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Religión

Los nuevos evangelizadores de las redes sociales: “El joven de hoy se ahoga y necesita conocer a Jesucristo”

Los nuevos predicadores ya no necesitan púlpito, ahora tienen cientos de miles de seguidores en Instagram. Una generación de jóvenes ha tomado las riendas de la misión y transmiten la palabra mediante tik toks y stories, donde el like es el nuevo “amén”

Varios de los influencers católicos que participaron en el encuentro de Kaleo en Alfara del Patriarca.

Varios de los influencers católicos que participaron en el encuentro de Kaleo en Alfara del Patriarca. / G.S/V.P

Alfara del Patriarca

Un auditorio a reventar de jóvenes ruge cuando aparece el arzobispo de València, Enrique Benavent, vitoreado como si fuera un futbolista. Casi medio millar de chavales aplauden con fervor al prelado, pese a que él es solo el telonero. El plato fuerte de la tarde es un joven moderno que -estéticamente- no podría ser más distinto al arzobispo: gorra de béisbol, peinado estilo ‘mullet’, pantalones oversize y la biblia en un Ipad. Un chaval que podrías ver dando una charla sobre liderazgo en una escuela de negocios o tomando café en un Starbucks. La Iglesia está cambiando de plataformas: ya no hay púlpito, sino un podcast. No hay hoja parroquial, sino una cuenta de Instagram. La fe se divulga a golpe de algoritmo y video viral. Bienvenidos a la era de los nuevos evangelizadores de las redes sociales, donde el like es el nuevo "amén".

Estamos en “Kaleo”, el primer encuentro presencial de jóvenes católicos organizado por Aute, una asociación que aspira a ser un "puente entre el joven y la Iglesia". Un nexo digital a través de Instagram, Youtube y TikTok con un objetivo: “El mundo necesita conocer el mensaje de Cristo”. El creador es Quique Mira, un joven con 174.000 seguidores en redes sociales, que vive en València y que se define como “un nuevo evangelizador”. Él y su equipo se encargaron de reunir el fin de semana pasado en València a más influencers como él, de movimientos como el Opus Dei, Camino Neocatecumenal (Kikos) o los Legionarios de Cristo. Kaleo significa “llamado” y a eso aspiraban todos los jóvenes asistentes, a ser ‘llamados por su nombre’.  

Auditorio lleno durante el evento de Kaleo

Auditorio lleno durante el evento de Kaleo / Levante-EMV

Regnum Christi, de México a València

Quique Mira y Maria (Mery) Lorenzo, una pareja de católicos recién casados impulsores del encuentro forman parte de Regnum Christi, un movimiento internacional católico vinculado a los Legionarios de Cristo. El fundador de este organismo eclesial es Marcial Maciel Degollado. Fue investigado en 2006 por la Santa Sede y suspendido del ministerio sacerdotal, en un principio a raíz de violaciones del celibato sacerdotal y tras las revelaciones públicas, más tarde confirmadas, sobre abuso sexual a niños.

Considerado el mayor depredador sexual de la Iglesia Católica, el fallecido abusó durante décadas de 60 menores que estaban a su cuidado. En 2019, la congregación reconoció 175 abusos de menores, 20 de ellos en España, todos ellos ocultados por la Iglesia.

Mira y Lorenzo han realizado distintas intervenciones en México y Estados Unidos, en el marco de jornadas internacionales de redes católicas enfocadas a la familia y vinculadas a postulados contra el aborto y los derechos del colectivo LGTBI en eventos que han contado con la presencia de Brian Brown, conocido activista estadounidense contra el matrimonio homosexual y líder de redes internacionales de familia y matrimonio antiabortistas. 

Presentación del evento de Kaleo al que acudieron cientos de jóvenes.

Presentación del evento de Kaleo al que acudieron cientos de jóvenes. / Levante-EMV

Con todo, pese a estar en entornos donde se divulgan estas ideas, la pareja no trata estos temas en sus videos y ponencias, centrados en el ‘llamado de Dios’ y el camino hacia la vocación del matrimonio y la castidad de camino a la Santidad. Mira se define como "Coaching, speaker y experto en creación y crecimiento de marcas o proyectos a través de las personas”. La pareja fue la elegida para dar un discurso en la Plaza de San Pedro del Vaticano delante de miles de jóvenes católicos este verano en un año de Jubileo donde el foco estaba puesto en la divulgación digital de la fe. Un reto en el que los jóvenes, como esta pareja, tienen un papel protagonista.

Walt Disney, Steve Jobs y José María Escrivá de Balaguer

“Algunos de los hombres corrieron a comprobarlo y vieron verdaderamente que la tumba estaba vacía. Tú lees esto y piensas ¿What the heck?”. Quien agarra la tablet y pregunta a bocajarro con expresiones como “For real”, o “¿Qué onda?”, es el joven predicador y teólogo Josué Moreno. Está narrando un pasaje bíblico, pero salpimentado con la jerga centenial. Y no es un pasaje casual, es el versículo 15 del capítulo 24 en el Evangelio de San Lucas, donde Jesús se une a dos discípulos que se dirigían a Emaús, un pueblo a 11 km de Jerusalén, porque habían perdido la esperanza de que fuera el mesías resucitado. 

