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Sanidad

Sanidad pone en marcha una alerta para detectar casos de Mutilación Genital Femenina

La Unidad de Igualdad de la conselleria actualiza el protocolo y diseña nuevas herramientas ante una "lacra silenciosa" que podría afectar a 1.500 niñas y a 4.000 mujeres en la Comunitat Valenciana

Jornadas sobre la Mutilación Genital Femenina (MGF), ayer.

Jornadas sobre la Mutilación Genital Femenina (MGF), ayer. / Miguel Ángel Montesinos

Mónica Ros

Mónica Ros

València

Una niña, negra, en un pueblo rural y recóndito del continente africano. Ahí es donde el imaginario colectivo sitúa la Mutilación Genital Femenina (MGF), a miles de kilómetros de una Comunitat Valenciana donde, sin embargo, hay 1.500 niñas en riesgo de poder sufrirla y unas 4.000 mujeres que podrían haber sido víctimas. Los datos tienen como referencia los 23 países donde la MGF "está generalizada" y salieron ayer a la luz en una jornada formativa realizada por Farmamundi y la Red Aminata, con el apoyo y la coordinación de la Escola Valenciana d’Estudis per a la Salut (EVES). Entre estos macrodatos destaca, sin embargo, las 52 atenciones que se realizaron en 2024 en la Unidad de referencia para la cirugía reconstructiva ante la MGF en la Comunitat Valenciana, un departamento pionero y de referencia que aborda "solo la punta del iceberg" de una realidad silenciada y silenciosa.

Por ello, desde la Unidad de Igualdad de la Conselleria de Sanidad explicaron que han actualizado el protocolo de 2016 para incluir herramientas que ayuden a la detección de nuevos casos. Entre estas herramientas, destaca una nueva alerta que se incluye en el historial clínico de las pacientes y una modificación al "consentimiento informado preventivo". "Hasta ahora en la hoja de información preventiva se hablaba con los responsables de la niña para explicar que la MGF es un delito en España y debía firmar la hoja donde se comprometía a velar por la menor y a comprometerse en las revisiones. Pues ahora ya no les pedimos la firma legal, y eso es importante porque así esas personas ya tienen un marco legal para ir a su país de origen a explicar que la MGF no se le puede hacer a la niña porque es un delito en España. Es una nueva herramienta para que puedan eludir esa práctica cuando están en sus países de origen", explicó la jefa del servicio, Palmira Muñoz. "La otra novedad es la alerta que se puede activar desde la atención primaria, con las matronas y los servicios de ginecología y pediatría como pieza clave, aunque se puede activar desde cualquier departamento y ser visible en el historial clínico", añadió.

Maltratadas y víctimas de trata y matrimonios forzados

La ginecóloga de la Unidad de referencia para la cirugía reconstructiva ante la MGF del hospital Doctor Peset, Mar Ramírez, apuntó que la MGF se realiza "de forma intencionada, con fines no medios y sin consentimiento" y que son muchas las cuestiones por las que se realiza, entre las que figuran " la tradición, superstición, acontecimiento social, pertenecía de grupo, requisito para el matrimonio", tras recalcar que "no hay ninguna religión que ampare este procedimiento". Su compañero Felipe Hurtado, psicólogo y sexólogo, apuntó, sin embargo, que de las 52 mujeres atendidas en la unidad del hospital Doctor Peset el año pasado "19 habían sufrido maltrato, 16 fueron obligadas a un matrimonio forzado y el 10% eran víctimas de trata". Así, 40 de las 52 mujeres eran víctimas de violencia contra la mujer, además de haber sufrido la MGF.

Para Mbaye Gil, enfermero del hospital Basurto-Bilbao, las "personas no viajan solas, viajan con sus costumbres" y recalcó la importancia de la "escucha" y de las técnicas de educación como Aminata Soucko, presidenta de la Red Aminata, activista contra la MGF y agente de salud en Farmamundi. La mujer ha constado su historia en diversas ocasiones para poner cara y ser el rostro de las víctimas de esta barbarie. "Soy de Mali y en mi país se hace en la primera semana de vida. Cuando volví de visita con mi hija, allí estaban mi madre y mi abuela preparadas para hacérsela. Me negué. Nadie tocaría a mi hija. Lo entienden como pulcritud. Lo contrario significa el rechazo", ha explicado Aminata sobre su realidad más íntima.

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