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Mariló Gradolí: “No puede ser que la protección de la población dependa exclusivamente del azar o del heroísmo de los vecinos”

La presidenta de la Associació de Víctimes Dana 29 d’octubre de 2024 ha comparecido en la comisión de investigación de la dana en el Congreso

Mariló Gradolí en la comisión de la dana en el Congreso

Mariló Gradolí en la comisión de la dana en el Congreso / GPS

Marta Rojo

Marta Rojo

València

“Hay una parte de mí que no es mía”. Mariló Gradolí sabe que, desde hace más de un año, su voz son muchas voces. La de Hui, la niña de once años que murió ahogada en Benetússer. La de Màrius, que estaba trabajando cuando el agua lo sacó a la fuerza de su camión y lo sepultó. La de los siete niños y niñas cuyos padres llorarán toda la vida su pérdida. La de las 37 personas mayores que murieron sin aviso a pesar de ser usuarias del servicio de teleasistencia que podría haberlas alertado. Con todas esas voces, Mariló Gradolí ha asegurado en la comisión de investigación de la dana en el Congreso de los Diputados que no flanquearán. Que los responsables políticos tienen que ser juzgados penalmente por “229 homicidios imprudentes como se investiga”. “No puede ser que la protección de la población dependa exclusivamente del azar o del heroísmo de los vecinos”, ha denunciado.

Gradolí es la presidenta de la Associació de Víctimes Dana 29 d’octubre de 2024, que agrupa a familiares de víctimas mortales y damnificados por la riada. “Representamos la dignidad de la gente que sufrió y todavía sigue sufriendo”, subraya. “No hablamos de cifras, hablamos de vidas, hablamos de infancias truncadas”, ha defendido. Habla por “hombres y mujeres que no tuvieron tiempo para entender lo que estaba pasando, no supieron que la muerte venía por la calle hasta que era demasiado tarde”. “¿Qué sociedad seríamos si hubiésemos olvidado?, ¿qué dignidad de pueblo seríamos si no reclamásemos justicia?”, se ha preguntado.

"Una gestión negligente"

“Piensen en esas siete criaturas que ya no celebrarán sus cumpleaños, en esos huérfanos que se despiertan sin su padre y sin su madre, en esos padres y madres que han perdido a sus hijos, en las personas que tuvieron que elegir a quién salvar, a quien todavía rememora a la persona que se le escurrió de las manos”, ha pedido a los grupos. Sobre todo, ha insistido, que no se olvide “una tragedia humana por la gestión negligente de una emergencia”. No hubo, ha recordado, ninguna notificación a la ciudadanía. Lo que sí hubo fue “una minimización de la información sobre el riesgo”. "Todo un gobierno valenciano de cobardes y de irresponsables", ha lamentado.

Y después del 29-O, el miedo. “Seguimos arrastrando un fango de duelo social por lo que pasó aquella noche”, ha reconocido. Sobre todo, ha añadido, el pánico: el miedo que se instala en una casa, una calle, un barrio, cuando se transforma en un lugar donde “cualquier ruido puede ser la antesala del desastre”. 

Mariló Gradolí en la comisión de la dana en el Congreso

Mariló Gradolí en la comisión de la dana en el Congreso / GPS

Reconstrucción también emocional

“Pero también apareció la solidaridad en estado puro, voluntariado que llegó de todos los lugares del mundo”, ha destacado, y ha agradecido la ayuda de todas las personas que se sumergieron en el fango para ayudar. 

Ahora, el futuro, la reconstrucción. Que tiene que estar, ha subrayado, adaptada al cambio climático. “El 29 de octubre llovió lo que no estaba escrito, el cambio climático mostró una de sus peores caras”, ha asegurado. Por eso, cree que las acciones que se lleven a cabo a partir de ahora deben ir encaminadas a “mitigar los riesgos”, y deben ir más allá de los “muros y carreteras”. En el territorio arrasado por el agua, ha recordado Gradolí, hay casas que contienen los recuerdos de una vida, hay empresas que sostienen familias, hay infraestructuras de ocio que crean cohesión social. “La reconstrucción debe ser material, económica y emocional”, ha recalcado.

"No nos dejamos cegar por los brillos de la reconstrucción"

Una recuperación, pues, que debe hacerse con dignidad y sin perder de vista lo ocurrido. “La memoria es un deber con quienes ya no están”, en palabras de Mariló, que cree que ese recuerdo debe proyectarse hacia el futuro, para que las políticas públicas, los planes de emergencia y las inversiones contemplen las consecuencias de este desastre. Es decir, ha pedido que el recuerdo se traduzca en acciones y protocolos visibles “para que nunca más nadie muera porque no se envíe una alerta”.

Y esa lucha no ha acabado, ha advertido la presidenta de la Associació de Víctimes Dana 29 d’octubre de 2024. Primero, porque no lo ha hecho el proceso judicial. “Queremos saber la verdad de los 229 homicidios imprudentes que se investigan”, ha declarado. En segundo lugar, porque seguirán “honrando a los muertos” para que la memoria de ese dolor no se evapore. Y, en tercer lugar, porque las víctimas y damnificados no se han dejado “cegar por los brillos de una supuesta reconstrucción, ni por las ayudas, ni por los discursos grandilocuentes”.

El 29 de octubre de 2024 a las 20:11, a Mariló, como a toda la zona, le llegó el ES-Alert al móvil “con un texto erróneo y vergonzoso”. Pensó: “si ahora se pone a llover se acaba el mundo”. Pero en ese momento no sabía, aún, que para muchas de las 229 personas muertas ese día y quienes les lloran, el mundo ya se había acabado.

"Mazón no ha sabido ejercer y no ha sabido irse"

Empar Puchades en la comisión de la dana del Congreso

Empar Puchades en la comisión de la dana del Congreso / Redacción Levante-EMV

La última de las voces de la asociación en escucharse en la comisión este jueves ha sido la de Empar Puchades, su vicepresidenta y presidenta de la Asociación de Vecinos de Castellar -L'Oliveral. "A poco más de un año de un desastre medioambiental, meteorológico y político sin precedentes seguimos instaladas en el estado de sorpresa, inquietud y vulnerabilidad de esa noche y los días posteriores", ha denunciado. A su jucio, Mazón "no ha sabido estar, no ha sabido ejercer y no, no sabe irse, ni él ni el Consell". Ha reprochado que durante estos meses haya "ignorado y banalizado sin escuchar ni atender a las familias víctimas de su negligente gestión" y se haya dedicado a expandir "bulos, mentiras y medias verdades".

"Se ha ignorado la fragilidad de nuestro territorio, se ha apostado por un modelo sociopolítico de crecimiento y desarrollo que pone en peligro nuestras vidas, la vida", ha censurado Puchades, que se ha preguntado "cómo recuperar la confianza necesaria para sanar y seguir adelante si no se reconocen los errores". Las responsabilidades, ha añadido, "no caducan tras renuncias o cada cuatro años".

El 29-O, Empar estaba en casa, porque a las dos de la tarde decidió desconvocar la reunión presencial de cada martes de la asociación vecinal. Pudo ver, como podía haber hecho cualquiera, los datos del SAIH. "Ya sabíamos que la lluvia tenia que bajar y que bajaría rápidamente sobre l'Horta Sud, las gráficas eran alarmantes", ha explicado. Aún recuerda, de cuando llegó el agua, cómo unos amigos de La Torre pedían socorro a gritos: "Nos estamos ahogando, pedid ayuda". "Nos quedamos con la falta de respuesta rapida de quien tenía que cuidarnos, el caos. Con el sentimiento amargo no haber podido evitarlo", ha concluido.

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