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Llorca planea dos nuevas carteras en su nuevo Consell y la reestructuración de Presidencia

El nuevo 'president' presenta hoy su equipo de gobierno, en el que se esperan más cambios de competencias que de caras

Juanfran Pérez Llorca saluda a su llegada al acto de toma posesión, con los vicepresidentes Susana Camarero y Vicente Martínez Mus en segundo plano.

Juanfran Pérez Llorca saluda a su llegada al acto de toma posesión, con los vicepresidentes Susana Camarero y Vicente Martínez Mus en segundo plano. / Ana Escobar / EFE

Mateo L. Belarte

Mateo L. Belarte

València

Investidura, toma de posesión y, ahora, presentación del nuevo Consell. El recién nombrado president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, oficializará este miércoles la composición de su nuevo gobierno con el que buscará completar el poco más de año y medio que resta de legislatura. La remodelación, como las negociaciones con Vox para su nombramiento, se lleva con el máximo secretismo y apenas ha trascendido que estará más centrada en la estructura interna que en los nombres. Este martes en las Corts todos decían no saber nada, ni siquiera los consellers actuales, directamente implicados en las quinielas.

Con todo, parece que hay algunas certezas. La más importante probablemente sea que el Consell va a ampliar su estructura. Salvo sorpresa, se da por hecho que habrá dos nuevas conselleries. Ahora mismo hay diez, incluyendo al president de la Generalitat. Las nueve conselleries restantes son sendas vicepresidencias (la Social, de Susana Camarero, y la de la Reconstrucción, con Martínez Mus); las carteras de Hacienda y Economía; Educación y Cultura; Sanidad; Justicia y Administración Pública; Emergencias e Interior; Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, y la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo.

Entre los cambios, podría incluirse una nueva cartera de Presidencia. Cultura es otra de las competencias que podría desgajarse y tener su propio departamento. Vivienda podría ser otra opción.

Como ha venido informando Levante-EMV, los cambios más profundos se producirán en el área de Presidencia. Se da por segura la salida del Palau del círculo más cercano a Carlos Mazón, en concreto, la de los secretarios autonómicos José Manuel Cuenca y Santiago Lumbreras. El tercero en discordia, Cayetano García, podría seguir pero todo apunta a que en otro departamento.

En cuanto a los fichajes para esa sala de máquinas, la idea que se ha ido trasladando desde el entorno de Pérez Llorca es que ha diseñado un equipo más profesional y conocedor del funcionamiento de la Generalitat, lo que supondría un cambio respecto a la era Mazón, que priorizó rodearse de personas de su máxima confianza.

Carteras continuistas

En las conselleries se prevé continuismo, sobre todo en lo que se refiere a los titulares de carteras. Sí que parece probable que Pérez Llorca remodele algunos departamentos sobrecargados de competencias, como la vicepresidencia segunda de Martínez Mus, que heredó la reconstrucción tras la salida de Gan Pampols en una conselleria que ya manejaba Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio.

Algo similar sucede con Educación, de donde podría desgajarse Cultura. El conseller actual, José Antonio Rovira, es una de las grandes incógnitas. Antes de la dimisión de Mazón apuntaba a Hacienda y Economía, si bien su estrecha vinculación con el expresident podría jugar ahora en su contra. Eusebio Monzó, actual secretario autonómico y 'sabio' de la financiación autonómica, también vuelve a las quinielas para el cargo, en el que la actual consellera, Ruth Merino, tendría complicado continuar.

La incógnita de la portavocía

De cara a las posibles incorporaciones, Magdalena González de la Red emerge como uno de los nombres mejor posicionados. Actual vicepresidenta de la Mesa de las Corts, sus buenas relaciones con Vox y su sintonía con Llorca la sitúan como persona clave en el engranaje entre el Palau y el parlamento.

La otra gran incógnita es la portavocía, que actualmente ostenta la vicepresidenta primera, Susana Camarero. Parece complicado que la también consellera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda retenga el cargo tras un año defendiendo a capa y espada el relato de la dana de Mazón. Antes de la caída del ya expresident, el favorito era Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, si bien está por ver si ese perfil duro encaja con el proyecto de Llorca, que trata de proyectar una mayor centralidad.

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