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Más de mil niñas denuncian delitos sexuales en la Comunitat Valenciana cada año

El año 2024 se saldó con 1.107 delitos contra la libertad sexual de menores, con el 80% de niñas como víctimas

Menores con sus móviles.

Menores con sus móviles. / ISABEL MORILLO

Mónica Ros

Mónica Ros

València

En la Comunitat Valenciana se produjeron 1.107 delitos contra la libertad sexual de niñas, niños y adolescentes en 2024 y 109 delitos sexuales digitales, en 2023. Así constan en los datos oficiales que aporta el Ministerio del Interior que recalcan, además, que en ambos casos el 80% de las víctimas es una niña, y así consta en el informe de Save The Children "La trampa de la autoexposición: nuevas dinámicas de explotación sexual en el entorno digital", un nuevo estudio que complementa el informe "Redes que atrapan”. La investigación se centra en la vinculación de la infancia y la adolescencia con las conductas de autoexposición sexual digital y las plataformas que la facilitan, enmarcando esta práctica como una manifestación de explotación sexual.

El término autoexposición sexual digital se refiere a aquellas situaciones en las que parece que son las propias niñas, niños o adolescentes quienes inician o realizan actividades sexuales en espacios digitales a cambio de un beneficio percibido (ya sea económico, material, emocional o simbólico). Esta percepción de "iniciativa propia" invisibiliza las presiones, desigualdades y dinámicas de poder que condicionan realmente estas conductas, y también que el consentimiento no es válido. "Estamos ante un fenómeno que no se compone de casos aislados, sino que se está extendiendo y, lo que es peor, normalizando", señala Rodrigo Hernández, director territorial Save the Children Comunitat Valenciana. El fenómeno de la autoexposición o sobreexposición sexual digital de la infancia y la adolescencia es una forma de explotación sexual, incluso cuando pueda percibirse como una práctica iniciada por los propios niños, niñas y adolescentes, presentándose bajo discursos de supuesta voluntariedad o empoderamiento.

La participación de niños, niñas y adolescentes en estas conductas puede parecer voluntaria, pero no lo es. Existe una asimetría en las relaciones de poder: quien controla la recompensa ejerce el control sobre la situación. Esto, a su vez, invalida la posibilidad de un consentimiento libre e informado. Además, desde un punto de vista legal, el consentimiento de una persona menor de edad no es válido cuando existe cualquier tipo de compensación por contenido o actividades sexuales. Por ello, en el caso de la infancia y la adolescencia, estas prácticas deben considerarse siempre explotación sexual. El estudio evidencia que plataformas como OnlyFans o las webs de sugar dating están contribuyendo a redefinir la explotación sexual en el entorno digital y a cómo es percibida por los y las adolescentes. Estas plataformas, aunque se presenten como espacios de autonomía o emprendimiento, en realidad reproducen lógicas de la pornografía y a la prostitución y, por tanto, vinculadas a la explotación sexual.

Entre el dinero fácil y el marketing de género

Estas plataformas utilizan estrategias de marketing sofisticadas que promueven la autoexposición como una oportunidad atractiva para alcanzar estatus o ingresos, llegando a la población de menor de edad. "Las plataformas y redes sociales tienen un papel determinante en la difusión y normalización de estas prácticas. Es imprescindible exigirles responsabilidad para que garanticen un entorno digital seguro para la infancia y la adolescencia", advierte Hernández.

Las estrategias que utilizan diferencian claramente su mensaje por género. A las chicas se les vende una narrativa de “empoderamiento” y ascenso social utilizando su cuerpo, buscando su participación como “creadoras” de contenido sexual. Además, España ya es el quinto país con más creadoras de contenido en OnlyFans (Federación de Mujeres Jóvenes, 2024). Mientras que a los chicos se les interpela como consumidores y también como “agentes” y “mentores”, blanqueando roles que en la práctica se podrían definir como proxenetismo digital.

Save the Children exige una acción urgente a las administraciones públicas y a las plataformas digitales para proteger a la infancia y a la adolescencia de estas nuevas formas de explotación sexual. Las plataformas deben de establecer sistemas de verificación de edad y control de contenidos y una prohibición de la publicidad de estos espacios digitales. También que se incorpore una educación obligatoria que ayude a los adolescentes a identificar los riesgos y construir relaciones sanas e igualitarias.

“En la Comunidad Valenciana contamos con programas de educación afectivo sexual como el programa PIES, pero no es suficiente ante los retos en materia de violencia sexual a los que se enfrentan las niñas, niños y adolescentes hoy en día. Es imprescindible reforzar estos programas y ampliarlos tanto en rango etario como en intensidad y desarrollar ampliamente el componente de educación digital”, señala Rodrigo Hernández director territorial Save the Children Comunidad Valenciana.

Puerta de entrada a redes de trata y extorsión

La Guardia Civil y la Policía Nacional han identificado estas plataformas de contenido sexual por suscripción y sitios de sugar dating como una puerta de entrada hacia la prostitución y otras formas de explotación sexual. Aunque estas páginas están legalmente restringidas a personas mayores de edad, se destaca la facilidad con las que los niños, niñas y adolescentes eluden los sistemas de verificación. De hecho, un 21% de los participantes afirmó conocer a alguien de su entorno que usaba o consideraba usar estas plataformas para genera ingresos.

Este fenómeno está marcado por una profunda desigualdad de género: las mujeres jóvenes, entre 18 y 24, años son la inmensa mayoría de las creadoras de contenido en OnlyFans (el 97% de los perfiles), y la audiencia es principalmente masculina, hombres entre 25 y 44 años. Este patrón consolida una masculinidad basada en el consumo y la cosificación del cuerpo femenino. Entre los jóvenes que fueron víctimas de explotación sexual antes de los 18 años, el 24% indicó que el contacto con el explotador se produjo a través de OnlyFans y el 36% a través de las webs de sugar dating.

"Los riesgos son graves, desde el grooming, sextorsión y ciberacoso, hasta la captación por redes de trata. Además, estás dinámicas impactan en la salud mental y la construcción de identidad. A las chicas les enseña que su valor depende de su sexualización y a los chicos les consolida una masculinidad basada en el control y el consumo de cuerpos", advierte Hernández.

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