Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Disfrutar del pescado hoy y garantizarlo para siempre gracias a la acuicultura española y valenciana

El 30 de noviembre se celebra el Día de la Acuicultura para reconocer su importancia en la alimentación, la economía y la sostenibilidad global

Viveros de Villajoyosa

Viveros de Villajoyosa / ED

València

Que el pescado es un alimento central en nuestra dieta y cultura mediterránea no sorprenderá a nadie que viva en la Comunitat Valenciana. Tampoco le sorprenderá saber que es imprescindible para una dieta equilibrada y saludable, y que, por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumirlo entre tres y cuatro veces por semana. Vivir abrazando el Mediterráneo es una suerte que muy pocos tienen, y esa fortuna incluye siglos de cultura culinaria y gastronómica de pescado fresco, delicioso y saludable.

Lo que, probablemente, no sepan muchos valencianos y valencianas es que sin la acuicultura de nuestra comunidad no podríamos disfrutar de este alimento tan importante como necesario. La acuicultura proporciona ya más de la mitad del pescado que se come en todo el mundo. Y en algunas especies, como la lubina o la dorada, esta proporción alcanza ya a más del 90 % del pescado que consumimos en España.

El Día de la Acuicultura viene a recordarnos, cada 30 de noviembre, la suerte que tenemos de contar en España con una acuicultura responsable, sostenible e innovadora, que hace posible que podamos seguir disfrutando de este alimento extraordinario. En la Comunitat Valenciana, además, siendo una de las regiones líderes en acuicultura marina, tenemos la suerte de contar con un ecosistema acuícola de referencia en España y Europa. Acuicultores, científicos, formadores, investigadores, administraciones públicas y centros de tecnología de aquí, que trabajan cada día para asegurar pescado fresco, seguro y de calidad para las actuales y las futuras generaciones de españoles.

Líderes en acuicultura

Esta cultura y tradición mediterránea, sumada al carácter emprendedor de los valencianos, un clima favorable y más de 500 kilómetros de costa, han convertido a la Comunitat Valenciana en la principal región española en acuicultura de peces marinos. Un mérito más que considerable, teniendo en cuenta que España tiene, a su vez, la mayor cosecha acuícola de la Unión Europea. Así, las especies cultivadas en la Comunitat Valenciana llegan a las mesas de todos los españoles. Un motivo más para estar orgullosos de esta tierra y su gente.

De aquí sale, por ejemplo, el 71 % de toda la cosecha española de dorada, ese pescado bajo en grasas y rico en proteínas de alta calidad, un habitual en la mesa de los españoles. En el caso de la lubina, el otro pescado protagonista de la gastronomía española, la Comunitat Valenciana es responsable del 27 % de la cosecha acuícola total de España. La corvina, un pescado cada vez más apreciado por su equilibrio entre sabor y valor nutricional, es la tercera especie más abundante en la acuicultura de la región. En este caso, la acuicultura de la Comunitat Valenciana aporta al conjunto de España más del 75% del total de las corvinas que se obtienen en nuestro país, tanto por la acuicultura como por la pesca.

Viveros de Villajoyosa

Viveros de Villajoyosa / ED

Todo esto significa, para nuestra región, un motor económico y social cada vez más próspero, integrado en el conjunto de la nueva economía azul, que impulsa nuevas formas de producir y obtener alimentos en el agua, preservando los recursos naturales. El modelo de producción alimentaria actual es responsable de gran parte de las tensiones sobre los recursos naturales y el medio ambiente. La acuicultura tiene ya la capacidad técnica de resolver este desafío, obteniendo alimentos de alta calidad nutricional con un impacto ambiental significativamente menor al de la mayoría de las ganaderías terrestres y una de las huellas hídricas más bajas de toda la producción alimentaria animal y vegetal.

La acuicultura, esencial para la alimentación del futuro

Entendida como el cultivo controlado de algas y peces para el consumo humano, la acuicultura se ha convertido ya en una actividad esencial para asegurar una alimentación saludable, nutritiva y sostenible a una población que crece, con unos recursos que son cada vez más escasos. La FAO, el organismo de la ONU especializado en alimentación y agricultura, considera que la acuicultura es una actividad estratégica para afrontar retos como el crecimiento de la población, la demanda de proteínas, la reducción de la presión sobre las pesquerías silvestres, y el desarrollo socioeconómico de las regiones rurales y litorales.

Aunque sus orígenes se remontan a más de 4.000 años, han sido especialmente las últimas cinco décadas de desarrollo de la acuicultura moderna las que han transformado esta actividad en uno de los sectores productivos primarios más avanzados y prometedores de nuestro país. Gracias a ello, y gracias especialmente a la acuicultura de la Comunitat Valenciana, podemos confiar en que las próximas generaciones seguirán disfrutando del pescado, tanto como hacemos nosotros, o como hacían nuestros abuelos.

Por eso, cada 30 de noviembre recordamos y agradecemos la suerte de contar con esta acuicultura en España y en la Comunitat Valenciana. Una acuicultura que se ha tomado en serio las palabras que dijo Jacques Cousteau en 1973, «tenemos que dejar de ser cazadores en el mar para pasar a ser agricultores y granjeros, porque eso es la civilización».

Tracking Pixel Contents