Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Educación

Una alumna del IES Campanar da positivo en legionella tras el foco detectado la semana pasada

Según confirma el IES, la estudiante se encuentra bien tras una analítica de sangre realizada el día seis y el Ampa espera que "sea el único caso"

Conselleria de Sanidad asegura que no hay ningún caso de neumonía por esta bacteria

Tres madres del Ampa del IES Campanar en la puerta del centro.

Tres madres del Ampa del IES Campanar en la puerta del centro. / Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

València

Una alumna del IES Campanar dio positivo por legionella tras el foco detectado hace una semana en este centro de València. Según ha podido saber este periódico, la estudiante se encuentra bien tras realizarse una analítica de sangre el día 6, antes de que se detectara esta bacteria en el agua, y dar positivo hoy mismo.

"Esperemos que sea el último caso", explican fuentes del Ampa que no ocultan su preocupación. Aseguran que la estudiante se encontró enferma la semana pasada, pero que ya está bien, y que la enfermedad aún se encuentra en su periodo de incubación.

La confirmación del caso llegó a las 17:15 por parte del equipo directivo del IES. "Aquí detectan la legionela el día 7 y esa niña se encuentra mal antes, pero seguramente estuviera antes la bacteria. Aunque no se transmite bebiendo agua puede ser que al abrir el grifo inhalara el aire", explican desde el Ampa.

Conselleria de Sanidad, por su parte, dice que no hay ningún caso de neumonía por esta bacteria pese a que la dirección del centro informó al alumnado de que la joven había dado positivo aunque estaba bien. Conselleria de Educación mandó varios técnicos a ver el estado de la red tras más de una semana de quejas por parte del centro, que tuvo que cortar el agua para el alumnado durante más de 7 días y usar gel hidroalcohólico.

Abandono institucional

Casi 700 estudiantes del IES Campanar llevan más de una semana sin agua por la aparición de Legionella, mientras profesorado y familias denuncian que Conselleria no atiende a sus quejas. La detección de la bacteria en el agua no es una casualidad, sino la gota que ha colmado el vaso de un abandono institucional que se extiende durante décadas. En un instituto donde el alumnado se enfrenta a aulas sin persianas, donde pasan frío en invierno y sufren golpes de calor en verano (ya documentados en docentes y estudiantes), donde la falta de un elevador es un obstáculo diario y donde las pistas deportivas están en mal estado, la alerta sanitaria ha destapado un deterioro estructural crónico. La clave de esta crisis es la antigüedad: un centro que desde hace 22 años (2003) tiene un proyecto para construir un edificio nuevo, porque ya entonces se consideraba obsoleto, pero sigue operativo con unas infraestructuras que se desmoronan.

El pasado 30 de octubre, los resultados de una analítica de agua trimestral revelaron la presencia de Legionella en dos puntos de muestreo: el lavabo de los chicos y el grifo del cuarto de mantenimiento. Tras conocer la noticia, la respuesta del equipo directivo fue clausurar inmediatamente los puntos afectados, notificar a las autoridades y realizar una desinfección completa de toda la instalación de agua. El centro, incluso, asumió el coste de una analítica completa del agua de consumo para buscar metales pesados y E. coli.

Tuberías con 50 años

Sin embargo, las acciones del centro chocan frontalmente con la inacción administrativa frente al problema de raíz. La comunidad educativa señala directamente a la causa de la aparición de la bacteria: el lamentable estado de las tuberías de la red de fontanería. La dirección del centro ha notificado que las fugas de agua, provocadas por el estado corroído de las cañerías, han sido el origen y la vía de entrada para la proliferación de la bacteria.

La falta de respuesta de la Conselleria de Educación para sustituir la red, y la posterior ausencia de suministro de agua corriente en los baños durante días, han obligado al equipo directivo a recurrir a medidas de urgencia: han instalado dispensadores de gel hidroalcohólico en el centro para garantizar una mínima higiene.

Los baños, muy viejos y en mal estado, han sido objeto de peticiones no atendidas por la administración durante años. El centro, que apenas recibe un presupuesto ínfimo para gastos de funcionamiento, se ve obligado a arreglar los desperfectos como puede, asumiendo gastos elevados que deberían ser cubiertos por la Conselleria. “Van poniendo parches constantemente, pero pones uno y sale otro asunto. Es un no parar. El edificio tiene casi 50 años y necesita remodelación desde hace 20, pero la administración no hace ni caso”, lamenta una portavoz del Ampa.

Según ha podido saber este diario, un grupo de técnicos de Conselleria visitó el IES este lunes para ver el estado de la red y explicaron a la dirección cómo pedir partidas presupuestarias para solventarlo. No solo para la red de tuberías, sino para el resto de problemas que afecta al centro.

"Mi hijo está allí gran parte del día"

La preocupación por el estado del edificio ha escalado a la alarma entre los padres y madres. Ana López, del AMPA del IES Campanar, describe la desesperación de la comunidad: "Las familias están muy preocupadas y temen por la seguridad de sus hijos". Esta preocupación se ve agravada por la falta de una fecha para el nuevo centro, a pesar de que hay un proyecto en marcha desde 2003 y de que las obras para un nuevo IES se prometieron para 2024.

El director del centro ha informado que desde septiembre ha enviado correos semanales a la Dirección de Infraestructuras Educativas, solicitando mejoras y la reunión prometida. El IES Campanar sufre un precario aislamiento térmico que provoca que el edificio "esté muy frío en invierno y muy caliente en verano," con la calefacción estropeándose frecuentemente.

La lista de deficiencias estructurales es larguísima. Las aulas de música, tecnología y los laboratorios no reúnen los criterios normativos básicos. La falta de accesibilidad es total, ya que no hay ascensores ni elevadores, obligando a reubicar a cualquier persona con problemas de movilidad a la planta baja y moviendo a cientos de estudiantes de sus aulas. En el exterior, la pista polideportiva está "fatal", tan mal que los alumnos no pueden jugar a baloncesto en ella y deben trasladarse a otras canchas. El centro está tan deteriorado, con problemas de fontanería, mobiliario y electricidad, que al hacer una reparación, surge una nueva deficiencia, evidenciando que el edificio ha superado su vida útil hace tiempo.

El silencio de la Conselleria ante el abandono estructural

El IES Campanar ha costeado las desinfecciones y tomando las medidas paliativas ante una crisis de salud pública. Sin embargo, todos sus esfuerzos no sustituyen la intervención urgente de la administración autonómica. El director ha adjuntado a Conselleria copia de todas las analíticas, reclamando una actuación urgente en la instalación de agua, pero la dirección ha confirmado que, de momento, no ha recibido ni una sola respuesta a sus urgentes correos.

La Dirección de Infraestructuras Educativas mantiene su silencio ante el abandono de décadas del IES Campanar, un centro con una necesidad de renovación reconocida hace más de dos décadas y con una grave crisis de salubridad activa debido al estado de sus tuberías. La dirección del centro sigue insistiendo en sus peticiones para forzar una respuesta, pero la indiferencia institucional pone en riesgo la salud y la seguridad de toda la comunidad educativa. El problema de décadas requiere una solución inmediata que la Conselleria se niega a ofrecer.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents