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Venezolanos desde València: "No consigo localizar a mi hijo, le he mandado mensajes para que cruce a Colombia y coja un avión si puede"

La colonia venezolana en la Comunitat Valenciana celebra la caída de Maduro pero muestra su preocupación por los familiares que residen en el país

Uno de los pasos fronterizos entre Venezuela y Colombia

Uno de los pasos fronterizos entre Venezuela y Colombia / Mario Caicedo / EFE

Íñigo Roy

Íñigo Roy

Llevan despiertos horas. A las 6 de la mañana los primeros mensajes los han despertado y desde entonces viven pegados al móvil para leer cuanto sucede en su país. Miles de venezolados residentes en la Comunitat Valenciana viven entre la angustia y la incertidumbre tras los bombardeos registrados de madrugada (hora local) sobre Caracas y otros puntos de Venezuela como parte de una operación militar relámpago que ha acabado con Maduro y su mujer capturados por EE.UU.

Desde València, cada tweet y cada vídeo era recibido con entusiasmo y temor: "¿Pero qué está pasando? ¿En serio están lanzando bombas sobre Caracas? ¿Es el fin o el comienzo de una guerra?", eran las preguntas con las que Alejandro, un joven médico que hace 4 años llegó a España con una maleta y poco más, se hacía. "Lo primero que he hecho ha sido es llamar a mi mamá y a mis hermanos, viven lejos de Caracas pero quién sabe". Tras comprobar que todo estaba bien ha llegado el momento de la reflexión: "Venezuela lleva años en manos de un dictador. Ni las elecciones, ni las presiones del pueblo han hecho nada. Ya era hora de que Trump interviniera... Aunque Maduro solo es un títere en manos del aparato político". En esta misma línea se expresaba Fran. Salió en 2013 de su país y no ha vuelto desde entonces. Él y todo su familia abandonaron Venezuela hace más de 12 años. A él la operación militar le ha pillado en Roma celebrando el Año Nuevo. Toda su familia ha seguido con interés todo lo que sucedía en Caracas desde Chile, donde residen desde que emigraron: "Estamos siguiendo las noticias, es evidente sentir alegría por la caída del chavismo, esperamos que todo ocurra de forma controlada y sin daños y pérdidas humanas que lamentar". Este odontólogo insiste en que la operación "da algo de esperanza perdida por tantas injusticias y trampas que hicieron por seguir en dictadura y control".

Quien también lleva horas sin pegar ojo es Eliezer. A este doctor, los bombardeos le han pillado en Gaza, en plena misión humanitaria. Su madre y uno de sus hijos están en València, a salvo. Sin embargo, el mayor decidió hace meses regresar a Venezuela. "Tengo más ansiedad que cuando estaban bombardeando la franja", reconoce. Aunque sabe que vive lejos de la capital, como padre tiene miedo por cómo podría evolucionar la situación en el país. Sin Maduro al frente, las incógnitas se multiplican en un estado fallido desde hace años. "No consigo contactar con él. Vive cerca de Cúcuta, en Colombia, le he mandado mensajes para que cruce el puente (es uno de los pasos fronterizos más transitados entre Venezuela y Colombia) e intente pillar un avión", confiesa Eliezer mientras intenta calmarse mientras repasa el mapa de ataques de EE UU sobre suelo venezolano, muy lejos de su hijo.

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