Jóvenes que han perdido la esperanza. Ese es el target de estos nuevos predicadores cristianos que buscan “encender los corazones” de los adolescentes y veinteañeros utilizando las redes sociales. Los ponentes iban desde Maribel Serrano -profesora de religión- hasta Santi López (Samlo) un ilustrador con 163.000 seguidores en Instagram; pasando por la psicóloga Lucía Pérez (21.000 seguidores en la misma red social) y Josué Moreno, predicador y teólogo (44.900 seguidores) para culminar con el creador de Aute, Quique Mira, que supera los 174.000 seguidores.

Una generación de jóvenes evangelizadores ha irrumpido en las redes sociales con una estética radicalmente joven, un lenguaje ágil y referencias a la cultura pop para tender un puente hacia una juventud que lleva décadas alejándose de Dios. La inspiración de Santi López, por ejemplo, fueron cuatro personajes que le acercaron a su propósito de divulgar a través del arte: Walt Disney, Steve Jobs, Freddie Mercury y Escrivá de Balaguer. Este último, fundador del Opus Dei, fue el que le enseñó que “todos podemos ser santos en el día a día”.

La familia, la aspiración primera

Presentó el evento Marichu Suárez (junto al jinete Juan Matute) una conocida influencer (69.000 seguidores) cercana a la corriente de las “tradwifes” (del inglés “traditional wife” o “esposa tradicional”) que divulga contenido enfocado en la familia, los valores tradicionales y la fertilidad, y comparte su día a día en la cocina, en el cuidado de su hogar y sus hijos. La familia y el matrimonio se presentan como la columna vertebral del camino hacia Dios, tal como repiten una y otra vez durante el evento. Muchas preadolescentes de 13 y 14 años acudieron a la charla acompañadas de sus madres.

A los intervinientes los presentaron con su trayectoria profesional, pero también con su situación personal y familiar. “Esposa, madre de seis hijos y abuela de ocho nietos”, “esposo desde hace seis meses”. Quienes hablan prometen que el señor pondrá en el camino de cada uno a una persona que “supere todas tus expectativas” en el camino al matrimonio (que es la ‘vocación primera’), lo que provoca comentarios y emoción en algunas chicas que escuchan desde las butacas.

Una impecable fachada, moderna y juvenil para divulgar unos valores tradicionales, basados en unos roles de género en la pareja muy bien marcados. Lucía Pérez dice que todas podemos ser “santas anónimas” y que su forma de ser santa es cuidar de sus hijos, “tolerar con humor la ropa que dejan mis niños en el suelo”, levantarme “sin apagar el despertador” y “escuchar a mi marido aunque venga de trabajar y no quiero que nadie me hable”.

“El mejor business de la vida es el matrimonio”

Para los intervinientes, “el mejor business de la vida es el matrimonio y la vida consagrada. El mundo de hoy nos engaña y nos oculta que el objetivo es el amor”, completa Santi López, uno de los ponentes, ilustrador (y también esposo) en su discurso.

Samuel López durante su intervención en Kaleo.

Samuel López durante su intervención en Kaleo. / Levante-EMV

Ante una vida incierta, llena de interrogantes y de superficialidad (el ‘scroll’ sin fin en redes sociales) Dios te enseña un camino “que ya está escrito”. Pero el camino hacia ‘lo infinito’ y la eternidad tiene unos pasos. Antes de la vocación matrimonial viene el noviazgo. Una fase de ‘discernimiento’ en la que reservarse la intimidad. No tener relaciones sexuales hasta casarse, lejos de ser una “limitación” es “un gesto de libertad, que nos hace libres de esta dependencia”, explicó Lucía Pérez.

En un momento de incertidumbres, el camino de Dios se presenta como certero. Paz, tranquilidad y un propósito en la vida, una misión que “quema el corazón”. “Si los apóstoles del siglo XXI no salen de aquí no saldrán de ningún sitio”, asumió Quique Mira en su intervención.

“Soy enviado”

El plato fuerte fue Quique Mira, reservado para la última intervención de la tarde y que estuvo haciéndose fotos con muchos jóvenes seguidores. “Soy enviado”, se proyecta en la pantalla. Salió al escenario y compartió su historia para influir e inspirar a la juventud. Las formas son modernas, pero el discurso es tradicional. La redención de Quique Mira a Dios y su propia transición de una vida definida por el éxito mundano ("jugar al fútbol. Ser un crack con las chicas, salir con muchas e ir de fiesta") a la misión principal de divulgar la palabra de Jesucristo actúa casi como la llamada de un Mesías que ha visto la luz. “Yo era un desastre y me siento salvado. Hay que comunicarlo, ¿No te das cuenta de que hay alguien que murió y dio toda su sangre por ti?”, se pregunta en voz alta el predicador, con una oratoria que muchos representantes políticos envidiarían.

El lenguaje de todos los ponentes está calibrado a la perfección para atinar en las angustias que asedian al joven contemporáneo en esta era de posmodernidad. Las comparaciones en redes sociales, el vacío existencial ante la abundancia material y la sensación de que algo no está bien. Un malestar difuminado con el uso excesivo del teléfono móvil para no pensar (te comparas todo el rato en redes sociales, te sientes vacío y sabes que algo no está bien, buscas ‘refugio’ en el móvil…) para el que el predicador tiene la solución. “Nada ni nadie os va a hacer más felices que seguir la voluntad de Dios y fiarte de él. El joven de hoy se ahoga, necesita conocer a Jesucristo”, sentencia Mira.

El mensaje final de los evangelizadores es una llamada a la acción a los 500 chavales que abarrotaban el auditorio, recordando la frase de Santa Catalina de Siena: “Si sois lo que tenéis que ser prenderéis fuego al mundo entero”. Que difundan la palabra. 

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