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Análisis

Las asociaciones de víctimas, en la encrucijada ante la era postMazón

Las tres asociaciones mayoritarias mantienen un compás de espera en un momento de incertidumbre frente a la decisión de si cabe diálogo con un Consell con otra persona del PP al frente

Rosa Álvarez y Mariló Gradolí atienden a los medios tras su comparecencia en la Comisión de Peticiones

Rosa Álvarez y Mariló Gradolí atienden a los medios tras su comparecencia en la Comisión de Peticiones / Redacción Levante-EMV

Marta Rojo

Marta Rojo

València

Corría el mes de septiembre la primera vez que el -entonces solamente- conseller Vicente Martínez Mus convocó por primera vez a las asociaciones de víctimas de la dana para explicarles el proyecto de parques inundables. Media hora antes de la reunión, las representantes de la Asociación de Víctimas Mortales Dana 29-O y la Associació de Víctimes Dana 29 d’octubre de 2024, Rosa Álvarez y Mariló Gradolí, decidieron no asistir, indignadas por las palabras del -entonces- president Carlos Mazón, que dijo la ya célebre frase “nosotros sí que nos tomamos en serio las emergencias”. En ese momento, Álvarez y Gradolí justificaron su presencia hablando de “rechazo público y frontal" a las palabras de Mazón y a una convocatoria “vacía" y "propagandística". 

Pero corren nuevos tiempos, aunque todavía no está claro cómo de nuevos son. Por eso, aunque Álvarez y Gradolí han vuelto a excusar su asistencia a una nueva reunión esta semana con el -ahora también- vicepresidente segundo del Consell Martínez Mus, lo han hecho de forma muy distinta. Sin valorar el encuentro, Rosa Álvarez explicaba que estaba en Bruselas para la aprobación de los 946 millones del Fondo de Solidaridad para la dana, mientras que Mariló Gradolí aseguraba que tenía un compromiso previo, una conferencia, que le impedía ir. 

Teresa Ribera y Leire Pajín conversan, este miércoles en Bruselas, con representantes de las víctimas de la dana

Teresa Ribera y Leire Pajín conversan, este miércoles en Bruselas, con representantes de las víctimas de la dana / INFORMACIÓN

Un deshielo aún mínimo y un cambio de tono

El cambio de tono es evidente y una muestra de que la relación de las asociaciones con el, de momento, descabezado Consell, se mantiene en compás de espera. Es lógico que así sea, con un president dimitido y con un sucesor solo apuntado, pendiente de confirmación por Vox. Pueden pasar muchas cosas y, si en el gobierno valenciano contienen el aliento a falta de un nuevo líder, también lo hacen las víctimas, que afrontan ahora unas particulares “jornadas de reflexión”. Saben, como todos, que el cambio en la Presidencia podría, o no, ser un punto de inflexión en su relación con el ejecutivo. 

Pero, como todavía no está claro si lo será, de momento hay un cierto repliegue. Una nueva prudencia. Por parte de las asociaciones, la puerta cerrada de las asociaciones al Consell, justificada e incontestable tras su gestión de la dana, puede abrirse, aunque sea milimétricamente. Por parte del gobierno valenciano, se detectan también intentos de deshielo mínimos: esa reunión a la que Martínez Mus las invitó el jueves o su voluntad de coordinarse con la comisionada del Gobierno de España, Zulima Pérez. La maltrecha, casi inexistente relación se puede, se podría, reconducir. Y en ese cambio de rumbo, ambas partes se ven, o se verían, implicadas.

