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Las universidades recuperan cerca de dos millones y medio de fotografías de más de 1.500 familias afectadas por la dana a través de ‘Salvem les Fotos’

La iniciativa, impulsada por la Universitat de València tras la dana, ha logrado recuperar cerca de 2,5 millones de fotografías y objetos de valor histórico y sentimental.

Estudiantes participan en el proyecto de recuperación de las fotos familiares dañas por la dana

Estudiantes participan en el proyecto de recuperación de las fotos familiares dañas por la dana / Salven les fotos UPV / Gisela González

Gonzalo Sánchez

Gonzalo Sánchez

València

Sus Majestades los Reyes visitan este miércoles las instalaciones de la Universitat Politècnica de València (UPV) para conocer el desarrollo de ‘Salvem les Fotos’, el proyecto de recuperación patrimonial nacido apenas 48 horas después de la dana del pasado 29 de octubre. Durante la jornada, Don Felipe y Doña Letizia recorrerán los espacios de trabajo donde un equipo multidisciplinar lucha por devolver a las familias afectadas una parte esencial de su identidad y memoria.

Una cifra récord de recuperación

Hasta la fecha, el proyecto ha gestionado el depósito de casi dos millones y medio de fotografías pertenecientes a más de 1.500 familias. Lo que comenzó como una respuesta de urgencia de la Universitat de València (UV) se ha convertido en una red de colaboración sin precedentes que integra a 18 entidades de educación superior, escuelas de restauración de todo el país y especialistas internacionales. Entre ellas se sitúan la Mancomunitat de l’Horta Sud, la Fundació Horta Sud, la Xarxa de Museus Comarcals i ayuntamientos locales.

La labor no se limita al soporte fotográfico. Los laboratorios de campaña están interviniendo en patrimonios domésticos que incluyen desde archivos industriales y epistolarios de la Guerra Civil hasta fondos bibliográficos antiguos y obras de arte contemporáneo, gracias al apoyo de la Asociación de Conservadores y Restauradores de España (ACRE).

Despliegue en las zonas afectadas

El proyecto se ha basado en la proximidad. Para facilitar la entrega de material dañado, se habilitaron laboratorios estratégicos en:

  • L’Horta Sud: Museo Comarcal de Torrent, Espai Jove de Alfafar y el Castell d’Alaquàs.
  • La Ribera: Centre ESART en Algemesí.
  • Interior: Casa-Museo Alamanzón en Utiel.

Este despliegue ha sido posible gracias a la financiación del Ministerio de Cultura y la Diputación de València, sumada al esfuerzo de más de 170 voluntarios. La dimensión internacional queda subrayada por la presencia de expertos de la Academy of Fine Arts and Design de Bratislava, quienes ya han confirmado su regreso en marzo de 2026 para continuar las tareas técnicas.

El valor de la "huella"

Para los responsables del proyecto, la intervención no busca una restauración estética perfecta, sino una "reparación y restitución" que respeta la historia del objeto. Las huellas del agua y el lodo se integran en la biografía material de estas imágenes, que ahora, tras ser estabilizadas y tratadas, regresan a manos de sus propietarios.

La coordinación técnica ha permitido que instituciones de todo el territorio nacional, desde las escuelas de restauración de Madrid, Barcelona y Cataluña hasta las universidades de La Laguna, Sevilla y Granada, unan sus protocolos de actuación. Esta red, denominada Xarxa d’Universitats Públiques Valencianes per a la Cultura, junto con el GE-IIC, ICOM y L’ETNO, ha establecido un estándar de intervención de emergencia que servirá de referente para futuras catástrofes en el ámbito del patrimonio documental y familiar.

Además de las fotografías familiares, los expertos están procesando documentos de enorme valor histórico, como cartas y postales de periodos de conflicto, que requieren un tratamiento químico y mecánico extremadamente delicado para evitar la proliferación de microorganismos. El uso de tecnologías de secado controlado y digitalización preventiva, facilitadas por empresas colaboradoras como CANON, asegura que incluso aquellas piezas cuya integridad física es frágil puedan ser preservadas al menos en formato digital para las generaciones venideras.

El proyecto, que sigue recibiendo material a través del contacto habilitado (patrimoni.cultural@uv.es), ha trascendido su propósito inicial para convertirse en un aula viva de aprendizaje altruista. Estudiantes de diversas escuelas superiores de arte y diseño de España trabajan codo con codo con restauradores consagrados, garantizando un relevo generacional en la protección del patrimonio. La visita real de esta mañana pone en valor este esfuerzo colectivo que, más allá de los números, se mide en la emoción de los ciudadanos que recuperan el único rastro físico de sus antepasados.

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