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El Consell de Transparencia se erige en la primera prueba de los pactos de Llorca con la izquierda

Las Corts votará la elección del ente creado hace diez años y que lleva con el mandato de sus representantes caducado desde hace cuatro

La presidenta de las Corts, Llanos Massó, recibe la memoria del Consell de Transparencia de manos de García Macho.

La presidenta de las Corts, Llanos Massó, recibe la memoria del Consell de Transparencia de manos de García Macho. / José Cuéllar/Corts

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

Una de las novedades que se ha introducido en el mundo de la Fórmula 1 y MotoGP en los últimos años es la carrera al 'sprint'. Se suele celebrar el día anterior y consiste en una versión reducida tanto en su duración como en la puntaje respecto a la prueba del domingo, jornada grande. Algo así será la elección del Consell de Transparencia del próximo miércoles en las Corts sobre el llamamiento a pactos que ha lanzado Juanfran Pérez Llorca a la izquierda en su intención de renovar los órganos estatutarios y consultivos de la Generalitat.

El ente creado hace 10 años y del que los últimos cuatro ha tenido el mandato de sus representantes caducado (con dimisión sin sustituto de alguno de sus miembros y cambio de ley incluido) será la primera prueba para comprobar si hay agua en la piscina o si acaso capacidad para llenarla. La votación para elegir a sus tres representantes será uno de los puntos del orden del día del próximo miércoles en el pleno del parlamento valenciano. A este debate se llegará con cuatro candidatos para tres puestos: dos presentados por el PP, uno por Vox y otro por Compromís, y después de que el PSPV retirara los tres nombres que previamente había planteado.

El número de aspirantes a los tres puestos es ya una pista de los equilibrios que se avecinan y por lo que ese primer pacto amplio parece condenado al naufragio en esta primera prueba. Los candidatos de populares y voxistas, presentados por separado, suman los tres cargos en juego, lo que aventura una entente entre estos dos partidos, según la interpretación de la izquierda. Para salir del próximo pleno elegidos han de lograr el apoyo de tres quintas partes de la cámara, esto es, 60 diputados, necesitando al menos a uno de los grupos de la izquierda para llegar a ese umbral.

No obstante, ambos partidos aprobaron hace año y medio una nueva ley que permite que estos consejeros puedan ser elegidos por mayoría absoluta (50 votos) en caso de no haber alcanzado "el consenso necesario" después de darse "sucesivas votaciones". Así, siempre "en el plazo de dos meses desde la primera votación", PP y Vox podrían sacar adelante a sus tres candidatos sin la izquierda. O dicho de otra manera: este miércoles se activará una cuenta atrás de dos meses para que se alcance un acuerdo si Llorca quiere empezar a incluir a la izquierda en estos órganos consultivos.

Los portavoces del PSPV y Compromís hablan durante la junta de síndics, este martes en las Corts.

Los portavoces del PSPV y Compromís hablan durante la junta de síndics, este martes en las Corts. / José Cuéllar/Corts

De momento, el primer paso no ha tenido buena acogida por parte de los portavoces de PSPV y Compromís. La síndica adjunta de los valencianistas, Isaura Navarro, lamenta que su grupo no ha recibido ningún tipo de contacto por parte de los 'populares' pese a tener una candidata presentada. "La partida está arreglada y es con el socio habitual", añadió el síndic Joan Baldoví. La sensación la comparten los socialistas. "Tienen el acuerdo hecho, cambiaron la ley, presentaron los nombres... Que no nos tomen por idiotas", indicó el portavoz del PSPV, José Muñoz.

"No los blanqueamos"

Esta primera prueba muestra que el terreno para afrontar unos acuerdos más amplios que cubran órganos estatutarios que sí requieren mayorías reforzadas para su renovación es complicado. Ahí están el Consell Jurídic Consultiu, el Consell Valencià de Cultura y la Sindicatura de Comptes. También planea sobre el horizonte próximo la situación de À Punt tras la salida de Vicente Ordaz de la presidencia del consejo de administración para ser el jefe de la Comunicación del Palau de la Generalitat, lo que deja un cargo vacante que deberá elegir las Corts.

Sobre este último sí que tiene más interés el PSPV pese a que su sustitución el PP la puede sacar con Vox en solitario. Respecto al resto, los propios voxistas se han excluido de cualquier negociación que tenga que ver con los socialistas. "No nos sentamos a negociar con el PSPV para nada, no los blanqueamos", ha dicho su síndic, José María Llanos. Curiosamente, esa exclusión puede abrir la puerta para, siempre que acepte afrontar un posible enfado de sus aliados habituales, Llorca pueda abrir un diálogo para renovar los órganos solo con el PSPV.

"Pregúntenle a Llorca", dijo Muñoz tras la junta de síndics poniendo en duda que los llamamientos al "diálogo", en genérico. "¿En qué se concreta que quiera dialogar?", se cuestionó al tiempo que mencionó algunos de los últimos pactos de Llorca con Vox, desde no pedir el acta a Carlos Mazón en las Corts a cambiar el reglamento. "De momento, la dirección que ha tomado Llorca va de todo lo contrario", sentenció.

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