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Tribunales

La declaración del dueño del Ventorro contradice partes de las versiones de Mazón y Vilaplana

Tres acusaciones de la dana piden captar imágenes o acceder a un plano del reservado en el que comieron ante las contradicciones entre la declaración del propietario del restaurante y lo que dijo la comunicadora

El encuentro entre el jefe del Consell y la periodista se produjo en un pequeño reservado que el dueño reserva para familiares o clientes VIP y Mazón no se cambió, según Alfredo Romero

El propietario del restaurante en el que comió Carlos Mazón y Maribel Vilaplana llega a declarar ante la jueza de la dana

José Manuel López

Catarroja

Las declaraciones judiciales aclaran nuevos detalles de los hechos que se investigan. Pero también, sacan a la luz contradicciones o nuevas controversias de los hechos que se investigan en una instrucción. Es lo que sucedió en la declaración celebrada ayer en la causa de la dana del propietario del restaurante El Ventorro, donde el presidente de la Generalitat Carlos Mazón y la consultora de comunicación, Maribel Vilaplana, pasaron la sobremesa del 29 de octubre, en las horas clave de la emergencia de la dana.

Uno de los detalles contradictorios que reveló la declaración de Alfredo Romero, dueño de El Ventorro, es que Mazón llegó el 29 de octubre con camisa y chaqueta y se fue "igual que entró", confirmó Eduardo García Ontiveros, abogado que se ocupa junto a Carmen Peris de la dirección letrada de Ciudadanos, acusación popular y particular en la causa. Un detalle por el que se interesaron varios abogados de las acusaciones. Y la única pregunta que formuló el letrado de Emilio Argüeso, exsecretario autonómico de Emergencias. "¿Recuerda cómo iba vestido el presidente de la Generalitat? ¿Con jersey o con americana?", fue la única pregunta que formuló José María Bueno, abogado de Argüeso y el último en preguntar. "Cuando llegó y cuando se fue, creo que era con una americana oscura", aseguró el dueño del restaurante.

Un detalle que da de bruces con lo que declaró Maribel Vilaplana en su comparecencia del 3 de noviembre. "Mazón cuando llegó y estaban arriba, le pidió permiso para quitarse la americana y se puso un suéter para estar más cómodo, pero no sabe si es el suéter que llevaba" cuando llegó al Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana, a las 20.28 horas del 29 de octubre. Y con la comparecencia del mismo Mazón en la comisión de investigación de la dana en el Congreso de los Diputados. Mazón insistió en que no se cambió de ropa en la tarde del 29-O sino que se puso un jersey cuando estaba en El Ventorro porque lo llevaba en su mochila, al tiempo que defendía: "Cuando tengo frío me pongo un jersey".

Vilaplana también declaró que nunca había estado en el restaurante ubicado en el barrio de la Seu-Xerea del distrito de Ciutat Vella de València. Aunque el propietario del restaurante sí la recordaba de ocasiones anteriores. Y de hecho, ella lo recordaba pronunciando su nombre.

Otras contradicciones sobre las dimensiones y ubicación del reservado también han llevado a tres letrados de la causa (de Ciudadanos, Compromís y una acusación particular) a solicitar "una fotografía" o "un plano" del espacio en el que comieron. Una petición que el propietario aseguró que preferiría no aportar por la presión mediática que sufre. "Yo preferiría que no, porque me están machacando mucho. Si puedo evitarlo... Han sacado fotos y barbaridades de todo tipo", aseguró ante la jueza, según fuentes conocedoras de su declaración. Una presión mediática que le llevó a retirar el cartel de la fachada del restaurante, ante la avalancha de autofotos que muchos ciudadanos se han hecho.

En la declaración de Vilaplana, la periodista aseguró que Mazón se levantaba y se apartaba para hablar por teléfono, pero no escuchó nada de lo que Mazón decía. Aunque, a la vista de las explicaciones del propietario del restaurante, el reservado en el que comieron era de dimensiones medias y sin tanta distancia como para no escuchar las conversaciones que el jefe del Consell mantuvo. El propietario del local explicó ayer que la comida se celebró en un reservado exclusivo, que el propietario del restaurante reserva para amigos, familiares o clientes VIP, que no está habilitado como parte del restaurante, según pudo saber Levante-EMV de fuentes conocedoras de su declaración.

El restaurador también confirmó que la reserva se hizo dos o tres días antes desde la Generalitat, aunque no recordaba por parte de quién. "Una mujer", dijo. También confirmó que el 29 de octubre primero llegó Mazón, entre las 14.15 y las 14.30 horas, a quien sirvió "un agua y unas papas o aceitunas". Sólo y sin escoltas. Y así permaneció hasta que llegó la periodista a "las 14.50 o15 horas".

La degustación de los platos en El Ventorro duraría, según su propietario, entre "una hora y media o dos horas", sobre las 16.30 o 16.45 horas. Aunque el encuentro entre ambos continuó hasta las 18.30 o 19 horas. "No me llamó la atención -afirmó-. Todos los días se me quedan mesas colgadas hasta esas horas". Romero aseguró que recordaba la hora de salida porque a esas horas envió a sus trabajadores a casa (dos de ellos resultaron afectados por la dana) y él se quedó en el restaurante, junto a un proveedor, hasta que el jefe del Consell y la consultora de comunicación abandonaron el restaurante.

Sobre la razón principal de su declaración, si llegó escuchó hablar a Mazón por teléfono (sobre la dana o cualquier otro tema), negó que lo oyera o incluso que lo viera con el teléfono en la mano. De hecho, aseguró que cuanso entraba en el reservado, a servir los platos, Mazón estaba "siempre sentado". En su declaración, Vilaplana dijo que el jefe del Consell se levantaba en ocasiones para hablar por teléfono. El hostelero sí confirmó que algunas compañías telefónicas tienen problemas con la cobertura, porque algunos clientes se han quejado.

Respecto a la factura de la comida, Alfredo Romero confirmó que no se abonó en el momento, sino que se facturó días después (con fecha, pero sin hora) para que la abonara el Partido Popular, que la pagó por transferencia, señaló. No aclaró los platos que degustaron Mazón y Vilaplana pero, a preguntas de varios abogados, sí confirmó que bebieron una botella de vino, varias de agua y "probablemente una caña [de cerveza] al inicio".

La declaración de Alfredo Romero se inició a las 9.30 horas de la mañana y el hostelero abandonó los juzgados de Catarroja, sin hacer declaraciones, a las 11.42.

Citados el 5 de noviembre

La magistrada de la dana decidió citar a Alfredo Romero, propietario del restaurante El Ventorro, tras la testifical de la periodista, quien "manifestó que era la única persona que entraba y salía en la sala donde se encontraban la testigo y el señor Mazón y que incluso durante un periodo en el que el Mazón firmaba unos papeles que le habían sido entregados por el dueño del restaurante, este estuvo a la espera de que se los devolviera (otro detalle que negó el propietario del restaurante), dada la posibilidad de que dicha persona pudiera haber escuchado alguna conversación de Mazón con Salomé Pradas procede averiguar los datos de identidad del dueño del restaurante El Ventorro y citarlo como testigo".

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