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Universidad

La UA participa en un proyecto europeo para mejorar la gestión de catástrofes en tiempo real

La herramienta está pensada para dar respuestas más rápidas y eficaces ante emergencias como una dana, incendios forestales o terremotos

Sergio Molina, director del grupo de investigación de Ingeniería y Riesgo Sísmico en la UA: "Instalamos sensores para detectar precozmente los terremotos"

Rafa Arjones

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A. Fajardo

En un año en el que la gestión de las administraciones públicas de la dana y de los incendios forestales ha quedado en entredicho, es evidente que España tiene mucho que mejorar a la hora de reaccionar ante una emergencia. La Universidad de Alicante (UA) va a participar en un ambicioso proyecto europeo con el objetivo de mejorar la gestión de catástrofes naturales en tiempo real.

El objetivo es integrar toda la información que llega durante una emergencia y conectarla automáticamente con los protocolos de actuación ya existentes, según Sergio Molina, director del grupo de investigación de Ingeniería y Riesgo Sísmico.

En concreto, el trabajo llamadoToguether, que arrancará en noviembre y se extenderá durante tres años busca “crear una herramienta capaz de recopilar automáticamente en tiempo real toda la información sobre un desastre natural e integrarla con los protocolos de emergencia ya existentes, desde el ámbito municipal hasta el nacional”, detalla el investigador.

Molina reconoce que, a pesar de que muchos municipios cuentan con buenos protocolos de emergencia, como los planes sísmicos desarrollados por su equipo para la Vega Baja, “lo que falta es una manera de recopilar en tiempo real lo que está ocurriendo durante la emergencia”. En la actualidad, la información se obtiene principalmente de llamadas al 112 o de los equipos sobre el terreno.

La nueva herramienta podría integrar fuentes como previsiones meteorológicas, datos sobre el caudal de ríos o sensores de movimiento del suelo. Esto permitiría anticiparse mejor a los desastres y tomar decisiones más rápidas y eficaces. “Si esto hubiera existido durante la dana en Valencia, probablemente se habría salvado muchas vidas”, lamenta el investigador.

La herramienta permitiría anticiparse mejor a los desastres y tomar decisiones más rápidas y eficaces

Sergio Molina

— Director del grupo de investigación de Ingeniería y Riesgo Sísmico de la UA

La implicación de las administraciones públicas será clave para el éxito del proyecto. “No se trata solo de tener una superherramienta en tiempo real, sino de formar a quienes deben usarla. Si tienes un plan de emergencia y nunca haces un simulacro, el día que lo necesites nadie sabrá qué hacer”, advierte Molina.

Si esto hubiera existido durante la dana en Valencia, probablemente se habrían salvado muchas vidas

Este nuevo proyecto internacional, que arranca con una reunión inicial en Bélgica, se desarrollará en varias fases. El primer año se centrará en recopilar procedimientos y experiencias de emergencia de distintos países; el segundo y tercer año, en desarrollar y desplegar la herramienta que gestione la información y los mensajes de emergencia, con ejercicios en varias ciudades para aprender de la práctica real y de los protocolos existentes. “El objetivo final es que esta herramienta multirriesgo sea escalable y pueda instalarse y utilizarse en diferentes países de Europa, e incluso exportarse a nivel mundial”, subraya Molina.

Si tienes un plan de emergencia y nunca haces un simulacro, el día que lo necesites nadie sabrá qué hacer

De este modo, la UA se consolida como líder en investigación a nivel nacional, europeo y en países del sudeste asiático para mejorar la gestión de catástrofes en tiempo real. Y es que el equipo de Molina está al frente de otras iniciativas como el proyecto Fast-Impact para el pronóstico y alerta sobre terremotos y otro dirigido a la transformación digital en la gestión de desastres naturales en Asia, bajo el nombre de Digihaz.

Sergio Molina, director del grupo de investigación de Ingeniería y Riesgo Sísmico de la UA

Sergio Molina, director del grupo de investigación de Ingeniería y Riesgo Sísmico de la UA / Rafa Arjones

Terremotos y sensores en colegios

El equipo de investigación en Ingeniería y Riesgo Sísmico de la UA también lidera varias investigaciones nacionales que culminan este año. Una de ellas consiste en la instalación de sensores sísmicos de bajo coste en colegios y hospitales de Orihuela, que permiten registrar cómo se mueven el suelo y los edificios, durante un terremoto.

Estos sensores, colocados tanto a nivel del suelo como en las azoteas de los edificios, también podrían ayudar a determinar si una estructura ha sufrido daños estructurales tras un seísmo. “Cuando un edificio está dañado, cambia su forma de moverse. Es como un péndulo: si después de un terremoto ese periodo de oscilación cambia, podemos inferir si hay daño”, explica Molina.

La iniciativa también estudia el uso de sensores de radón como posible indicador previo a un terremoto. “En Rumanía hemos visto que aumenta la concentración de radón antes de que ocurra un seísmo. Por eso los estamos instalando en la Vega Baja, aunque aquí tardaremos más en obtener resultados por la menor frecuencia sísmica”, matiza.

El equipo de la UA ha instalado sensores de terremotos en colegios y en el Hospital de Orihuela para estudiar cómo se mueven el suelo y los edificios

Molina también confía en poder ampliar su red de sensores en la Comunidad Valenciana. “Nos gustaría que más municipios se implicaran, para poder densificar la instrumentación, mejorar los modelos y explorar más a fondo la alerta temprana y los fenómenos de inundación”, señala.

Aunque Andalucía cuenta con una red sísmica más avanzada, la Comunidad Valenciana avanza con paso firme. “Nosotros estamos siendo pioneros en muchas cosas, incluso con un equipo pequeño. Y la implicación del Ayuntamiento de Orihuela ha sido clave. Sin su compromiso, esto no habría sido posible”, reconoce el investigador.

El reto ahora es consolidar estos avances y convertirlos en herramientas prácticas, sostenibles y adoptadas por las administraciones. “La tecnología está ahí. Pero si no se usa, de poco sirve”, concluye Sergio Molina.

El especialista en riesgo sísmico muestra los puntos sensibles de la Vega Baja para sufrir un terremoto

El especialista en riesgo sísmico muestra los puntos sensibles de la Vega Baja para sufrir un terremoto / Rafa Arjones

Pronóstico temprano

Otra línea de investigación puntera desarrollada por el equipo de la UA busca establecer un sistema de pronóstico temprano, similar al que emplea la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) con las olas de calor. “No se trata de predecir terremotos, que sabemos que es prácticamente imposible, sino de establecer probabilidades”, explica Molina. "Por ejemplo, que la probabilidad de que ocurra un terremoto de magnitud mayor a 5 en una zona concreta haya pasado del 10 % al 50 %", añade.

Este algoritmo ha mostrado resultados prometedores en pruebas retrospectivas, como con el terremoto de Lorca de 2011. También ha sido especialmente revelador el seísmo en el mar de Alborán de magnitud 5,4 registrado el pasado mes. "Nuestra gráfica mostraba un aumento de la probabilidad en esa zona. Estamos recalculando ahora para ver si era el evento que el modelo anticipaba. Si se confirma, es una señal muy esperanzadora", añade.

Además de los proyectos europeos, el equipo ha iniciado una cooperación con Malasia y Filipinas para desarrollar herramientas de transformación digital aplicadas a la gestión de desastres naturales. Allí, la inteligencia artificial y el big data tendrán un papel clave.

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Fuente: Información

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