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Negociación de investidura

El PP opta por la calma y sigue a la espera de las exigencias de Vox

Tras acortar plazos en la investidura de Mazón para alejar su pacto con Vox de las generales, el PP dilata ahora el proceso con Pérez Llorca para evitar que declare ante la jueza ya como 'president'

El designado aun no se ha reunido con los de Abascal, pero se da por hecho un acuerdo a no mucho tardar, pero sin urgencia

Pérez Llorca y José María Llanos (Vox), el pasado lunes en las Corts.

Pérez Llorca y José María Llanos (Vox), el pasado lunes en las Corts. / José Cuéllar/Corts Valencianes

Mateo L. Belarte

Mateo L. Belarte

València

Proclamado ya Juanfran Pérez Llorca como el candidato del PP para suceder a Carlos Mazón, la negociación con Vox, socio necesario para la investidura, parece haber entrado en una nueva fase valle. El elegido gusta al PP valenciano e, igual o más importante, también a los de Santiago Abascal, por lo que en el partido se respira calma. Se da por hecho que el acuerdo se producirá, como ya se han producido otros con los voxistas en lo que va de legislatura, todos ellos con Pérez Llorca como principal artífice por parte popular.

Otra cosa son los tiempos. El plazo para proponerlo como candidato expira el 19 de noviembre, pero las fuentes consultadas son optimistas y confían que se alcance un pacto sin agobios del calendario. En todo caso, apurar esos márgenes que ofrece el reglamento permitiría celebrar la investidura de Pérez Llorca después de la citación de la jueza de la dana, la opción que más gusta en la formación.

Los plazos ahora son los mismos que los que rigieron el proceso con Mazón hace algo más de dos años, pero los intereses del PP son opuestos. La normativa no ha cambiado en este tiempo, pero sí la posición de los populares, que han pasado de interpretar el reglamento de las Corts para acelerar los tiempos en 2023 a realizar ahora una lectura opuesta que conllevaría no acortar esos márgenes.

El motivo de estos procederes tan diferentes está en el contexto y en el calendario, a veces caprichoso. En el caso de Mazón, que para disgusto de Génova había cerrado un pacto exprés con Vox sin esperar a las generales del 23J, el PP quería alejar al máximo esa imagen de la alianza con los de Santiago Abascal de la campaña electoral y por eso maniobró para fijar el pleno lo antes posible.

Ahora el escollo que se encuentran los populares es la declaración como testigo de Pérez Llorca en la causa de la dana. La jueza ha citado al candidato del PP el 21 de noviembre y el partido parece apostar por dejar su nombramiento para después de esa fecha, con el evidente objetivo de impedir la foto de un 'president' entrando al juzgado, aunque sólo sea como testigo.

La semana del 24 de noviembre

Esta hoja de ruta pasa por no comunicar la candidatura de Pérez Llorca ante las Corts hasta al menos la semana próxima, lo que permitiría situar el pleno más allá de esa citación judicial. El límite de 12 días hábiles para presentar aspirante finaliza el citado 19 de noviembre. Aunque en el PP deslizaban estos días que ese plazo no es achicable, para investir a Mazón se redujo a sólo 8 días, tras un acuerdo entre los grupos.

Cuando el PP dé el paso y lo comunique a Llanos Massó, se abrirá otro plazo, de entre 3 y 7 días hábiles, para fijar el pleno de investidura. En todo caso, incluso si la comunicación del candidato se produjera este viernes, algo muy poco probable, los populares podrían jugar con esos márgenes y llevar la investidura a inicios de la semana que se inicia el 24 de noviembre, lunes. Dilatando al máximo el proceso, el pleno se celebraría el 28 de noviembre.

Las negociaciones, paradas

Con este cronograma el PP esquiva no sólo la foto de un Pérez Llorca declarando en un juzgado como president, sino que también aleja la investidura de la comparecencia de Mazón ante la comisión de investigación de la dana del Congreso, que se prevé mucho más incómoda para el jefe del Consell en funciones que la de las Corts de este martes, cuando no aclaró ninguna de sus incógnitas.

Mientras tanto, las negociaciones para la investidura continuaron ayer paradas. Desde que el martes Feijóo anunciara su nombre, Juanfran Pérez Llorca no se ha sentado con ningún representante de Vox, de quien en el PP siguen a la espera de sus exigencias oficiales. La ausencia de diálogo formal, en cualquier caso, no implica que haya complicaciones.

Más bien al contrario, las fuentes confían en que el candidato del PP alcanzará un pacto con los voxistas sin demasiada demora, si bien subrayan que tampoco hay urgencia para sellarlo. En esa calma influye, evidentemente, ese calendario parlamentario y judicial que se entremezcla en todo el proceso sucesorio.

De hecho, tampoco es descartable que el PP busque 'contraprogramar' esa incómoda cita de Mazón y los posibles titulares que deje y anuncie la candidatura de Pérez Llorca ese mismo lunes. Algo similar sucedió ya este martes, cuando poco antes de que el president dimitido se presentara ante la comisión de las Corts, Génova anunciaba la fumata blanca para su relevo.

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