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Sanidad

El PSPV estudia denunciar a la UE los equipos contra el cáncer parados desde hace dos años

Los sindicatos creen que la falta de personal formado y especializado está detrás de la no activación de las máquinas de última generación contra el cáncer de mama

Los cirujanos durante la intervención del primer tratamiento de radioterapia intraoperativa en el Clínico.

Los cirujanos durante la intervención del primer tratamiento de radioterapia intraoperativa en el Clínico. / GVA

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

La existencia de dos equipos de radioterapia intraoperativa adquiridos por la Conselleria de Sanidad en 2023 y parados desde entonces podría llegar a la Unión Europea. La cuestión está en manos del PSPV-PSOE que se encuentra revisando "a fondo" toda la documentación relativa a esta tecnología de última generación, adquirida con fondos europeos y que decidirá, tras este análisis, si eleva la cuestión al organismo comunitario. Así lo transmite el diputado del PSPV, Rafa Simó, a Levante-EMV. "Si comprobamos que hay tecnología pagada con dinero público y cofinanciación europeo que sigue sin utilizarse, estudiaremos elevarlo", explica. Son dos los motivos para hacerlo: el primero son los propios pacientes, que "ya es motivo suficiente" para hacerlo; pero hay otro: "tener equipos avanzados cogiendo polvo puede comprometer la financiación y la credibilidad" de la sanidad pública valenciana, añade.

Rafa Simó, diputado socialista.

Rafa Simó, diputado socialista. / Gabriel Utiel

La actual Conselleria de Sanidad señala directamente al Botànic por adquirir una tecnología sin haber preparado antes las instalaciones. Por su parte, los socialistas piden al Consell dejar de escudarse en la "herencia recibida" porque el gobierno de Mazón "lleva más de dos años al frente de la Generalitat" y "las obras, autorizaciones y la puesta en marcha de los equipos dependen exclusivamente de ellos". Si los equipos siguen parados dos años después "la responsabilidad es suya", esgrimen; y, por tanto, "alguien tendrá que explicar por qué no han sido capaces de adaptar los espacios ni cumplir los plazos".

Además de criticar la gestión de Marciano Gómez, los socialistas defienden la suya durante los años del Botànic, cuando "se realizó la mayor renovación de equipamiento sanitario en décadas". Considera que esa inversión "modernizó la sanidad pública", tanto en el ámbito de Atención Primaria como en el hospitalario. Tras esta adquisición, "lo mínimo" sería poner "en funcionamiento algo que está instalado y esperando a ser usado". E inciden en la crítica: "Una cosa es gestionar y otra, esconder la inacción detrás de la sombra del Ventorro".

Falta de personal

Los sindicatos sanitarios se muestran consternados. "Es siempre una noticia negativa que cualquier máquina pública esté parada y no se aproveche al 100 %". Así se pronuncia la secretaria sanitaria de UGT, Eva Plana, pero coinciden en esta afirmación tanto Yolanda Ferrández de CCOO, como Omar Ruiz de CSIF. Estos señalan otra posible causa: la falta de refuerzo de las plantillas de Radioterapia de los departamentos de Castellón y Elche, los dos hospitales que cuentan con estos aceleradores de electrones móviles sin usar. "Es imposible ponerlos en marcha sin la dotación necesaria -, alega Ferrández-. De nada vale tener la mejor tecnología contra el cáncer, si no tienes los recursos humanos". Y Ruiz incide en esta idea: "Es lo habitual con este gobierno que está llevando la sanidad a la deriva -, añade-. Dotan tecnológicamente los centros, pero no cuentan con gente formada allí donde son necesarios".

Detrás de esta posible falta de recursos humanos, está la sombra de la derivación a la sanidad privada. "Este Consell se está dedicando a potenciar a la privada por encima de la pública", defiende Ruiz. Y la consecuencia directa para esto "es un aumento de las listas de espera", como señala Plana. De hecho, un informe interno de Sanidad, que se dio a conocer hacer un mes, consideraba "conveniente reducir" el envío de 18.893 resonancias magnéticas a la sanidad privada solo en los departamentos del Clínico y La Fe. Este mismo documento ponía el foco en la "baja productividad" de la actividad de estos dos hospitales en este tipo de pruebas.

Sin información

La información publicada por este periódico ha pillado a contrapié a los sindicatos, que se han puesto en contacto con sus delegados sindicales en los dos departamentos afectados. En Castellón, por ejemplo, los responsables de UGT han tratado de averiguar dónde se encuentra este equipo de radioterapia intraoperativa. "Saben que no funciona, pero no han podido localizar dónde se guarda esta maquinaria", reconocen. En el departamento de Elche, en cambio, sí que saben que la tecnología está a medio gas y ello pese a que, en 2021, se amplió la plantilla con 16 profesionales para el uso de la tecnología existente en ese momento, y después de la reversión del servicio, pero desconocen si se ha ampliado el personal tras la adquisición de esta tecnología.

El origen de la polémica

Sanidad adquirió tres máquinas con esta innovadora tecnología para ubicarlos en el hospital Clínico de València, el General de Castellón y el General d'Elx. El contrato de adjudicación se firmó en 2022 y la maquinaria se suministró a mediados de 2023; ya había uno en funcionamiento en La Fe de València. El primero de los adquiridos hace tres años se puso en marcha en junio de este 2025 en el Clínico, pero los otros dos siguen aún en desuso.

La instalación de estas tres máquinas de radioterapia intraoperativa requiere, además de adaptar los espacios donde van a usarse, la homologación por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el cual establece un protocolo para solicitar su instalación -el actual data de 2022- y que especifica la amplia documentación a presentar para la valoración de la propuesta. Entre los requisitos, se pide una memoria descriptiva de los equipos a instalar, un estudio de seguridad de su uso, la verificación de la instalación, un reglamento de funcionamiento, un plan de emergencia y la cobertura económica. De hecho, el propio protocolo pide que la "documentación enviada por sus titulares sea completa, clara y precisa, de forma que se facilite su análisis" y, sobre todo, "se evite la necesidad de pedir información adicional y se reduzcan los plazos de evaluación".

En el General de Castellón, como contaba Levante-EMV este domingo, se ha aprobado la primera homologación del equipo, pero se está a la espera de la realización de las pruebas pertinentes para recibir el visto bueno definitivo. En Elx, se ha conseguido el alta del CSN y podría estar en funcionamiento o ea finales de 2025 o bien entrado el año 2026; las fuentes consultadas difieren en este punto.

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