ha habido mucha humedad, hemos tenido niebla, han bajado las temperaturas, y con todo eso ha bajado mucho la intensidad del incendio. Pero nos ha dificultado encontrar los focos para empezar a trabajar. Hasta que no se ha levantado un poco de viento y esos focos ocultos que teníamos han empezado a hacer un ligero humo y reavivarse, no hemos podido empezar a trabajar en sí en el incendio. Lo que hemos hecho han sido labores de búsqueda, hacer perímetros", narra. "Hay mucho trabajo, es mucha extensión. La gente está muy agradecida. Nos han ofrecido de todo. Desde internet a comida".

Lecciones de la dana: no dar trabajo

El oficial, al frente de un grupo de 33 miembros del Consorcio (hubo más voluntarios de los requeridos) que pasará tres días en León, recuerda precisamente la dificultad durante la dana de gestionar la ayuda que llegaba de otros puntos de España. "Los que venimos de Valencia [Fuentes estuvo en Catarroja y Albal recibiendo y organizando esa ayuda] estamos viviendo el otro lado de la moneda: lo que vivió la gente que vino a ayudar y que buenamente ofrecía lo que tenía, tras hacer muchos kilómetros y pedirse días libres".

Sobre la logística de la operación, precisamente, señala que tras la experiencia del 29 de octubre han tratado de "ser autosuficientes". "Lecciones aprendidas de la dana, es algo muy importante en estos caso: dar los menos problemas posibles, las menores necesidades posibles".

En este sentido, el grupo valenciano se ha buscado su propio alojamiento, con su propia comida, agua y recursos. Los 140 valencianos se han repartido entre un albergue, una residencia estudiantil y un hotel. "Viendo esto, me vienen recuerdos de Vietnam. Esto lo he vivido yo pero desde el otro lado", cuenta sobre la comparativa con la inundación del pasado otoño.

Vehículos desplazados

Vehículos desplazados / Diputación de Valencia

Bombas y vehículos

Solo del consorcio provincial, se han movilizado siete bomberos, dos sargentos, un oficial, veinte brigadas forestales, dos coordinadores forestales y un técnico forestal. Además, se han enviado doce vehículos: dos BFP (Bomba Forestal Pesada), otros más ligeros tipo todoterreno y vehículos de las Brigadas Forestales. "La virulencia de los incendios que se están produciendo requiere que todas las instituciones arrimemos el hombro y en particular, en nuestro caso, hemos de estar a la altura porque no podemos olvidar la ayuda que recibimos tras la dana, no nos cansamos de dar las gracias y ayudando es como mejor podemos demostrar nuestro agradecimiento”, señala el presidente del Consorcio y diputado de Emergencias, Avelino Mascarell.

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