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El 'no' de la izquierda aboca a Mompó y Enguix a pactar los presupuestos con Vox o ir a una prórroga

El PSPV vuelve a ofrecer, sin éxito, sus votos a Ens Uneix para presentar una moción de censura y garantizar unas cuentas "progresistas"

Natàlia Enguix, Vicent Mompó y Laura Sáez, diputada de Hacienda.

Natàlia Enguix, Vicent Mompó y Laura Sáez, diputada de Hacienda. / Abulaila

José Luis García Nieves

José Luis García Nieves

València

Tras un año de la dana marcado por el acuerdo pero también por la confrontación política dentro de la Diputación de Valencia, el equipo de gobierno llega al final de año, el momento que marca el límite para aprobar los presupuestos provinciales para 2026, con todo en el aire.

Este martes, antes del pleno ordinario de diciembre, Ens Uneix se ha reunido con el portavoz del PSPV, que ya le ha adelantado la casi segura negativa de su grupo a volver a apoyar los presupuestos de PP y el partido de Jorge Rodríguez, que el año pasado sí consiguieron sacar las cuentas casi por unanimidad, solo con la abstención de Compromís.

Ens Uneix ha ofrecido elevar las inversiones en los grandes municipios del PSPV, además de incrementos sustanciales en Memoria o Igualdad, así como partidas generosas en el Bono Comercio (20 millones) o situar el Fondo de Cooperación Municipal en los 80 millones.

Pero parece que estos primeros contactos son infructuosos. Carlos Fernández Bielsa, portavoz socialista, apela a los "incumplimientos" del equipo de gobierno en las cuentas de este año, como la no convocatoria de una comisión de seguimiento hasta diciembre o la baja ejecución, por debajo del 50% en septiembre, en un año especialmente sensible por la situación post-dana. También lamentan que el primer encuentro se produzca a falta de 15 días para el final del plazo de aprobación de las cuentas.

Bielsa y Natàlia Enguix, en la visita al Museo Miquel Navarro de Mislata.

Bielsa y Natàlia Enguix, en la visita al Museo Miquel Navarro de Mislata. / Abulaila

Ens Uneix: ¿Moción con Bielsa o sin él?

Con todo, la gran enmienda socialista es directamente política. Ens Uneix apela a la izquierda para que el presupuesto no dependa de Vox. El PSPV, por su parte, recuerda a Ens Uneix que hay una mayoría pogresista disponible (PSPV, Compromís, Ens Uneix), y este martes le ha vuelto a ofrecer las doce firmas socialistas para plantear de inmediato una moción de censura, con Carlos Fernández Bielsa como presidente. Desde Ens Uneix, por su parte, hurgan en las discrepancias internas y deslizan si Bielsa puede dar por seguro el apoyo de sus diputados, si la dirección de Morant le respaldaría para ser presidente en esa hipotética moción.

Con Compromís, de momento, no ha habido contactos, aunque la ausencia de sintonía después de este último año es total. El partido valencianista lamenta que no se han apoyado sus propuestas, además de mostrarse muy crítico últimamente en cuestiones como el aumento de subvenciones nominativas (directas, a dedo, a los ayuntamientos), a las que se opone como modelo.

En la diputación hay desde hace dos años y medio una batalla de relatos políticos. PP y Ens Uneix sostienen que son un equipo de gobierno en minoría, que se vetó la entrada de Vox a la gestión de competencias por exigencia de Ens Uneix y que en cada votación deben pactar con apoyos a uno u otro lado. PSPV y Compromís, por su parte, recuerdan que la investidura de Mompó salió adelante con el apoyo de Vox, al que señalan como socio de investidura, y que sigue habiendo una alternativa para constituir un gobierno de corte progresista. Si Ens Uneix no los quiso para formar gobierno, que no los busquen para aprobar presupuestos, vienen a decir.

En ese contexto, PP y Ens Uneix se reparten los papeles. Ens Uneix busca la complicidad de la izquierda, algo que consiguió con éxito el año pasado, en el contexto particular de la dana. Los populares, por su parte, tratan de atar el apoyo de Vox.

La cuestión es que los postulados del partido de Abascal y de Ens Uneix chocan, son casi incompatibles. De momento, las posiciones parecen distantes. La formación con base en Ontinyent gestiona áreas simbólicas como memoria democrática, igualdad o cooperación internacional. Son departamentos que lleva a gala, y quiere aumentar las partidas presupuestarias. Y casa mal con el ideario de Vox, y sus exigencias en administraciones como la Generalitat, por ejemplo, donde han conseguido reducir o eliminar partidas de apoyo a Palestina, aminorar los proyectos de recuperación de la memoria histórica o "estrangular" la Acadèmia Valenciana de la Llengua, la institución normativa a la que precisamente Ens Uneix ha 'rescatado' este año con una financiación de unos 200.000 euros para actividades de 2025 y 2026.

"Sin miedo a la prórroga"

El horizonte para la diputación, en caso de que la incompatibilidad entre Vox y Ens Uneix sea insalvable, parece abocado a la prórroga de presupuesto. Desde el equipo de gobierno, el mensaje oficial es que no hay miedo a ese escenario, sobre todo después de las cuentas expansivas aprobadas en 2025.

La cuestión, además, es que lo que no se prorroga son las subvenciones nominativas, el amplio listado de ayudas directas a entidades y, sobre todo, ayuntamientos de diferente color político pactado en la negociación presupuestaria. Ese es uno de los argumentos con los que presiona el equipo de gobierno a su izquierda: si no hay pacto, los más perjudicados podrían ser son los municipios de PSPV y Compromís. En este estado se encuentra la partida de póquer de los presupuestos, a dos semanas de que expire el plazo legal.

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