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Sanidad

Cambios en la asistencia tras un ictus

El Consell prepara la privatización del servicio para pacientes con lesión cerebral con un contrato de 3 años por 109 millones de euros para 8 departamentos de salud y concluye la estrategia del Botànic de abrir 24 unidades de gestión pública por 96,9 millones

El ictus se ha convertido en la segunda causa de muerte, y la primera entre las mujeres.

El ictus se ha convertido en la segunda causa de muerte, y la primera entre las mujeres. / J.HERNÁNDEZ

Mónica Ros

Mónica Ros

València

"El Consell ha autorizado la contratación de un servicio de Neurorrehabilitación para la atención en régimen ambulatorio, de pacientes con daño cerebral adquirido, con el fin de garantizar sus necesidades asistenciales". Así lo anunciaba la Conselleria de Sanidad el pasado mes de octubre, lo que significa que la privatización del servicio ya está en marcha. Desde la conselleria aseguran que se desconocen los plazos administrativos de una licitación cuyo paso previo es "la autorización de la contratación por parte del Consell". Lo que sí se sabe son las características principales: una cuantía importante (el valor estimado es de 109,9 millones), un plazo de 36 meses (con posibilidad de prórroga aunque sin más concreción) y los departamentos de salud a los que se atenderá (los departamentos de salud de los centros hospitalarios General de Castellón, Clínico, La Fe, General de València, Peset, Sant Joan d’Alacant, Alicante-Hospital General y Elx).

Así, la Conselleria de Sanidad prepara un contrato millonario que da carpetazo a la estrategia pública que diseñó el Botànic y que implicaba la creación de unidades públicas de neurorrehabilitación en todos los 24 departamentos de salud, de forma progresiva entre 2017 y 2021. Se diseñó la hoja de ruta y se analizaron unos costes que estaban estimados en 32,2 millones de euros al año (entre los 22,9 millones que se estimaban del coste público y los 9,3 millones por la actividad concertada). Y es que el plan estratégico del Botànic reflejaba que "partiendo de la situación de la situación actual en la que el Sistema Sanitario Público no puede asumir (hoy por hoy) toda la demanda que genera esta asistencia, se prevé la necesidad de optar por la externalización de prestaciones a través de un concurso público (concierto)".

De hecho, en 2021 el plan público para el DCA seguía adelante, pero sin cumplir los plazos ya que la estrategia no estuvo acompañada de dotación económica y en 2021 solo se habían abierto unidades en 3 departamentos de salud: una unidad infantil en el hospital Doctor Peset, una en Gandia y otra unidad propia en el Hospital General de Valencia. Por ello, en 2021 y en aras de paliar el déficit existente mientras se desplegaba la estrategia autonómica decidió contratar la atención ambulatoria para los pacientes de la sanidad pública con las tres empresas que ya venían ofreciendo el servicio de forma privada: la Clínica Neural (por aquel entonces con sedes en Valencia, Castelló, Alicante, Elx y Dénia); las Hermanas Hospitalarias (con sede en València en el centro del Carmen del Cabanyal) y la clínica Maisonnave (en Alicante). El objetivo era que las tres se hicieran cargo de pacientes públicos a través de un contrato con un presupuesto de 16 millones de euros y una duración de 4 años. La licitación, sin embargo, tuvo diversos problemas durante el procedimiento.

Pasados esos cuatro años, y con un cambio de gobierno incluido, la actual conselleria del PP ha decidido apartar el plan público (unidades de DCA en 24 departamentos de salud por un coste de 96,9 millones durante 3 años) para externalizar el servicio con un contrato de 109 millones de euros para dar el servicio en 8 departamentos de salud para esos mismos 3 años, con posibilidad de prórroga.

Sin plazas ni recursos

El Daño Cerebral Adquirido (DCA) es una lesión repentina en el cerebro. En un 78% de los casos, el ictus (también llamado accidente cerebrovascular) es la principla causa del DCA, seguida de los traumatismos craneoencefálicos y enfermedades como las anoxias, los tumores cerebrales o las infecciones. Tras el DCA hay secuelas que varían en función del área del cerebro lesionada y la gravedad del daño. En la Comunitat Valenciana son más de 12.000 las personas que, al año, sufren daño cerebral adquirido (DCA) pero son pocos los que, tras salir del hospital, encuentran el tratamiento adecuado en la sanidad pública que cuenta con unos servicios ambulatorios pobres y saturados desde hace años. De hecho, solo se atiende a uno de cada cuatro casos que lo necesitan, según reflejan los datos que ofreció la conselleria en 2019. Los datos en 2024 no eran mejores ya que solo el 1 % de valencianos con daño cerebral adquirido tenía la atención que necesitaba. En la Comunitat Valenciana hay 378 plazas públicas o concertadas para atender a personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA). La estadística oficial, que contabiliza 52.451 casos en la Comunitat Valenciana, solo recoge los originados por accidentes cerebrovasculares y traumatismos craneoencefálicos, dejando fuera otras causas como los tumores cerebrales o las anoxias.

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