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Universidades

El campus de Tarongers de la UV estrena tienda, jardines y graderío para eventos

La Universitat culmina la reforma 'Trencant en verd' y planta una cápsula del tiempo con ejemplares de Levante-EMV que se abrirá en 2045

Momento en que se introduce la cápsula del tiempo en el campus de Tarongers.

Momento en que se introduce la cápsula del tiempo en el campus de Tarongers. / Levante-EMV

Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

València

Hubo un tiempo en que el Campus de Tarongers era, básicamente, un lugar de paso. Diseñado a mediados de los noventa bajo el paradigma del cemento y el adoquín, sus espacios abiertos servían más para conectar edificios que para habitarlos. Esa etapa ha quedado oficialmente atrás. Alumnos y profesores ya disfrutan de una fisonomía radicalmente distinta: un entorno donde la vegetación ha ganado la batalla al urbanismo gris, transformando el campus en un punto de encuentro y permanencia.

Este lunes, una nutrida comitiva institucional encabezada por la rectora, Mavi Mestre, ha recorrido los nuevos espacios que, tras meses de vallas y obras, ya están a pleno rendimiento. El proyecto, bautizado significativamente como 'Trencant en verd', no fue una imposición vertical de la dirección, sino el resultado de un concurso de ideas en 2022 donde la propia comunidad universitaria eligió el modelo de campus que quería para el futuro.

El resultado ha sido un jardín de 63.000 metros cuadrados con el 30 % de nueva creación y una inversión de 6 millones de euros para transformar el campus en "un espacio más verde y accesible como demandaba la comunidad universitaria", explicó la UV en un comunicado.

Campus de Tarongers

Campus de Tarongers / Levante-EMV

Un mensaje para el 2045

El acto ha tenido un componente simbólico de gran calado con el soterramiento de una cápsula del tiempo junto al nuevo aulario en la que hay un ejemplar de Levante-EMV. Se han depositado ejemplares del periódico, un lápiz de memoria con la historia del campus y documentos de la obra.

Esta cápsula permanecerá bajo tierra hasta el año 2045, fecha en la que el campus cumplirá medio siglo de vida. "Es un lujo disponer de estos espacios diseñados para convivir y relacionarse", ha señalado la rectora Mestre, subrayando que, a diferencia de otros campus urbanos saturados, Tarongers todavía tiene margen para crecer. En el horizonte asoma ya el próximo gran proyecto: la nueva Facultad de Ciencias del Deporte, que se ubicará junto a las pistas deportivas, consolidando este distrito universitario como el más moderno y dinámico de la ciudad.

De parking a jardín

La transformación más evidente se observa en la gran explanada que conecta la Facultad de Derecho con los aularios Norte y Sur. Lo que antes era un aparcamiento en superficie —símbolo de una movilidad ya superada— es hoy una alfombra verde.

El vicerrector de Economía e Infraestructuras, Justo Herrera, ha destacado que esta reforma no es solo estética, sino profundamente técnica. Bajo la nueva vegetación se han instalado tanques de lluvia con capacidad para 220.000 litros, un sistema inteligente de drenaje que evita encharcamientos y gestiona el agua de forma progresiva. Además, el compromiso con la economía circular se refleja en el reaprovechamiento del antiguo adoquinado para los senderos peatonales y la instalación de luminarias de baja contaminación lumínica.

La Plaza Manuel Broseta también ha experimentado este cambio de piel, incorporando un graderío que promete convertirse en el epicentro de la vida social y académica al aire libre, permitiendo incluso la celebración de clases bajo el cielo valenciano.

El Aulario Oeste 2

La visita ha servido también para asomarse al futuro inmediato: el Aulario Oeste 2. Construido por Rover Infraestructuras, este edificio es un manifiesto de la edificación sostenible. Con una estructura de acero reciclado y sistemas de aislamiento reforzado, el inmueble destaca por su flexibilidad. Sus aulas, equipadas con paneles retráctiles, pueden duplicar su tamaño (de 60 a 120 metros cuadrados) en cuestión de minutos, adaptándose a las necesidades pedagógicas de cada momento.

El aulario permitirá alojar 64 nuevas aulas diseñadas bajo criterios de sostenibilidad y las capacidades oscilarán entre 16 y 120 estudiantes ya que muchas aulas incorporarán tabiques móviles para duplicar el aforo si es necesario.

Está previsto que el edificio esté finalizado en abril, para ser equipado durante el verano y abrir sus puertas en el curso 2026-2027. No solo aliviará la presión de espacio en Tarongers, sino que centralizará el máster de Secundaria, actualmente desplazado en Monteolivete.

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