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Reversiones sanitarias

Armarios vacíos, equipos obsoletos y 450 sanitarios menos: así encontró Sanidad el hospital de Alzira

La Conselleria de Sanidad se vio obligada a invertir más de ocho millones en infraestructuras durante los nueve primeros meses según un informe interno de la Generalitat que resalta las "deficiencias existentes" tras la reversión

El hospital de Alzira el 30 de marzo de 2018, último día bajo la gestión de Ribera Salud.

El hospital de Alzira el 30 de marzo de 2018, último día bajo la gestión de Ribera Salud. / Eduardo Ripoll

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El 1 de abril de 2018 el hospital de la Ribera, gestionado desde hacía casi 20 años por Ribera Salud, pasó a ser completamente público. El camino hasta conseguirlo fue arduo porque la empresa concesionaria puso todas las trabas posibles, incluso por la vía judicial, para hacerlo posible. Fue un reto para la Conselleria de Sanidad, dirigida por el Botànic, pero también fue un desafío resolver las "deficiencias existentes" en el departamento en personal, equipos e infraestructuras. Según un informe interno de la Generalitat, al que ha tenido acceso Levante-EMV, durante los primeros meses, Sanidad tuvo que contratar 452 sanitarios para paliar el déficit de personal, principalmente en Enfermería, e invertir ocho millones de euros en equipamientos e infraestructuras.

"Tuvimos que preparar cómo seguir ofreciendo asistencia a partir de la medianoche del 1 de abril -, recuerda la gerente del hospital, Isabel González, quien ocupó hasta ese día el cargo de directora general de la Alta Inspección -. No pusieron muchas trabas y pegas y, al llegar, nos encontramos armarios y almacenes vacíos, pocas reservas de medicamentos y muchas deficiencias". Sobre todo, recuerda la "tecnología obsoleta" que legó Ribera Salud, incumpliendo las inversiones demandadas en el pliego de condiciones, con "equipos de segunda mano". El más sangrante fue el equipo de Radioterapia que, según la empresa instaladora, era "el único con tanta antigüedad en todo el mundo", recuerda.

La consellera Montón y la gerente del hospital de Alzira en el primer día tras la reversión.

La consellera Montón y la gerente del hospital de Alzira en el primer día tras la reversión. / Kai Försterling/Efe

Más servicios en 9 meses

En los tres primeros trimestres tras la reversión, Sanidad incorporó la especialidad de Cirugía Pediátrica al hospital, así como 17 especialidades adicionales en siete centros de Atención Primaria, y se incrementaron en 35 las camas hospitalarias y se abrió dos quirófanos adicionales. En el ámbito de los equipos, se compró un acelerador lineal por 3,2 millones o un PET-TC, por 1,4 millones; y se contrató a 452 sanitarios, de los cuales 298 fueron de Enfermería. Su contratación permitió reforzar la Unidad de Hospitalización a Domicilio (UHD) y reducir a la mitad los ingresos de estos pacientes.

Imagen del centro de salud de Alzira que alberga la unidad de Salud Pública.

Imagen del centro de salud de Alzira que alberga la unidad de Salud Pública. / Levante-EMV

Solo en nueve meses, se realizaron 633 cirugías más que las que se hacían hasta ese momento en la Ribera, se pasó consulta especializada a 9.650 pacientes más y se consiguió reducir la lista de espera en un 4,25 %. Se mejoró, además, la ratio de pacientes por médico en Atención Primaria que, hasta el momento, según el informe de sanidad, "era la peor de la Comunitat Valenciana".

Las tareas pendientes eran muchas más y, por eso, se redactó un Plan Director que contemplaba la ampliación del hospital en 19.000 metros cuadrados, con la construcción de una planta adicional, que permitiría mejorar la mayoría de los servicios y, sobre todo, sacar el hospital de día oncológico del sótano, en beneficio de la "calidad asistencial de los pacientes". El plan no se ha ejecutado y sigue en los cajones de la Generalitat Valenciana.

En busca del "negocio"

El 'modus operandi' desarrollado por Ribera Salud en la Ribera -se ha vuelto de plena actualidad tras la filtración de los audios de Torrejón, que González califica de "muy llamativos", aunque asegura que el modelo siempre ha estado "muy cuestionado"- se replicó a otros departamentos de salud, también gestionados por la empresa. González da un ejemplo: "Todos los hospitales con concesiones, tenían un 37 % menos de camas que la media de centros públicos". El motivo es evidente: "Una cama abierta siempre supone más dinero en asistencia". Eso motivó que hubiera una mayor rotación de camas, con tiempos de ingreso hospitalario tras una cirugía menores, algo de lo que presumía la empresa gestora, pero que se traducía en un aumento de los ingresos a través de Urgencias de los intervenidos.

Una intervención en el hospital de Alzira durante sus primeros años en funcionamiento.

Una intervención en el hospital de Alzira durante sus primeros años en funcionamiento. / Carles Ricard/EFE

El objetivo de las concesionarias era "el negocio", sobre todo con los pacientes fuera de la cápita -por ellos Sanidad ya pagaba-, lo que generó dos categorías de pacientes. "Solo en 2016, hubo un pago extra de 14millones de la Generalitat en cada departamento solo en el área de hospitalización", explica. En el de Déni,a esta cantidad se redujo a siete millones.

"La privada siempre busca los resquicios"

La sanidad valenciana, pese a la concesión del Vinalopó, se ha librado del 'modelo Alzira', gracias también a que el actual conseller reconoció haber "llegado tres meses tarde" para frenar la reversión de los departamentos de Manises y Dénia. Sin embargo, González incide en recordar que "la sanidad privada siempre busca los resquicios en la pública para buscar otros nichos económicos", sobre todo con el PP y sus políticas liberales de "descapitalizar la pública" y crear "la necesidad de requerir ayuda del sector privado". González pone como ejemplo la eliminación, por parte de Gómez, del Plan Óptima del Botànic que permitió mantener los niveles de la lista de espera previos a la pandemia, la cual frenó la actividad quirúrgica durante los mesos invadidos por la covid. Con su eliminación, a cambio, Sanidad ha incrementado los conciertos con la sanidad privada. A nadie se le escapa que el actual conseller fue uno de los impulsores del 'modelo Alzira' como director general en la época de Zaplana.

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