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Una reunión entre Feijóo y Pérez Llorca allanó el camino para suceder a Mazón

El líder del PP señala al alcalde de Finestrat como candidato a 'president' tras diez días de inquietud por el pulso del PPCV a Génova para pilotar la transición

Génova escenifica el control del proceso, que sigue el camino que querían Mazón y los tres presidentes provinciales como alternativa a la alcaldesa de València, María José Catalá

Juanfran Pérez Llorca, en su despacho de las Corts.

Juanfran Pérez Llorca, en su despacho de las Corts. / Miguel Angel Montesinos

València

Fumata blanca. Pero no en el tejado del Palau de la Generalitat, edificio con más de 600 años, símbolo del autogobierno de los valencianos. Ni tan siquiera en la funcional sede del PPCV en Embajador Vich de Valencia, calle puesta a nombre de un diplomático valenciano de los tiempos de la Corona de Aragón.

La decisión se produjo ayer en la madrileña calle Génova, y el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, se la comunicó telefónicamente al señalado. El secretario general del PPCV, síndic en las Corts y alcalde de Finestrat, Juanfran Pérez Llorca, ha sido "designado como candidato del PP a la presidencia de la Generalitat de cara al pleno de investidura que se convocará en los próximos días para dar estabilidad a la Comunitat Valenciana a la mayor brevedad posible". Así lo transmitió la dirección nacional del partido, en un breve comunicado distribuido al mediodía, horas antes de que Carlos Mazón desfilara por las Corts en su penúltimo trance ligado a la gran riada antes de abandonar el cargo.

La política se construye a partir de gestos y el de ayer (Feijóo señalanado con su dedo al sucesor de Mazón) era el que necesitaba el dirigente gallego para devolver a su cauce las aguas en el PP valenciano donde la cúpula (con Pérez Llorca y el presidente provincial de Valencia, Vicent Mompó, a la cabeza) había lanzado un 'crit' de soberanía, una reivindicación de autonomía para decidir el relevo del president sin injerencias de la dirección nacional. Según los estatutos, sin embargo, la competencia para designar candidatos autonómicos corresponde a la dirección nacional.

El anuncio de este martes ha puesto fin a diez días de internidad, inquietud y debate, en el que la sucesión de Carlos Mazón, dimitido por la gestión de la dana, se había atascado. Pero no por las exigencias de Vox, sino porque el PP no señalaba a un sucesor, ante el desconcierto de la militancia. El candidato, finalmente, ha sido el deseado por los altos mandos del PPCV, pero la ceremonia se ha escenificado como Génova necesitaba exhibir.

Llamadas y una visita

Según ha sabido este diario, en los últimos días se han sucedido varias llamadas telefónicas entre el ya candidato del PP a la investidura y el líder nacional, Alberto Núñez Feijóo. Incluso antes de este fin de semana se produjo un encuentro presencial entre ambos que sirvió para aclarar discrepancias, acercar posturas y diseñar la hoja de ruta de la sucesión de Mazón, según ha confirmado Levante-EMV. Fue el paso previo a la última etapa de este reencuentro, que fue cuando el mismo Pérez Llorca señaló este lunes públicamente que nadie de la dirección le había transmitido que era aspirante a suceder a Mazón y reconocía que la decisión estaba en Madrid.

Tras esas manifestaciones, Feijóo mantuvo este martes "una última conversación telefónica" con Pérez Llorca, en la que le comunicó su designación como candidato, según la breve nota del PP. Además, el secretario general del PP, Miguel Tellado, telefoneó a los presidentes provinciales para comunicarles la decisión de la dirección nacional. Esta ha contado con el respaldo unánime de los tres territorios, subrayó el PP.

Diez días de desconcierto

La dimisión de Carlos Mazón, que se precipitó el lunes de la semana pasada tras el 'shock' del funeral de estado, había desencadenado una guerra de poder por controlar la sucesión. Génova no tenía diseñada la sucesión y los acontecimientos atropellaron al partido.

El viernes antes del lunes 3 en que Mazón anunció su marcha, los tres barones provinciales (Toni Pérez, de Alicante; Marta Barrachina, de Castelló, y Vicent Mompó, de Valencia) se reunieron en un restaurante de Benidorm con Pérez Llorca, en un encuentro en el que también participó Carlos Mazón.

Operación antiCatalá

De allí salió la convicción del PPCV de pilotar la transición, que no fuera impuesta por la dirección nacional. El temor del actual grupo dirigente del PPCV era que Madrid quisiera imponer a María José Catalá, alcaldesa de València.

El malestar que desató aquella reunión, interpretada desde Madrid como un órdago y una deslealtad, ha tardado días en ser reconducido. Tantos días como la Generalitat ha estado con un 'president' dimitido y el partido del gobierno incapaz de ofrecer una alternativa. Hubo comunicaciones tensas con los participantes en aquella reunión y también hubo días de silencio. Finalmente, varios encuentros y llamadas han ido encauzando las relaciones.

El candidato que quería el PPCV

Con Pérez Llorca, no obstante, el partido postula a un candidato cómodo para los actuales equilibrios del PPCV, con gran sintonía con Mazón y su círculo más próximo de consellers y colaboradores del Palau. De puertas hacia afuera, Pérez Llorca ha cultivado buenas relaciones con Vox. Fue el artífice del pacto con Vox en 2023 para investir a Mazón. No obstante, también demostró mano izquierda al articular el acuerdo con Ens Uneix que dejó al PSPV fuera de la Diputación de Valencia y aupó a Mompó.

Con este movimiento, el PP activa ahora la segunda fase de la ceremonia parlamentaria. Será Pérez Llorca, de nuevo, quien tenga que sentarse con Vox para negociar las condiciones del acuerdo. El ya candidato tiene intención de centrarse al 100 % los próximos días en cerrar este acuerdo, alejándose de los focos públicos hasta que el pacto esté cerrado.

Se da por descontado que la formación de extrema derecha no pondrá problemas al candidato, pero sí elevará las exigencias de su programa, con reflejo presupuestario para 2026, que ya fueron elevadas el pasado ejercicio. También se da por hecho que Pérez Llorca asumirá cualquier línea roja que marque Abascal, para evitar las elecciones anticipadas. Vox reclamará a Pérez Llorca que asuma sus tesis en materia migratoria y también contra el Pacto Verde Europeo, como se ha ocupado de recordar en otro comunicado esta mañana.

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