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Sanidad

La Fe renovará 1.000 camas de "mala calidad" 14 años después de su apertura en Malilla

El pliego contempla la adquisición de tres tipos de camas y de grúas que se deberán subministrar a lo largo de cuatro años con un presupuesto total de cinco millones

Camas rotas en los pasillo de La Fe de València.

Camas rotas en los pasillo de La Fe de València. / ED

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El hospital La Fe de València está preparando la renovación de su millar de camas hospitalarias después de 14 años desde la apertura de sus instalaciones en Malilla. El departamento económico del centro tiene listo el pliego de condiciones para la licitación y adquisición de un millar de camas hospitalarias con un presupuesto de cinco millones de euros, que contempla una renovación en cuatro anualidades, por lo que el cambio del mobiliario no se contemplará hasta el ejercicio 2028. En total, se comprarán 978 camas de hospitalización, con un premio estimado de 2.500 euros; 50 camas de críticos, a 28.320 euros por unidad; nueve camas de partos para el área de Maternidad, cuyo precio se estima en 17.500 euros; y ocho grúas para el traslado y elevación de los pacientes, con un coste de 11.100 euros cada una de ellas.

La renovación será progresiva y crecerá especialmente en 2027 y 2028, cuando el pliego contempla la compra de 393 y 361 unidades respectivamente y un presupuesto de 1,9 y 1,7 millones. Este mismo año 2025, cuando se adjudique el contrato, la empresa deberá entregar las 18 primeras camas por valor de 136.000 euros -las grúas se comenzarán a entregar el próximo año- y, en 2026, se distribuirán 273 unidades, incluyendo las tres primeras grúas, con el correspondiente pago de 1,2 millones de euros.

Una reivindicación de años

La sustitución de las camas de La Fe es una demanda de parte del personal sanitario, sobre todo de los celadores, desde hace unos años; las anteriores camas se van agolpando en los pasillos por sus desperfectos y roturas varias. Así lo explica Paco López, representante de USO, quien critica la "mala calidad" de las camas adquiridas para la apertura del hospital. "Muchas se han roto cuando no son tan antiguas, explica el celador-. Las que se compraron en los años 60 duraron casi 30 años y, ahora, con toda la tecnología que portan han sido un fiasco". Y añade: "Al final, lo barato sale caro y no puedes esperar unas altas prestaciones si se busca el contrato más barato; hay obsolencia programada". De hecho, los dos últimos recambios de camas, los realizados en los 90 y el año 2011, se adjudicaron a la misma empresa y López señala la deficiencia de esos modelos, los cuales han durado una media de 15 años.

Por eso, el pliego de condiciones incluye en la fórmula para baremar los criterios de cada oferta un indicador "a fin de valorar la mejor relación calidad-precio", con el objetivo de "obtener una prestación de gran calidad y respetar el presupuesto riguroso del contrato con arreglo a los precios del mercado". En la valoración de los modelos de las diferentes empresas -están expuestos en el propio hospital- están participando tanto los celadores como el personal del departamento de Ingeniería. "Queremos que no se repitan los errores de la última adquisición -, insiste López-. Lo importante es la durabilidad del material para mantener el bienestar de los pacientes y evitar un desembolso económico adicional en solo una década".

Más averías

López es consciente que la cantidad de mecanismos incorporados a las camas hospitalarias del siglo XXI generan más averías y reducen la durabilidad de las mismas. La batería para que sigan funcionando incluso cuando se desconectan del enchufe y se trasladan, el soporte para el oxígeno y los goteros, el mecanismo para cambiar la inclinación del colchón, pérdidas de aceite... "A más utilidades, se estropean más", reconoce el sanitario.

Camas averiadas en los pasillos de La Fe.

Camas averiadas en los pasillos de La Fe. / ED

En este sentido, el pliego de condiciones incluye una garantía de cinco años, un periodo durante el cual deberá "llevar a cabo el mantenimiento integral o todo incluido", excepto si esta se debe a un "acto vandálico" o a un "uso negligente" del material. El desperfecto se deberá reparar en un periodo de 12 horas laborables, a partir de que el técnico de la empresa se persone en el hospital para revisar el fallo; deberá acudir allí en un "tiempo máximo" de un día laborable "una vez comunicada la avería por correo electrónico al servicio técnico".

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