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La hora oscura de Mazón resiste a los testigos clave

Las declaraciones de Vilaplana y del dueño de El Ventorro ante la jueza y del propio president en funciones en el Congreso no sólo no aclaran su paradero entre las 19.00 y las 20.00 horas sino que añaden contradicciones en el devenir de la cronología

El 'president' en funciones, Carlos Mazón, entra en la comisión de la dana, en el Congreso, el pasado lunes.

El 'president' en funciones, Carlos Mazón, entra en la comisión de la dana, en el Congreso, el pasado lunes. / Eduardo Parra / Europa Press

València

¿Dónde estuvo Carlos Mazón la tarde del 29 de octubre de 2024, día de la dana? Aunque a cuentagotas y casi siempre a través de investigaciones periodísticas se han ido descubriendo detalles, la pregunta sigue abierta más de un año después. Los vacíos en su cronología durante los momentos decisivos de la emergencia se han ido acotando, pero sigue habiendo una zona de sombras. En concreto, el tramo entre las 19.00, cuando se despide de Maribel Vilaplana según las versiones de ambos, y las 20.00 horas, cuando llega al Palau de la Generalitat antes de poner rumbo al Cecopi.

Esa hora oscura de Mazón ha resistido estos últimos días tanto a su propia comparecencia en la comisión de investigación del Congreso como a la de testimonios clave en el juzgado como el de la propia Vilaplana y el de Alfredo Romero, el propietario de El Ventorro, el restaurante que acogió el encuentro entre el 'president' en funciones y la comunicadora. Ambos han comparecido como testigos ante la jueza de la dana, pero sus declaraciones no han aportado luz al cronograma de Mazón. En todo caso al contrario, pues han aflorado contradicciones entre las versiones de los protagonistas.

Hay un hecho en el que sí coinciden los tres, por acción u omisión: la hora en que termina la sobremesa. Vilaplana, en su carta abierta en la que cambia su versión inicial, atrasa la salida del local a “entre las 18.30 y las 18.45”, aunque entonces no menciona el paseo hasta el aparcamiento junto a Mazón que reveló en exclusiva Levante-EMV días después. En el juzgado sostuvo los tiempos del ágape, pero admitiendo entonces que pudieron dilatarse por esa posterior caminata “sin prisa” hasta la entrada del parking Glorieta-Paz, la cual reconoció.

El dueño de El Ventorro, Alfredo Romero, llega a los Juzgados de Catarroja, este viernes.

El dueño de El Ventorro, Alfredo Romero, llega a los Juzgados de Catarroja, este viernes. / JM López

Hasta el lunes, cuando compareció en el Congreso, Mazón había esquivado corroborar o desmentir a Vilaplana. En su comparecencia, no obstante, admitió que fue con la periodista hasta el parking porque estaba "muy cerquita". El hostelero, por su parte, también declaró este viernes que dejan el restaurante entre las 18.30 y las 19.00 horas, siendo los últimos del local, por lo que los testimonios encajan hasta aquí. Las certezas terminan con el jefe del Consell y la periodista conversando sobre fútbol camino a la boca del aparcamiento. Y empiezan las dudas para cubrir el recorrido que hizo Mazón hasta llegar al Palau

En su intervención en la comisión de investigación, Mazón mantuvo el itinerario que había desgranado en las entrevistas del 9 de octubre: calle Bonaire (donde está el restaurante), calle de la Paz, plaza de la Reina, la calle del Micalet, plaza de la Virgen y ya el Palau de la Generalitat por la calle Caballeros. Esto, sin embargo, contradice la versión de Vilaplana de que le acompañó hasta la entrada del aparcamiento ubicado en la plaza Tetuán, que el 'president' en funciones omite ya que debería añadir una parada extra al trayecto que ha desglosado verbalmente Mazón.

La duda del aparcamiento

Más diferencias hay en las horas. La versión que mantiene Presidencia es que arriba en torno a las 19.00 horas, pese a informaciones como la de este diario que apuntan, en base a testigos presenciales, que no se produjo hasta cerca de las 20.00 horas. Es en ese entorno de las 19.00 horas cuando comienza un período de desconexión del president, 37 minutos en los que no realiza ni atiende ninguna llamada entre las 18.57 y las 19.34 horas, una situación extraña si, como sostiene el entorno de Mazón, este estaba en su despacho desde poco después de las 19.00.

