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Las diez propuestas de los expertos para blindar la salud ambiental de l'Albufera

La Comissió Científica apuesta por reservar caudales de emergencia ante anoxias, realizar batimetrías cada cinco años y desarrollar un Plan de Acción y un Plan de Recuperación Ecológica

Aves en l'Albufera

Aves en l'Albufera / Francisco Calabuig

Marta Rojo

Marta Rojo

València

La intuición compartida es que hay que hacer algo, y hacerlo urgentemente. Pero, ahora, los expertos se han puesto de acuerdo en qué hacer. La Comissió Científica del Parc Natural de l’Albufera ha redactado un decálogo de propuestas para salvaguardar la salud ambiental del lago y su entorno. Más bien, para recuperarla, porque no pasa por su mejor momento.

Las anoxias, la sedimentación, la falta de agua y los desequilibrios entre usos en el parque hacen que los expertos hayan optado por un decálogo de soluciones, desgranadas en diferentes medidas, que presentarán la semana que viene en sus II Jornadas. Las medidas incluyen reservar caudales de emergencia ante la falta de oxígeno que genera mortandad de peces, realizar batimetrías cada cinco años para controlar la sedimentación y desarrollar un Plan de Acción y un Plan de Recuperación Ecológica.

Agua de reserva contra anoxias

Mejorar “radicalmente” la calidad y la gestión del agua es el primero de los diez objetivos. Por eso, las propuestas incluyen establecer una dotación de reserva de caudales de emergencia “para superar situaciones críticas”, como altas temperaturas o anoxias. Además, inciden en la necesidad de rebajar en la normativa del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) el límite de calidad de fósforo total en cauces y acequias que desemboquen en la laguna a una concentración inferior a 0,05 mgP/l. Además, los expertos apuestan por restaurar y mantener la conectividad hidrológica de los ríos Túria y Xúquer con l’Albufera, o incorporar mecanismos para que la agricultura utilice agua regenerada de las depuradoras. Pero, sobre todo, y después de un nuevo retraso en el proyecto, reclaman terminar de construir y poner en funcionamiento los tanques de tormenta, e implementar redes separativas de aguas residuales y pluviales en los municipios y polígonos de la cuenca.

Uno de los campos donde pueden apreciarse aguas negras.

Uno de los campos donde pueden apreciarse aguas negras. / Francisco Calabuig

Y, contra las catástrofes, reclaman establecer un sistema integral de monitorización y alertas temprana. En concreto, apuestan por instalar una red de sensores para medir en tiempo real variables como los caudales, oxígeno, nutrientes, turbidez o salinidad, además de implementar un programa de monitoreo biológico del plancton, bentos y macrófitos, para evaluar su capacidad de recolonización. La Comissió Científica también pide medir mensualmente y con más puntos de análisis de la calidad de agua, integrar técnicas de teledetección para detectar los niveles de clorofila, sólidos en suspensión y temperatura.

Una orla de humedales renaturalizados

Con el fin de reducir la contaminación, las conclusiones señalan en la dirección de reducir el uso de fertilizantes y retirar y tratar los microplásticos y plásticos acumulados en la laguna y el marjal. A estas propuestas se suma la de potenciar el uso de Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) en la cuenca vertiente, pero sobre todo proteger físicamente las depuradoras contra inundaciones y promover que las sustancias tóxicas y peligrosas en empresas e industrias en l’Albufera se almacenen en los pisos superiores. 

En su cuarto punto del decálogo, se apuesta por medidas para potenciar el uso de filtro verde de los humedales. En primer lugar, se reclama establecer una orla perimetral de humedales renaturalizados para que la mayor parte del agua de las acequias pase por ellos antes de entrar al lago. Además, las aguas de estos humedales podría usarse, si tiene la calidad suficiente, para usos agrícolas y ambientales.

El Tancat de la Pipa vuelve a acoger visitantes tas un año cerrado por obras

El Tancat de la Pipa volvió a acoger visitantes tas un año cerrado por obras / Francisco Calabuig

Batimetrías quinquenales y recoger la paja

En el apartado de conservación de los hábitats y vegetación submarina, se piden sistemas de detección temprana para el control de las especies invasoras, además de programas de erradicación para las que están en su primera etapa de invasión. Pero, además, y dado que la batimetría más reciente anterior a la de este verano data de 2003, la Comissió Científica reclama que estas mediciones se lleven a cabo cada cinco años y que, si es necesario, se lleven a cabo dragados localizados.

Sobre el equilibrio de usos con el sector agrícola y pesquero, los expertos reclaman reforzar y elevar las motas perimetrales del arrozal con vegetación y otros materiales, además de fomentar la extracción de la paja del arroz que, si no se lleva a cabo, se pudre y produce las temidas anoxias por falta de oxígeno que desembocan en mortandad de peces y aguas negras. Para evitarlas, proponen apostar por un sistema de financiación mediante créditos de carbono.

El Plan de Acción pendiente

Para proteger el litoral, reclaman acciones de regeneración dunar e instalar arrecifes artificiales, además de crear reservas de acceso restringido en playas naturales durante la época de reproducción de las aves y otros animales, para evitar la perturbación humana. A ello se suman las acciones para mitigar la intrusión del mar y la salinización de las aguas.

La necesidad de regular y ordenar los usos quedó clara en la elaboración del nuevo PORN, pero no acaba ahí. La Comissió Científica reclama un Plan de Uso Público Integral para todo el parque, que se coordine y complemente con las ordenanzas municipales, pero también zonificar los espacios para el uso público, identificando áreas autorizadas pero teniendo en cuenta su capacidad de carga. Más allá de los usos, en cuanto a la gobernanza, se reclama el siempre pendiente Plan de Acción que unifique todas las actuaciones, supervisado por una comisión técnica mixta, compuesta por las administraciones, la academia y el comité científico. Ayudada por un gemelo digital del parque, que evalúe el impacto de cada medida, creen que la gestión medioambiental debería ayudarse de un Plan Integral de Recuperación Ecológica del Parque y de l’Albufera. Eso sí, “elaborado con base científica y consensuado entre la administración central, la Generalitat y los municipios ribereños”.

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