Las manifestaciones

Estas semanas de transición, la presión en la calle ha seguido, con varias convocatorias de manifestaciones o concentraciones de urgencia, mucho menos multitudinarias que las mensuales, convocadas con motivo de la dimisión de Mazón. Esa salida supone cumplir el objetivo “Mazón dimisión”, uno de los lemas de la convocatoria de concentraciones. “Ahora vamos al siguiente: Mazón a prisión”, han dicho en varias ocasiones los convocantes. Pero son conscientes, todos lo son, de que mantener la presión política con ese mensaje, enmarcado exclusivamente en la causa penal, que seguirá su curso, es complicado. La asunción de responsabilidades políticas del máximo responsable de la gestión de la emergencia, tan demandada, se ha producido. Al menos de facto, aunque no de discurso. De modo que está por ver, también, cómo se reconvierten estas manifestaciones.

Asociaciones de victimas de la dana se concentran ante Las Corts durante la comparecencia de Carlos Mazon en la comision de investigacion por la dana

Asociaciones de victimas de la dana se concentran ante Las Corts durante la comparecencia de Carlos Mazon en la comision de investigacion por la dana / Germán Caballero

Quizá para saberlo las asociaciones tengan pensado esperar, prudentes, atentas, sin perder detalle, hasta qué punto el nuevo jefe o jefa del Consell es heredero de Carlos Mazón. Hasta qué punto marca distancias o reniega del legado. Sobre todo, si reivindica o no, como lo ha estado haciendo hasta el último minuto el president en funciones, que si las cosas se hicieron mal el 29-O no fue por culpa del gobierno valenciano, sino de las agencias estatales.

Buena relación entre asociaciones

Las de Álvarez y Gradolí han sido dos de las asociaciones que han mantenido un discurso más crítico con la responsabilidad del Consell. En manifestaciones, en comparecencias, en actos con dirigentes políticos, han estado frecuentemente acompañadas por Christian Lesaec, de la Asociación Damnificados Dana Horta Sud. Esta tercera es una asociación muy nutrida, formada por cientos de miembros de perfiles políticos muy diversos y su posicionamiento ha sido, en ocasiones, menos beligerante. Lesaec, que siempre asiste a las reuniones equipado con una libreta en la que toma nota detallada de todas las propuestas, decidió reunirse con Feijóo, no faltó a la reunión con Martínez Mus en la que las otras dos asociaciones dieron plantón al Consell y no ha estado en Bruselas esta semana, lo que le ha permitido asistir a la reunión con el vicepresidente. 

Las victimas de la dana tras reunirse Pedro Sanchez en la Delegacion de Gobierno de Valencia. Habla Christian Lesaec, de la asociación de damnificados de l'Horta Sud.

Las victimas de la dana tras reunirse Pedro Sanchez en la Delegacion de Gobierno de Valencia. Habla Christian Lesaec, de la asociación de damnificados de l'Horta Sud. / Germán Caballero

Pero no es complaciente con el gobierno valenciano: ha pedido desde el primer momento la dimisión de Mazón, ha criticado duramente la negligencia en la actuación del Consell y ha incluido al ejecutivo valenciano como receptor de la reclamación patrimonial por valor de 58 millones. Eso sí, siempre señalando también la responsabilidad del Gobierno de España por la reconstrucción y la no consecución de algunas obras hidráulicas. Este impasse, pues, puede hacer que las diferencias entre estas asociaciones, que han trabajado unidas, se agrande, aunque ya todas reconocen que tienen planteamientos comunes y puntos de vista diferentes en algunas cosas, y aun así la relación ha sido buena desde el principio.

Es cierto que es un momento extraño, por la indefinición, pero hay cosas que ya se intuyen. Se intuye que el talante de un Consell algo más liberado de la responsabilidad de defender lo indefendible puede cambiar para aproximarse a las víctimas. Se intuye que las manifestaciones tendrán que adaptarse al nuevo tiempo político. Se intuye que las asociaciones de víctimas están a la espera, se sienten, y están, concernidas. No es, claro, el momento para pedir milagros: el PP, a todas luces, seguirá dirigiendo el Consell, sin elecciones. Pero sí se abre, aunque no haya urnas a la vista, una “jornada de reflexión”. Y la posibilidad de tender puentes, sin cemento ni ladrillos, para otra reconstrucción.

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