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El Síndic acusa a Servicios Sociales de "ignorar" a 80 enfermos mentales que viven en habitaciones a 30 grados y con goteras

La investigación concluye que tanto Servicios Sociales como el Ivass "vulneran los derechos" de los usuarios del CEEM de Bétera donde la mitad son tutelados de la Generalitat

Indicaciones al CEEM de Betera.

Indicaciones al CEEM de Betera. / JM LOPEZ / LEV

Mónica Ros

Mónica Ros

València

De entrada acusa a la Conselleria de Servicios Sociales de "impedir" la investigación, y tras entrar en materia, aumenta la crítica y el tono de unas acusaciones para concluir que tanto la conselleria como el Ivass (Instituto Valenciano de Atención Social-Sanitaria) "vulneran los derechos" de los 80 personas con enfermedad mental crónica que residen en el CEEM de Bétera (41 de ellos, tutelados por la Generalitat Valenciana). Así lo asegura el Síndic de Greuges, Ángel Luna, en un informe sobre la investigación que está llevando a cabo tras una denuncia presentada por el "estado lamentable e insalubre de todas las instalaciones" de este centro, ubicado en lo que antaño fuera el antiguo psiquiátrico, y del que nadie se hace responsable. Ese es el prinicpal problema ya que la Conselleria de Servicios Sociales no lo reconoce como propio al asegurar que las competencias son del Ivass que, por su parte, tampoco se hace cargo. El centro es público, aunque de gestión privada, pero lleva fuera de la legalidad desde 2017, cuando caducó el contrato, de manera que ya suma 8 años en enriquecimiento injusto y esperando una licitación que no llega.

La plantilla del centro y la asociación de familiares ya no saben qué más hacer. En mayo de 2024 denunciaron en Levante-EMV que, cuando llegaba el verano, los usuarios debían dormir en el salón porque las habitaciones estaban a 30 grados de temperatura e, incluso, organizaron una jornada lúdica para vender abanicos y recaudar fondos con los que sifragar aparatos de aire acondicionado. La solución de l Ivass fue "la cesión de forma gratuita de 14 splits de climatización" que, según consta en el informe del Síndic "nunca se pudieron instalar porque las habitaciones no están diseñadas para ello ya que las ventanas de seguridad no se pueden abrir". Ante un problema que persiste en el tiempo, las familias y los trabajadores acudieron a un pleno del Consell para regalarle un abanico a la consellera de Servicios Sociales, Susana Camarero, para que el problema con el que conviven (y que afecta a 80 personas, 41 de ellas tuteladas por la propia Generalitat Valenciana), volviera a salir a la palestra. Sin embargo, no hubo reacción por parte de la Administración.

Calor y goteras

"La situación del centro se ha agravdo recientemente con las fuertes lluvias acaecidas este mes de octubre en la provincia de Valencia, como consecuencia de la dana Alice. Las instalaciones han quedado seriamente dañadas, hay goteras por todas partes, salas inundadas y la instalación eléctrica está dañada con el consiguiente peligro de accidente", refleja el Síndic en su informe. Por ello, y ante una "situación de urgencia y de riesgo vital para usuarios y trabajadores debido al deterioro de las infraestructuras, con bolsas de agua, goteras, sumideros que no funcionan, etc" desde el comité de empresa solicitaron "el traslado a otro centro de los 80 usuarios y plantilla de trabajadores mientras se realizan las necesarias reformas".

El pasado mes de julio, Compromís anunció la presentación de una Proposición No de Ley (PNL) en Les Corts para exigir al Consell "la apertura inmediata" del pabellón A, otro de los pabellones ubicados en lo que fuera el antiguo psiquiátrico y que lleva ya dos años reformado y equipado, pero sin uso. El Síndic recoge en el informe que "la falta de respuesta de la Conselleria nos impide conocer cuál es la razón de que exista un pabellón en el complejo (Pabellón A) reformado y sin uso y si se ha estudiado la posibilidad de que se ocupe por los usuarios de los pabellones del CEEM deteriorados, en tanto se realizan las reformas necesarias".

Por tood ello, el informe del Síndic recuerda que centros como el CEEM de Bétera son competencia y responsabilidad de la Generalitat Valenciana, por lo que acusa a la conselleria y al Ivass de "una notable falta de diligencia" y asegura que "no están cumpliendo con su deber de asistencia ni de ejecución de las actuaciones en materia de servicios sociales y atención social-sanitaria requeridas para el adecuado funcionamiento del centro".

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