La llegada de Maribel Vilaplana al juzgado de Catarroja, rodeada por un aluvión de medios

La llegada de Maribel Vilaplana al juzgado de Catarroja, rodeada por un aluvión de medios / Daniel Tortajada

Hay un elemento que sí puede aclarar la secuencia cuando trascienda: el momento en el que Vilaplana abandona el aparcamiento con su vehículo. En su declaración, la comunicadora indicó que tardó unos minutos en salir porque estuvo pasando notas a limpio en el ordenador. Esta semana, la empresa del parking remitía dos listados de los clientes ese día, el de los que tienen aplicación y los hechos con tarjeta en los cajeros y la salida. En los dos casos especifica horarios a los que entra y a los que se paga la estancia antes de abandonar el garaje.

Según su testimonio, Vilaplana llegó a las 14:30 horas y se dio un paseo antes de ir al restaurante. Quienes utilizan la aplicación no requieren de ticket, algo de lo que la comunicadora sí que habla en su comparecencia ante la jueza, por lo que el primero de los listados no sería el válido. En el otro, fruto de un escáner con difícil legibilidad que complica el proceso de verificación a falta del cruce de datos con la tarjeta de la comunicadora, se observa que entre las salidas que se dan entre las 18.30 y las 20 horas solo hay una entrada que coincida en rango horario dado por la periodista: una en la que habría accedido al parking a las 14.38 horas y su salida no se habría dado hasta las 19.48 horas.

No obstante, si su entrada se retrasara unos minutos se ampliarían las opciones a dos más: una con llegada al aparcamiento a las 14:48 horas y salida a las 19:02 horas y otra con entrada en el garaje de Glorieta-Paz a las 15:00 horas y finalización de la estancia a las 18:42 horas, lo que deja a esta última opción como la menos posibles.

Si bien este dato no acabaría de concretar en qué momento Mazón puso rumbo al Palau ante el margen dado por Vilaplana de ponerse a trabajar con el ordenador en el coche. Según explicó en su comparecencia en el Congreso, ese paseo hacia la sede presidencial sería bastante antes y coincidiría con la llamada que le hizo Salomé Pradas a las 19.10 y que no tuvo respuesta. Esta, dijo, no la escuchó porque iría caminando con el móvil en la mochila. Tampoco le contestó a la siguiente, a las 19.36 porque estaba hablando con el secretario autonómico de Infraestructuras, Javier Sendra, que fue cuando, dijo, se enteró de desbordamientos fuera de Utiel. A las 19.43 horas ya habla con la consellera y toma conocimiento del envío del Es-Alert.

El jersey. Cuándo se cambia?

Las declaraciones de esta semana han traído también otro ítem de discordia en el devenir de Mazón el 29-O: el suéter amarillo con el que aparece en el Cecopi a las 20.28 horas que difiere de la chaquera, camisa y corbata con la que salió de la última reunión de la mañana con los agentes sociales y con la que llegó a El Ventorro. ¿Cuándo se lo pone? Las versiones son cruzadas. El dirigente del PPCV aseguró que no se cambió de ropa, sino que cuando tiene frío se pone un jersey que lleva en la mochila, algo que hizo en el restaurante.

Un informe de la Generalitat muestra con imágenes que Mazón llegó al Cecopi a las 20:28

Un informe de la Generalitat muestra con imágenes que Mazón llegó al Cecopi a las 20:28 / Levante-EMV

Esta versión la comparte Vilaplana, que recordó en su testificación que le pidió permiso para quitarse la americana y ponerse el suéter que llevaba en la mochila y del que no recuerda color. No obstante, choca con el testimonio que ha dado este viernes Romero en sede judicial. En este sentido, precisó que Mazón salió vestido igual que entró al restaurante: con chaqueta (de la que no hay rastro en la llegada al Cecopi, pudiendo quedarse en el coche o en el Palau donde dijo que acudió) y camisa.

Tras las declaraciones de Vilaplana y Romero, y con la duda de la magnitud de la sala en la que estuvieran, la jueza ha citado a los escoltas y el chófer del 'president' aquella tarde. Estos no deberían despejar las incógnitas abiertas en los 37 minutos en blanco de Mazón, ya que según el hostelero y el propio Mazón, estos no estuvieron a la salida del restaurante. Su declaración servirá, según la jueza, para saber si el jefe del Consell dio instrucciones o no respecto al envío del Es-Alert, núcleo central de la causa.

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