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Autoorganización

“Paiporta, alto y claro y sin novedad”: la red de walkie talkies que también se mantuvo en alerta roja

Ya son un centenar las personas comunicadas en las localidades afectadas por la dana con estos walkie talkies con alcance de 30 kilómetros, a iniciativa de los CLER

Ronda de reconocimiento de la red autoorganizada de walkie talkies en la zona cero de la dana

Redacción Levante-EMV

Marta Rojo

Marta Rojo

València

Más de un centenar de voces respondieron este fin de semana a la llamada. “Massanassa para Paiporta, ¿me recibes?”, inquiría una voz. “Paiporta, alto, claro y sin novedad”, respondía otra, desde la cercana localidad de l’Horta Sud, una de las más golpeadas por la dana del pasado 29 de octubre de 2024. Un centenar de walkie talkies que habían sido repartidos entre las diferentes localidades de la zona cero, y con ellos un centenar de personas, se mantuvieron también en alerta roja durante el fin de semana. Prevenidos ante cualquier necesidad de coordinar esfuerzos, una posibilidad que echaron en falta tras la catástrofe del año pasado que dejó tras de sí 230 personas fallecidas.

La red autoorganizada de walkie talkies comenzó a ver la luz a finales de este verano, en septiembre, ante la preocupación de los vecinos de la zona cero por la proximidad del otoño y de las lluvias. La diseñaron los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción, los CLER, las estructuras locales destinadas a detectar necesidades y crear redes de apoyo mutuo. Este mismo septiembre comenzó el reparto de los primeros 80 dispositivos en las poblaciones de Paiporta, Catarroja, Massanassa, Sedaví, Alfafar, Aldaia, Albal, Benetússer, València, Algemesí y Pedralba.

Un centenar de walkies con 30 km de alcance

Hoy, ya son un centenar las personas que están comunicadas en las diferentes localidades afectadas por la dana con estos walkie talkies de frecuencia libre, con alcance de 30 kilómetros que alcanzan los 50 en campo abierto, como explicaron desde los Comités en su momento. La idea es crear una red que permita mantener la comunicación en caso de fallo de la red eléctrica o de telefonía, como el experimentado la fatídica noche de la dana. Este proyecto está totalmente autogestionado y, aseguraron sus promotores que “nace con la voluntad de coordinarse con las administraciones locales”. Todavía no han alcanzado tal nivel de coordinación.

María Jiménez, del CLER de Aldaia, es una de las personas que tiene uno de los walkies en casa. En esta localidad hay dos: uno a cada lado del barranco. Por cercanía a la Saleta, María es la persona designada como la primera que debería avisar si viera agua desbordándose. Este fin de semana, participó en la “ronda de reconocimiento” para comprobar que todos los dispositivos funcionaban bien. “En cada zona hay un coordinador y, en cada pueblo, puede haber hasta diez walkies repartidos por vecinos que han querido participar”, explica. 

Los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción presentan una bateria de iniciativas "ante la falta de acción institucional"

Miguel Angel Montesinos

Siguiendo a los radioaficionados

“Está pensado como un sistema de alerta, de tener en cada momento, tanto a nivel local, como de comunicación entre los pueblos, información real de lo que está pasando”, asegura. La idea surgió precisamente de esos días de comunicaciones cortadas tras la dana. “Los radioaficionados estuvieron comunicados entre ellos y disponían de cierta información, pero el resto no”, señala. Como ya lo estuvieron durante la pantanada de Tous, cuando su red fue fundamental para conocer la magnitud de lo ocurrido. Así que, con ese espíritu resumido en la frase “quien esté más cerca del barranco, que avise”, los primeros walkies empezaron a repartirse en septiembre, y así entró en su casa uno de ellos. 

Jiménez está convencida de que la participación de quienes mejor conocen los barrios y las calles es clave. Así se lo han dicho a los CLER los técnicos de emergencias de los ayuntamientos con los que han tenido oportunidad de hablar. “Todos coinciden en que el conocimiento de los planes y la participación de la gente es fundamental, porque ayudan a que la emergencia se pueda gestionar mucho mejor”, asegura. Con el liderazgo, por supuesto, de los expertos. “Pero está claro que, cuantos más ojos haya sobre una emergencia, mucho mejor para todo el mundo”, añade.

Asamblea de los CLER

Asamblea de los CLER / Redacción Levante-EMV

Un “mapeo de vulnerabilidad” a vista de vecino

Esos ojos de vecinos y vecinas a veces pueden ver más que la mirada de las administraciones. O a una escala diferente. María Jiménez pone como ejemplo la importancia del conocimiento directo a la hora de hacer un “mapeo de vulnerabilidad", es decir, una identificación de las personas más susceptibles de sufrir daños en una emergencia, o enfermos crónicos. “Eso el ayuntamiento lo tiene que tener controlado, pero además cualquier persona, por ejemplo, joven o sana pero con una pierna rota, puede ser especialmente vulnerable en una catástrofe”, ha explicado. Y, ¿quién mejor que los vecinos para saber qué ocurre en los barrios, en las casas?

"Estamos haciendo pruebas y formaciones. Es una idea, pero funciona. No entendemos por qué los ayuntamientos no quieren escuchar a los vecinos; dicen que quieren participación ciudadana, pero no es real”, aseguraron en una rueda de prensa en su momento. Los portavoces de los CLER aseguraron que era una propuesta más, pero una liderada por quienes conocen bien el territorio. “Entre los vecinos hay profesionales de todo tipo y gente que conoce bien las realidades de los municipios donde viven y aportan soluciones interesantes. Hay propuestas que los ayuntamientos deberían escuchar", afirmaron. Como esta propuesta para la comunicación en emergencias.

A su juicio, esta iniciativa de los comités es “un ejemplo claro de cómo la sociedad civil puede ejercer un papel activo y riguroso ante la urgencia de la crisis climática”, defendieron. Sobre todo, indicaron, porque “la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 que causó la muerte de 230 personas y miles de damnificados, evidenció la inoperatividad de los Planes de Emergencia existentes y la necesidad de formación en materia de autoprotección para toda la ciudadanía”.

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