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Medio Ambiente

Los otros pobladores de l’Albufera: dos millones de peces que pesan 1.500 toneladas

Así lo estima el estudio impulsado por la Confederación Hidrográfica del Júcar para conocer la cantidad de especies y ejemplares presentes en el lago del parque natural

Imagen de l'Albufera

Imagen de l'Albufera / CHJ

Marta Rojo

Marta Rojo

València

Es difícil de calcular con exactitud, pero la primera aproximación sí está clara. L’Albufera, que sería la Reserva de la Biosfera más poblada de toda España por habitantes humanos, cuenta también con otros pobladores: la población de especies de pez. En total, son dos millones de ejemplares los que viven en la laguna. De diferentes especies, pero con un peso total de 1.500 toneladas, aproximadamente.

Así lo estima el estudio impulsado por la Confederación Hidrográfica del Júcar para conocer la cantidad de especies y ejemplares presentes en el lago del parque natural. Además, el objetivo de la investigación era crear un censo de peces, así como seguir mejorando el conocimiento general sobre este importante espacio natural.

Muchas menos especies que antaño

Los datos del informe estiman que alrededor de dos millones de peces, con un peso total de unas 1.500 toneladas, habitan actualmente en el lago. Es cierto que es complicado de determinar exactamente, porque todavía hay incertidumbre sobre la profundidad real del lago y el volumen de agua disponible, una incertidumbre que despejará la batimetría. Esas variables son un factor clave para extrapolar correctamente la densidad y la biomasa total a partir de los muestreos.

Aun con estas limitaciones, los trabajos de campo, que comenzaron el pasado mes de octubre con la colaboración de la Comunidad de Pescadores de El Palmar, confirman que la fauna piscícola está muy empobrecida respecto a los registros históricos, en los que se identificaron muchas más especies de aguas continentales y de transición. De hecho, las capturas realizadas hace unos meses solo registraron seis especies en el lago, de las cuales cuatro son invasoras (carpa común, carpín dorado, lucioperca y alburno) y dos son autóctonas (mújol y lisa dorada).

El alburno y el mújol, los más abundantes

El estudio mide la presencia de peces en el lago por dos vías: por una parte, la densidad, que se refiere al número de ejemplares de cada especie por unidad de volumen; y por otra parte, la biomasa, que tiene en cuenta el tamaño y el peso, es decir, el volumen real de peces. Y ambas vías de medición dan, a veces, resultados diferentes, porque una especie determinada puede ser muy abundante en número, pero aportar poco peso total si sus ejemplares son pequeños.

Así que, en términos de densidad, el mújol es la especie más abundante en l’Albufera y representa el 39% de los ejemplares capturados durante los muestreos. Le siguen el alburno (34%), la lisa dorada (18%) y la carpa común (12%).

Imagen de l'Albufera

Imagen de l'Albufera / CHJ

En cambio, cuando se analiza la biomasa, el patrón cambia. El mújol pasa a ser la especie claramente dominante y concentra casi la mitad del peso total de los peces del lago, a la que siguen la carpa común y la lisa dorada, que conjuntamente aportan en torno al 20% de la biomasa total, a pesar de no ser las especies más numerosas. El lucio perca también tiene un peso relevante, con aproximadamente el 5% del total.

Retirada de carpas y carpines

El informe también entra en materia sobre uno de los problemas ya crónicos de l’Albufera, la eutrofización. Se trata del deterioro del lago por un exceso de nutrientes, sobre todo nitrógeno y fósforo, que provoca proliferación de algas y plantas microscópicas; al descomponerse consumen oxígeno, el agua se vuelve más turbia y con menos calidad, y se perjudica la vida acuática y el equilibrio del ecosistema. El estudio de la CHJ demuestra que el estado del ecosistema no depende solo de cuántos peces hay, sino también de su tamaño y del volumen de materia viva que representan. Además, el informe incluye algunas recomendaciones para resolver el problema de eutrofización, que se puede ver incrementado por la alta presencia de ejemplares invasores como la carpa común.

En concreto, los expertos recomiendan la retirada activa y controlada, especialmente de carpas y carpines, mediante la instalación de capturaderos en puntos estratégicos del lago, que podrían reforzarse con sistemas de guiado eléctrico cuando las condiciones del agua lo permitan. Aseguran que es una tecnología silenciosa y compatible con la fauna del parque, que además podría ser gestionada por la propia Comunidad de Pescadores.

Imagen de l'Albufera

Imagen de l'Albufera / CHJ

Esta actuación permitiría reducir la presión de las especies invasoras y favorecer la recuperación de los peces autóctonos, base histórica de la pesca tradicional en l’Albufera. 

El informe propone, además, convertir los peces extraídos en materia prima. La CHJ recomienda valorizar los peces extraídos mediante un sistema local de tratamiento que los transforme en energía o en sustratos útiles para la agricultura, cerrando así un ciclo de economía circular en el que nada se desperdicia.

Concluyen, además, que todas estas medidas deberían ir acompañadas de un seguimiento continuo del estado del lago, combinando la monitorización de la calidad del agua y el control del movimiento de los peces para evaluar la eficacia de las actuaciones y ajustar la gestión del ecosistema.

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