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Rovira tiende la mano a Vox para los presupuestos de 2026 pese al bloqueo en el resto de autonomías

El nuevo conseller de Hacienda se estrena en las Corts con el objetivo de bajar impuestos y lograr un nuevo modelo de financiación autonómica

El nuevo conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, comparece en las Corts, este jueves.

El nuevo conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, comparece en las Corts, este jueves. / José Cuéllar/Corts

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

José Antonio Rovira ha estrenado su traje de conseller de Hacienda en las Corts con la mano tendida a todos los grupos parlamentarios a actuar "unidos" en la defensa de la reforma de la financiación autonómica, aunque a los pocos minutos la generalización se ha diluido y se ha escorado hacia la derecha al hablar del objetivo de bajar impuestos y aprobar unos nuevos presupuestos para 2026. Ahí el guiño ha ido directo a quien es el aliado parlamentario del Consell: Vox, pese a que el propio Consell ha admitido que el clima electoral hace "difícil alcanzar acuerdos".

"Vamos a trabajar para que en el año 2026 tengamos unos presupuestos aprobados y esperamos para ello seguir contando con el apoyo de Vox", ha indicado en su primera comparecencia parlamentaria añadiendo como matiz que también le gustaría "contar con el apoyo de Compromís y PSPV", algo poco probable, menos si están los voxistas en la ecuación. Ese ofrecimiento directamente ni ha existido al hablar de política fiscal, donde ha incidido en las diferencias y ha reprochado que la izquierda convirtiera la Comunitat Valenciana "en un infierno fiscal".

Ese respaldo de Vox será clave para ese primer objetivo de sacar adelante unas cuentas que comenzarán el año prorrogadas, después de que la crisis con Carlos Mazón llevara a la predecesora con las llaves de la caja de la Generalitat, Ruth Merino, a guardar en un cajón el borrador que tenía preparado. Rovira no ha dado fecha de presentación, sino solo ha mostrado intención en un momento en el que el propio portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Barrachina, admitía (lo hizo el miércoles en una entrevista en À Punt) que era "difícil alcanzar acuerdos" dado el clima electoral que hay en varias autonomías.

Este domingo son las elecciones en Extremadura, el 8 de febrero lo serán en Aragón y por ahí rondará las de Castilla y León mientras que en junio están previstas las de Andalucía. Las cuatro son comunidades del PP y excepto en la última, en todas se requería el apoyo de los voxistas y estos han bloqueado la aprobación de las cuentas. Falta ver si el pacto de investidura para hacer president a Juanfran Pérez Llorca sellado hace apenas unas semanas se alarga hasta unos nuevos presupuestos.

De momento, la portavoz de los voxistas encargada de hacerle la réplica, Teresa Ramírez, le ha recordado algunos de los puntos pactados para este apoyo a Llorca, como una "reforma fiscal de la que se puedan beneficiar todos los valencianos", reducir el "gasto superfluo", impulsar nuevos incentivos para los emprendedores "teniendo en cuenta el arraigo histórico", un concepto que podría limitar las ayudas a personas extranjeras o reducir el Impuesto en la vivienda "en los próximos presupuestos", única referencia al respecto.

Choque con la izquierda

Ramírez ha reivindicado las medidas llevadas a cabo hasta la fecha en materia fiscal que han sido criticadas por la izquierda. PSPV y Compromís han afeado que estos cambios impositivos del Ejecutivo autonómico hayan beneficiado principalmente a las rentas más altas. "Le han perdonado a 27.000 personas, el 0,5 % de la población, millones de impuestos y el resto que se apañen", ha señalado Toni Gaspar, síndic adjunto de los socialistas. "Estas bajadas de impuestos no repercute en la gente corriente, solo en los ultrarricos; viene a dar lecciones cuando solo le da limosna a los trabajadores", ha añadido Aitana Mas, portavoz adjunta de los valencianistas que ha recordado su paso volcánico por Educación.

Las referencias al Gobierno central se han erigido en el escudo que Rovira ha desplegado de manera constante, centrando las críticas en la "amada Cataluña" como beneficiaria tanto del reparto de fondos como de la quita de la deuda, medida que ha asegurado no compartir. "Primero una reforma del sistema y después una reestructuración de la deuda", ha indicado. Esa cambio del modelo lo ha fijado como su principal objetivo, convirtiéndose en el quinto conseller que se marca ese propósito. Veremos si es el encargado de firmar uno nuevo o el que le dé el testigo a un sexto.

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