Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación

80 entidades firman contra el Decreto de Convivencia por "invisibilizar la violencia de género"

Así lo considera la Associació per la Coeducació, que ha recabado la firma de estas asociaciones contra la nueva norma del Consell

Estudiantes de un aula de un centro educativo valenciano

Estudiantes de un aula de un centro educativo valenciano / Germán Caballero

Marta Rojo

Marta Rojo

València

Invisibiliza la violencia de género al diluirla con conceptos ambiguos. Según la Associació per la Coeducació, ese es el efecto que genera el Decreto 193/2025 de Convivencia de la Conselleria de Educación. Por eso, la asociación ha recabado la firma de casi 80 entidades contra este decreto, que entra en vigor el 7 de enero. Lo consideran “un retroceso alarmante en materia de igualdad y una desprotección evidente ante las violencias machistas en el entorno escolar”.

El texto, que en teoría actualiza la normativa preexistente, ya no pone en el centro la coeducación, dicen desde la asociación. En su lugar, esta se convierte “en una mención meramente testimonial”. En lugar de igualdad de género, se habla de “bienestar” y otros conceptos ambiguos y poco específicos, y con ello, añaden, se pierde la capacidad de intervenir sobre las causas estructurales de los conflictos. Por eso, creen que la coeducación “ha pasado de ser una herramienta de prevención activa a convertirse en un elemento decorativo que carece de medidas concretas u obligaciones reales para los centros”.

Asimismo, la Associació por la Coeducació ha lamentado que la Conselleria d’Educació no contase con la comunidad educativa y asociaciones para la redacción de este Decreto de Convivencia: “Esta exclusión demuestra que no les importan las opiniones de agentes implicados y especialistas, por eso se les ignoró en el diseño, seguimiento y evaluación de las políticas de convivencia”.

Un "bienestar" mal entendido

El resultado de esa “exclusión” es, entre otras cosas, la sustitución de enfoques específicos por el concepto de "bienestar". Aunque el término pueda parecer positivo, la asociación advierte que su ambigüedad es “peligrosa”. “Al meter en un mismo saco situaciones tan diversas como el acoso escolar, los problemas emocionales y la violencia sexual, se corre el riesgo de neutralizar la gravedad de estas últimas”, indican. En este sentido, alertan de que "llamarlo todo bienestar no protege más; al contrario, invisibiliza las violencias". Si lo que no se nombra no existe, no se pueden solucionar problemas que el propio decreto evita nombrar por su nombre.

También critican los métodos de conciliación para resolver conflictos que enumera el decreto. Se limitan, dice, a hablar de diálogo. “Aplicar el diálogo de forma indiscriminada en contextos de desigualdad o violencia puede derivar en una grave revictimización”, aseguran. En este sentido, creen que en escenarios donde existen relaciones de poder desiguales o miedo, forzar una mediación no es una solución justa, sino una presión añadida para la víctima. “Esta decisión, la de mediar, puede ser muy peligrosa si se aplica sin perspectiva feminista, sin herramientas coeducativas y sin formación especializada”, destacan.

Sin medios para ejecutar la norma

A todas estas dificultades se suma la falta de medios para ejecutar la norma. El decreto “aumenta la carga de responsabilidad sobre el profesorado y los equipos directivos, pero llega sin presupuesto, sin personal especializado y sin planes de formación obligatoria”. Para la entidad, legislar sobre salud mental y convivencia sin dotar a los colegios de herramientas reales es "un brindis al sol" que deja a los profesionales en una situación de total indefensión. Por eso, la asociación pide dotación urgente de recursos económicos, humanos y formativos, incluyendo personal especializado en salud mental y mediación con perspectiva de género, manteniendo y reforzando la figura de coordinador/a de igualdad y convivencia, así como el Observatorio de Igualdad y Convivencia.

Casi 80 entidades se han adherido con su firma a estas críticas. El miembro de la asociación y profesor de Filosofía Agustín Zaragozá, lo considera “un éxito” y una prueba de una inquietud “compartida a nivel social y que exige, por tanto, una respuesta inmediata por parte de la Conselleria de Educación”. Cree que esa respuesta social se intensificará aún más: “los centros educativos responderán a este decreto en cuanto lo conozcan profundamente, porque, como suele ocurrir, el profesorado lo leerá a última hora, por la sobrecarga de tareas, y tomará conciencia de las enormes consecuencias que tendrá tanto en los centros educativos como en la carga emocional y profesional recaída sobre los docentes sin recursos y sin apoyo especializado”. Y aunque desde la asociación se muestran pesimistas ante una posible rectificación de la Conselleria, la también representante de la entidad Paqui Méndez, reivindica “un modelo de convivencia con recursos, herramientas y especialistas”. 

Un profesor "quemado", en un aula de un instituto.

Un profesor en un aula de un instituto. / Redacción Levante-EMV

Bajo el lema "Sin coeducación no hay convivencia", la asociación reclama la retirada inmediata del Decreto 193/2025. Exigen que la igualdad vuelva a ser el eje central del sistema educativo y que se excluya explícitamente la conciliación en cualquier caso que involucre violencia. La educación, recuerdan, nunca es neutral: si no trabaja activamente por la igualdad, termina reproduciendo las desigualdades que ya existen en la sociedad.

Los firmantes, un total de 79, incluyen a Intersindical Valenciana, la Confederació Gonzalo Anaya, FAMPA Valencia, Castellón y Alicante, el STEPV, CCOOPV, Esquerra Unida, el Front Abolicionista, el PSPV, Podem València, UGT, Alanna, la Coordinadora Feminista de València o Acicom.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents