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IX Premios Celia Amorós

Enguix: «La igualdad salva vidas, ninguna institución puede mirar hacia otro lado»

Los IX Premios Celia Amorós de la Diputació de València reconocen el trabajo de cinco entidades y figuras referentes en la lucha contra la violencia machista

Candela García

Candela García

València

La violencia machista sigue dejando cifras alarmantes: 38 mujeres asesinadas en lo que va de año en España, dos en la Comunitat Valenciana, quedando veinte menores huérfanos. Es la forma más visible y cruel de esta lacra social, pero por desgracia no es la única. La prostitución, la pornografía o los discursos negacionistas perpetúan un sistema del patriarcado que pone en riesgo la seguridad y los derechos de mujeres, niñas y niños.

A pesar de los avances conseguidos, la situación continúa siendo desoladora y exige un compromiso firme en la lucha contra la violencia de género y por la defensa de la igualdad, como el demostrado por los municipios, entidades y mujeres reconocidas este 24 de noviembre en los Premios Celia Amorós. En su novena edición, la Diputació de València destaca el trabajo de la magistrada María Pilar Esther Rojo Beltrán, la Federación de Mujeres Progresistas de la Comunitat Valenciana, la Red Aminata y los ayuntamientos de Massanassa y Olocau. La decisión fue tomada por un comité de expertas contra la violencia de género, encabezado por la vicepresidenta primera y responsable de la delegación específica de Igualdad, Natàlia Enguix.

El acto de entrega de los galardones, celebrado en el Centre Esportiu-Cultural La Petxina, arrancó con la lectura del manifiesto para la conmemoración del 25-N por parte de la propia Natàlia Enguix, portavoz de Ens Uneix; la diputada de Bienestar Social del Partido Popular, Inma González; y la diputada del PSOE, Neus Garrigues. "La igualdad salva vidas y ninguna institución puede permitirse mirar hacia otro lado. Es un deber democrático inaplazable", defendió Enguix, quien destacó el papel de la Xarxa de Municipis Protegits contra la Violència de Gènere, en la que ya se integran 246 municipios, 14 mancomunidades y un consorcio.

Según las cifras oficiales, la Comunitat Valenciana es la tercera autonomía con mayor número de denuncias en España. "Estos datos evidencian que la violencia machista persiste y se transforma en violencia vicaria, sexual, económica y digital", compartió Enguix. Ante esto, el manifiesto hace un llamamiento a la "unidad institucional de todas las administraciones", poniendo el foco en el rechazo a los "discursos negacionistas en redes sociales que están extendiéndose peligrosamente entre los y las más jóvenes", en la defensa de una posición abolicionista de la prostitución, que "constituye una forma extrema de violencia y explotación sexual" y en la urgencia de "reforzar la fiabilidad tecnológica y la coordinación judicial".

Así, la Diputació de València suscribe once acuerdos. Entre ellos, instar a la Generalitat Valenciana a la renovación del Pacto Valenciano contra la Violencia de Género; exigir al Ministerio de Justicia y del Interior una "auditoría urgente en el sistema de control telemático de los maltratadores para garantizar su fiabilidad"; urgir al Gobierno de España a la aprobación de la ley para la abolición de la prostitución; así como "garantizar una asistencia financiera y técnica estable y suficiente a nuestros ayuntamientos para el despliegue de políticas locales de prevención y atención a las víctimas".

Esfuerzo, valentía y dedicación

Tras la lectura del manifiesto, se dio paso a la entrega de los reconocimientos que llevan el nombre de una de las figuras más reconocidas de la filosofía feminista. "Celia Amorós nos enseñó que el feminismo es la teoría y la práctica de la igualdad y que sin igualdad no hay democracia plena", apuntó Enguix. Bajo esta premisa, las premiadas de esta novena edición trabajan a diario con esfuerzo, valentía y dedicación para avanzar hacia una sociedad libre de violencia contra las mujeres.

En la categoría de reconocimiento personal y profesional, fue galardonada María Pilar Esther Rojo Beltrán, vocal del Consejo General del Poder Judicial y actual presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género. Su trayectoria está marcada por la defensa de los derechos de las mujeres. Bajo su presidencia en la Audiencia Provincial de Valencia, se impulsó la Comisión de Coordinación contra la Violencia de Género, además, ha liderado proyectos de atención integral a las víctimas y de formación a profesionales. "Es una obligación de todas las instituciones implicadas restaurar la confianza de las mujeres en el sistema. No están solas y deben denunciar", aseguró Rojo en su discurso.

En la categoría de entidad feminista, recibió el galardón la Federación de Mujeres Progresistas de la Comunitat Valenciana, que desde su creación en 1987 ha sido un pilar fundamental en la lucha por la erradicación de la violencia machista y en la atención integral a las víctimas. Recogió el premio Amalia Alba, su presidenta, acompañada por su junta directiva. "Estamos muy implicadas en hacer posible un segundo Pacto Valenciano Contra la Violencia de Género, un pacto que desde 2022 no se ha renovado", denunció Alba.

El Premio Celia Amorós al programa destacado se concedió a las Promotoras de Salud de la Red Aminata, impulsadas por Aminata Soucko, superviviente de mutilación genital femenina y activista por los derechos de las mujeres. "No es fácil luchar contra algo que forma parte de nuestra cultura", reconoció Soucko. Su labor consiste en prevenir esta práctica sensibilizando y formando a los profesionales sociosanitarios de su comunidad, así como en la atención integral a las supervivientes, con el apoyo de un equipo multidisciplinar del Hospital Pesset de València.

La Diputación de València dedicó dos galardones a aquellas corporaciones municipales que son vanguardia en el impulso de políticas locales de igualdad. Como municipio de más de 5.000 habitantes, el Ayuntamiento de Massanassa recogió su premio por el desarrollo de protocolos de actuación frente a la violencia machista, la puesta en marcha de un servicio propio de atención a las víctimas o la aprobación de la ordenanza municipal abolicionista de la prostitución. Paco Comes, su alcalde, agradeció el reconocimiento al "esfuerzo y el trabajo" de todo un equipo del que forman parte, entre otros, Marta Ramón Castillo, regidora de Igualdad; Silvia Escribà, técnica de Igualdad y miembro del comité de expertas; e Ilene Giménez, directora de Servicios Sociales.

El Ayuntamiento de Olocau, por su parte, recogió el premio como municipio de menos de 5.000 habitantes. Su alcalde, Antonio Ropero, y la regidora de Igualdad, Olga Brínquez, recibieron la estatuilla por su compromiso pionero en materia de igualdad. Fue el primer municipio de su comarca en declararse feminista y en adherirse a la Xarxa de Municipis Protegits contra la Violència de Gènere. "Es necesario poner el foco en la coeducación, en los riesgos de las nuevas tecnologías como medio para ejercer violencia, en la escasez de referententes positivos y en la pornografía", dijo Brínquez.

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