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Tribunales

El exgerente del Hospital General que se enfrenta a 20 años de cárcel, Sergio Blasco: "No es cierto que sea la X, pero sí un trabajoadicto"

El miembro del clan Blasco es el último de los once acusados del caso Osvaldos en declarar ante el tribunal de la sección primera de la Audiencia de València que lo juzga desde el 17 de septiembre

Acusados en el juicio del caso Osvaldos, que comenzó el pasado 17 de septiembre en la sección primera de la Audiencia de València.

Acusados en el juicio del caso Osvaldos, que comenzó el pasado 17 de septiembre en la sección primera de la Audiencia de València. / Francisco Calabuig

València

El exgerente del Hospital General de València y miembro del clan Blasco de Alzira, Sergio Blasco Perepérez, concluye hoy el turno de declaraciones de los once acusados en el caso Osvaldos que juzga la sección primera de la Audiencia de València desde el 17 de septiembre. La Fiscalía Anticorrupción les acusa de los delitos de malversaciónfraude a la administracióntráfico de influenciasprevaricación cohecho presuntamente cometidos durante la gestión del centro hospitalario entre los años 2005 y 2014. Sergio Blasco, sobrino del exconseller Rafael Blasco que llegó a estar investigado en esta causa aunque se archivó para él, se enfrenta a una petición de condena por parte de la Fiscalía Anticorrupción de 20 años de prisión y una multa de 14 millones de euros.

En una declaración que se ha iniciado a las 13.15 horas y que continuaba al cierre de esta edición, Sergio Blasco ha negado ser el presunto cabecilla de la supuesta trama creada para cazar contratos públicos y presuntamente cobrar comisiones. "No es cierto que sea la X (...) pero sí un trabajoadicto", ha asegurado durante el concienzudo interrogatorio de la Fiscal Anticorrupción del caso, Adoración Cano, que se ha prolongado durante varias horas.

Documentación de la UDEF

La referencia a la "X" apareció en una documentación incautada por la UDEF (Unidad de delincuencia económica y fiscal de la Policía) durante los registros ordenados en la causa, se achacaban diferentes cantidades a iniciales. Una era la "X". Una incógnita que despejó al inicio del juicio una de las acusadas, que ha alcanzado un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción. "La X es Sergio. Yo puse inicialmente una 'S', pero él me dijo: 'Gise, nosotros tenemos una relación privada, así que no vayas poniendo mi nombre", declaró Gisela Samudio, que solicitó declarar al inicio, para ausentarse del resto de las vistas.

Críticas a las conformidades

Sergio Blasco, que ha admitido que tuvo una relación personal con Samudio, defendió ante la Fiscal Anticorrupción que "no es cierto que sea la X. Ella viene a decir esto aquí porque hay algun tipo de claboración o pacto con usted", justificó. Ha explicado que le dejó dinero para un proyecto, además de colaborar en "rejuvenecer algunas cosas de diseño en el Hospital [General]. La ayudamos, igual que hemos ayudado a muchísima gente, siempre sin pedir nada a cambio. Nunca".

También ha encontrado explicaciones para todos los detalles que ha ido desgranando la Fiscal Anticorrupción. Por ejemplo, sobre la declaración de José Luis Sánchez Galán, un militar amigo de la infancia de Sergio Blasco, que administraba la empresa Vamont Consulting SL, una de las empresas de la supuesta trama vinculada a la construcción de dos hospitales en Perú, Sergio Blasco asegura que "las afirmaciones de Sanchez Galán en la instrucción a las que ha hecho en este juicio son como el sol a la luna. No puso la aportación de 4.000 euros y pedí que lo enviara [escondido] en un libro. Él manifiesta esto ahora por razones evidentes", ha asegurado, en relación a otra presunta conformidad.

"Viajo bastante, no estoy para cosas domésticas"

El exgerente del Hospital General ha justificado su relación con empresas de la trama porque "viajo bastante, estoy en 20.000 proyectos y no estoy para cosas domésticas". De ahí que algunas de estas mercantiles sirvieran para contratar a dos empleadas del hogar "a las que dar de alta era muy complicado y en la Delegación del Gobierno te decían: 'sería más facil si tuviera un contrato en una empresa".

Unos de esos 20.000 proyectos fueron diversos proyectos hospitalarios y de centros de salud en Perú, que se investigaron en una pieza separada que se archivó, y donde Sergio Blasco ha justificado que "llevamos proyectos de muchísimo dinero cuando Sendero Luminoso estaba poniendo bombas en Lima. Yo he introducido a muchas empresas españolas en una época en la que en España estábamos muy mal".

Consultor de la ONU y de la OMC

Blascó también derivó a los proyectos en Perú, las conversaciones grabadas por la UDEF y aportadas a la causa en las que se le escucha decir, en un "tono autoritario" según la policía: "Hago cosas para ganar dinero, para que trabajen los demás ya está el gobierno". "Yo he sido consultor de la ONU (Organización de las Naciones Unidadas) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC)" añadió para justificar también que hubiera llegado a cobrar de "cuentas en Suiza, para cobrar de la ONU, por las que pasé un calvario con Hacienda para poder cobrar".

Luna de miel de trabajo

También aseguró que facturaba en el extranjero para evitar una doble imposición y que algunos viajes al extranjero pagados los abonaban las empresas porque "ese dinero lo he trabajado yo. Tengo difícil diferenciar entre viajes de placer y profesional". Un viaje a Túnez, investigado en la causa, lo aprovechó para "ver dispositivos medicos para turismo de salud, que en aquel entonces los estaba desarrolando una compañía alemana", en el país norteafricano. Y puso un ejemplo de su adicción al trabajo. "Me llevé a mi mujer de honeymoon (luna de miel) a Minneapolis para acabar un master. Soy un workaholic (trabajoadicto), me gusta trabajar".

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