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El 'nuevo' Consell desfila en las Corts con más presión de Vox que proyectos nuevos

El cuarto Ejecutivo autonómico desde 2023 despliega su programa con pocas novedades y reiterando los incumplimientos del Gobierno central

Los vicepresidentes del Consell comparecen ante el pleno de las Corts, esta semana, para explicar sus líneas de actuación.

Los vicepresidentes del Consell comparecen ante el pleno de las Corts, esta semana, para explicar sus líneas de actuación. / Ana Escobar / EFE

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

El ambiente navideño, el cielo plomizo invernal y los estragos de la gripe han diluido cualquier sensación de que el despliegue de consellers en las Corts forme parte de un inicio de legislatura. Más que un reset con una nueva hoja de ruta tras la llegada de Juanfran Pérez Llorca al Palau de la Generalitat, la comparecencia esta semana de todos los miembros del Consell ha acabado recordando al paso de un detector de metales por la playa: ha llamado más la atención los pitidos de la máquina lanzados por el habitual socio parlamentario, Vox, que el valor de lo aparecido bajo la arena de los discursos.

Los tres días de macropleno se han erigido en la puesta de largo parlamentaria del cuarto Ejecutivo autonómico desde 2023. Poca acción nueva que llevarse a la boca, menos aún enmienda respecto a lo hecho hasta la fecha. Las once comparecencias (de todos menos de Llorca) desplegaron un camino de continuidad con el emprendido los dos años y medio anteriores. Tampoco ayudaba para dibujar una nueva etapa que algunos consellers como el de Emergencias o la de Industria se presentaran ante la cámara pese a tener las mismas competencias que las que asumieron justo un año atrás, dando la sensación de día de la marmota.

La propuesta de la historia única en Servicios Sociales, la reformulación del currículum de Bachillerato para adaptarse a la PAU, el uso de la IA en Sanidad, la atención psicológica a afectados de la okupación en las Oficinas de Atención a Víctimas del Delito o un mecanismo para comprobar la veracidad de los títulos académicos de los altos cargos han sido los anuncios más destacados después de tres días de debates y donde principalmente los consellers se han dedicado a reivindicar lo que se estaba haciendo desde sus departamentos hasta la fecha, aunque no estuvieran ellos al frente, y reivindicar los incumplimientos del Gobierno central.

El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, habla con varios diputados antes de empezar el pleno.

El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, habla con varios diputados antes de empezar el pleno. / José Cuéllar/Corts

"Si estamos hablando de lo mismo es que no se ha hecho nada", se llegó a escuchar en uno de los debates como reproche por parte de la izquierda. Y aunque se habló, se hizo en un nivel menor de la dana. Es imposible pasar página de la mayor catástrofe meteorológica de España y cuya gestión ha sido la causante del seísmo político, pero el hemiciclo se alejó como nunca hasta la fecha del 29 de octubre. Este se mantiene como elemento de crítica de PSPV y Compromís a los consellers que estaban en el Ejecutivo autonómico hace año y medio y especialmente a Susana Camarero, Vicent Martínez Mus y Miguel Barrachina, tanto por su propia actuación como por ser "cómplices" de Carlos Mazón, sin embargo, el debate no ha estado ahí.

En este sentido, los pitidos que más pueden haber alterado a los consellers, tanto nuevos como veteranos, son los emitidos por Vox, aliado parlamentario, que ha realizado un marcaje individual. "No tenga la tentación de irse hacia la izquierda", "no me ha contestado", "no se duerman en los laures" o "no nos queda clara su postura" han sido algunas de las advertencias que han lanzado estos tres días los portavoces de Vox encargados de realizar las réplicas a los once componentes del Ejecutivo autonómico a los que les han pedido, uno por uno, que asuman "en primera persona los compromisos adquiridos por Pérez Llorca para su investidura".

"Si cumple..."

Con esos avisos todos los consellers saben ya qué materias de las que manejan son de alta sensibilidad. La Acadèmia Valenciana de la Llengua es el foco sobre el que percutirán los voxistas en la nueva Conselleria de Presidencia que comanda José Luis Díez como brazo ejecutor de Llorca en el Palau; el impulso para expulsar a menores migrantes no acompañados a sus países de origen es la principal patata caliente de Elena Albalat en Servicios Sociales mientras que José Antonio Rovira tendrá que encajar en unos futuribles presupuestos las rebajas de impuestos que le piden los voxistas e incluso ver si es posible incorporar el "arraigo histórico" para dar incentivos fiscales.

"Agradecemos que haya ratificado lo acordado con el president Llorca" o "si cumple todos los compromisos, tendrá el respaldo de Vox" fueron algunas de las notas que emitieron los diputados voxistas ante las explicaciones dadas. De momento, la puesta de largo del cuarto Ejecutivo autonómico ha pasado el examen. Pero este es solo el parcial navideño, un primer paso frente a los 17 meses que quedan de legislatura y donde cada paso por las Corts será una nueva prueba. Por si acaso, si hay alguna duda, siempre quedará la reválida de quejarse del Gobierno central, punto de coincidencia de ambos.

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