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La gripe y la fuga de sanitarios por la falta de mejoras laborales aumentan el colapso en la sanidad pública valenciana

Los sindicatos alertan sobre el trasvase de profesionales a la privada y a comunidades vecinas, donde sí se aplican las 35 horas semanales, y demandan mejores campañas de vacunación

Exigen la dimisión Marciano Gómez, el "peor conseller" que se recuerda, y lo acusan de "derivar dinero" al negocio sanitario en detrimento de la pública

Manifestantes de los sindicatos sanitarios ante la Conselleria.

Manifestantes de los sindicatos sanitarios ante la Conselleria. / German Caballero

Francesc Arabí / Mónica Ros

La sanidad pública valenciana está en lista de espera para ingresar en la UCI, a tenor de la radiografía que estos días se está perfilando a base de hechos, acciones del personal sanitario y declaraciones. Hospitales sin camas para ingresos, urgencias colapsadas, largas esperas en atención primaria y un personal sanitario que ha comprobado que los aplausos de la sociedad desde los balcones cuando la Covid-19 no se han trasladado a la nómina ni a una menor carga de trabajo. Si faltan sanitarios y sobran enfermedades (en este caso, la oleada de gripe y las infecciones respiratorias), el resultado es el caos. Lo han denunciado, en la puerta de la Conselleria de Sanidad, representantes sindicales de los 70.000 empleados del sistema público de salud. Todos (Satse, CC OO, UGT, CSIF, Intersindical y Simap) coinciden en que el conseller del ramo, Marciano Gómez, ni aporta ni se aparta, que diría la ex consellera Gabriela Bravo. Lo acusan de bloquear cualquier negociación y no aplicar el acuerdo firmado con el sector el 8 de marzo de 2023 sobra la implantación de las 35 horas semanales.

En el punto de la jornada laboral hay unanimidad en el sector, al igual que en la exigencia de ampliar plantillas para favorecer los turnos y mantener la calidad de la asistencia. En exigir la dimisión del conseller Marciano Gómez, también hay consenso. La representante del sindicato de Enfermería Satse María Luz Gascó conminó al presidente Juanfran Pérez Llorca a "que haga un análisis de cómo está la sanidad y la Conselleria y que vea si le compensa que siga de conseller”. Gascó remató: “Que se vaya”. Lo considera el artífice de “la peor gestión sanitaria desde tiempo inmemoriales”.

Impulsar el negocio de la privada

“Lo único que el conseller sabe hacer es derivar dinero a la sanidad privada”, comentan desde el Satse. De ahí que se construyan “tantos hospitales privados”, apostillan. Marciano Gómez, por cierto, es el arquitecto del modelo Alzira de gestión privada de hospitales públicos, diseñado en tiempos del presidente Eduardo Zaplana. Todos los representantes de los sindicatos ven la mano de la Conselleria de Sanidad moviendo hilos para favorecer a la privada en detrimento de la pública. Desde Intersindical hasta el CSIF, pasando por el resto de los convocantes de la protesta. “El conseller no negocia, las listas de espera son cada vez más amplias y están derivando dinero hacia la sanidad privada”, apunta Marga Almajano (Intersindical), mientras que Omar Ruiz, del CSIF, pide al conseller que se “potencien las plantillas” y una negociación, en vez de imposiciones “unilaterales”. En aras, dice, de una “sanidad pública de calidad, la que merece la ciudadanía, y que se evite el traspaso de pacientes a la privada”.

Concha Ferrer representa al sindicato Simap, con amplia presencia de médicos. También ella denuncia una “desatención importante a la sanidad pública”. “Y si la gente no encuentra el respaldo en la pública, aumentan los seguros privados y crece la sanidad privada”, reflexiona. Hizo una segunda lectura del problema que plantea el crecimiento del negocio sanitario: “Ves un montón de hospitales nuevos y dices, pero ¿cómo van a llenar esto? Y no ya con pacientes, ¿cómo lo van a llenar con profesionales?”. La respuesta es evidente: “hay un trasvase de profesionales a la privada”. Por eso ha llegado el momento en que en la pública “no se encuentran especialistas y se cubren esas plazas con médicos que no tienen la especialidad, cuando es un requisito legal”.

Los profesionales cruzan la 'frontera'

Desde CC OO, Yolanda Ferrández considera que tres años después de asumir las riendas de la salud pública valenciana, Gómez “no solo no ha mejorado la situación, es que la está empeorando”. Recordó que en la mayoría de las comunidades autónomas -“y no solo las gobernadas por la izquierda”, matizó- ya se ha reducido la jornada semanal a 35 horas, de acuerdo con el pacto del Estatuto Marco sanitario. “Teníamos la esperanza de que con la dimisión de Carlos Mazón, el nuevo presidente atendiera nuestras demandas…”, lamentó. A la “peor conselleria” se suma ahora el colapso. Creado, además de por los virus, por la imprevisión de la Conselleria. “La población debería estar vacunada, deberían haberse habilitado vacunódromos para la gente que trabaja”, reclaman desde Satse, además de “educación preventiva, uso de mascarillas por parte de gente con patologías o de edad avanzada”.

Otro de los elementos que contribuyen al caos sanitario por falta de personal tiene que ver con una especie de “dumping laboral” a la inversa por parte de las comunidades vecinas. Un médico o enfermero valenciano ya no necesita emigrar a Gran Bretaña para mejorar jornada laboral y sueldo. Le basta con trabajar en Murcia, Castilla-La Mancha o Cataluña. Por eso, los departamentos de salud “limítrofes” resultan de “difícil cobertura”, lamentó la representante sindical de CC OO. A apenas 20 km de Orihuela, Murcia ofrece “mayor retribución y menor jornada”. Así es difícil “retener” a los profesionales, lamentó. Lo mismo sucede en Vinaròs, respecto a Cataluña.

Al otro lado de la ‘frontera’ se los rifan, apuntó. Un fenómeno también subrayado por la responsable de salud de UGT Serveis Públics, Eva Plana: “profesionales con contratos precarios y malas condiciones retributivas se están yendo a donde, además, aplican ya las 35 horas”. Para esta delegada sindical las jornadas de tarde para reducir listas de espera palían “un poco” la demora pero al final “los profesionales están cansados”. “Lo importante es que la plantilla estructural esté más dotada y sin sobrecarga; que otro profesional te cubra por la tarde”, indicó.

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