Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La nueva sala de máquinas del Palau

Pérez Llorca concentra los cambios en Presidencia, donde crea una conselleria propia con rango de vicepresidencia segunda que entrega a Pepe Díez y tres secretarías autonómicas, en manos de dos 'ex' de Camps y del actual director del Consejo de Administración de À Punt

El presidente del consejo de administración de À Punt, Vicente Ordaz, comparece en las Corts, este lunes.

El presidente del consejo de administración de À Punt, Vicente Ordaz, comparece en las Corts, este lunes. / M.A. Montesinos

Los pronósticos se han cumplido y Juanfran Pérez Llorca ha dado un vuelco al equipo de Presidencia, donde apenas deja rastro del núcleo duro que conformó Carlos Mazón en su día. Los tres secretarios autonómicos de la máxima confianza del ya expresident, José Manuel Cuenca, Santiago Lumbreras y Cayetano García salen del Palau (este último apunta a continuar en otro departamento), mientras acceden a la sala de máquinas de la Generalitat dos 'campsistas' como Henar Molinero y Jacobo Navarro además de Vicente Ordaz, nuevo encargado de la comunicación.

Los tres trabajarán bajo la batuta de Pepe Díez, nuevo vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, un área que rescata Pérez Llorca tras años desactivada. Está por ver el organigrama y el encaje entre esta nueva cartera y sus secretarios autonómicos y el propio equipo de Llorca, quien todavía no ha nombrado a su jefe de gabinete. Sí que parece claro que toda la política comunicativa dependerá de Ordaz, secretario autonómico de Comunicación y que concentrará los poderes en este sentido.

Sí que seguirá con Pérez Llorca el director general de Comunicación de Mazón, Paco González. También podría continuar en el Palau María Jesús Frigols, encargada de protocolo y que este miércoles continuaba ejerciendo sus labores habituales en la intervención del president.

Ordaz: de À Punt al Palau

Ex jefe de Informativos de la Cadena COPE, Ordaz fue elegido miembro del consejo de administración de À Punt el pasado mes de diciembre en las Corts dentro del pack de miembros propuestos por PP y Vox. Tras ello, estos mismos consejeros le nombraron presidente, funciones que ejerce desde el pasado 23 de enero. Su nombramiento al frente de la empresa pública desencadenó la elección de los siguientes nombramientos en el ente con nuevo director (Francisco Aura), nuevo jefe de Informativos (Josep Magraner) y hasta nuevo libro de estilo.

Sin embargo, menos de un año después de encabezar la gestión de la empresa pública y tras no pocos problemas internos, Ordaz dejará À Punt para formar parte de la nueva Vicepresidencia segunda. Este área es una donde se esperan más cambios respecto al equipo que rodeó a su predecesor, Carlos Mazón. De hecho, las responsabilidades como secretario autonómico vinculado a la comunicación institucional supone sustituir algunas de las competencias que hasta ahora ha ejercido José Manuel Cuenca.

La diferencia estará en que mientras que Cuenca era una persona absolutamente vinculada política y personalmente a Mazón, ya que entre sus competencias ejercía también el rol de jefe de gabinete del 'president', no se espera esa conexión respecto a Ordaz cuyas funciones quedarán más circunscritas al área de la comunicación institucional, algo similar al papel que ejercía en su momento Alfred Boix con Ximo Puig al frente de la Generalitat, y será uno de los tres secretarios autonómico que conformarán la Conselleria de Presidencia.

Molinero: experiencia y 'campsismo'

Una de las sorpresas fue el nombramiento de Molinero, excolaboradora de Camps. Pérez Llorca ha recurrido a ella con la intención de que le asesorara para dar al nuevo organigrama de Presidencia una dimensión más profesional. De esos contactos parace que ha venido esta oferta de trabajo, de la que nada sabía el entorno de Camps, precisamente en plena operación retorno para presidir el PPCV.

Sea un gesto de paz al expresident o sea un fichaje en busca de su dilatada experiencia profesional (otro rasgo que señalan quienes la conocen), se trata de la gran sorpresa de esta remodelación. Desde la llegada de Camps al Palau en 2003, Molinero aparece en el entorno de Presidencia, cercana a Ana Michavila, la que fue mano derecha de Camps en sus primeros años. Como ella, del sector cristiano del PP, casada con el empresario ferroviario Íñigo Parra (Stadler) y licenciada en Derecho por la Universidad Politécnica de Madrid, además de máster en Organización y Dirección de Empresas y en Protocolo.

Fue subdirectora de Análisis del Gabinete de Presidencia, puesto desde el que pasó a la subdirección de Organización del gabinete en 2009. Allí estuvo hasta 2011, muy cerca de Francisco Camps hasta que tuvo que dimitir empujado por su partido por los escándalos de corrupción que asediaban al PPCV.

Navarro: al volante del 'cerebro' del Palau

Además de Henar Molinero, Jacobo Navarro de Peralta (Valencia, 1972) asume la secretaría autonómica de Análisis, Estudios y Políticas Públicas, que vuelve al Palau tras ser eliminada por Mazón. Se trata de un perfil técnico-administrativo para el laboratorio de ideas del nuevo jefe del Consell.

Navarro de Peralta ya fue director general de Análisis y Políticas Públicas con Camps. Es ingeniero agrónomo por la Universidad Politécnica de Valencia y funcionario de carrera del Servicio de Estudios y Planificación de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Prestó servicios técnicos en la Conselleria de Territorio y Vivienda, y en la de Empresa, Universidad y Ciencia. En 2007 entró como asesor del gabinete del president de la Generalitat y en julio de 2009 asumió la Dirección General de Análisis.

En julio de 2012 fue nombrado como director general de la Agència Valenciana d'Avaluació i Prospectiva (AVAP), dependiente de la Conselleria de Educación, Formación y Empleo, cargo al que accedió ya con Alberto Fabra en la presidencia del Consell. Durante su etapa en la AVAP promovió el llamado Libro Verde de la Empleabilidad de los titulados universitarios de la Comunitat Valenciana, que analiza la inserción laboral de los titulados y el ajuste entre formación y mercado, con vistas a orientar políticas educativas y formativas. También promovió que la AVAP buscase reconocimiento internacional, con intención de homologar sus procedimientos de acreditación bajo estándares europeos de garantía de calidad.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents