Anatoliocampa Pax, un “bicho” cavernario iraní con sello valenciano y mensaje antibelicista
Alberto Sendra es biólogo por la Universitat de València y el descubrimiento de su equipo de investigación da testimonio de la unidad y la continuidad de Europa y Asia hace 30 millones de años

Uno de los investigadores en la cueva de Irán donde se ha descubierto la especie / Redacción Levante-EMV

Se refieren cariñosamente al hallazgo como “bichete”, pero, dicho con propiedad, es una nueva especie de Plusiocampinae (Diplura, Campodeidae). Para los no iniciados en Biología, los Plusiocampinae son animalitos muy pequeños, blanquecinos, sin alas y normalmente sin ojos, que viven en el suelo (hojarasca, humus, grietas) o en ambientes subterráneos, y que se reconocen por tener dos apéndices en forma de pequeña cola. Al último “bichete” lo han llamado “Anatoliocampa pax”. Pax, paz en latín, como forma de reivindicación antibelicista en un Irán asediado por la represión violenta de las protestas que recorren el país.
Es un descubrimiento de un grupo de investigadores que integra el valenciano Alberto Sendra, biólogo por la Universitat de València, Jesús Selfa, del laboratorio de investigación de Entomología de la UV, Alberto Jiménez-Valverde, del CSIC, pero también los iraníes Mahmood Mehrafrooz, de la Universidad Pavol Jozef Šafárik de Eslovaquia, y Ľubomír Kovac, de la misma universidad. El primero está ahora en Eslovaquia pero del segundo, al que llaman Lubo, todavía no han conseguido saber nada, por el corte de comunicaciones tras el estallido de la represión gubernamental de las protestas sociales en el país.
La fauna cavernícola y su sofisticado sistema de medición
Esta vez, Alberto Sendra no ha acompañado a la expedición de sus compañeros iraníes por cuevas remotas del país oriental. Sí estuvo, hace seis años, en Turquía, en la península de Anatolia, donde descubrieron una primera especie cavernícola en una cueva. En sí mismo, ese hallazgo ya era importante. Como explica Sendra, la fauna cavernícola tiene unos mecanismos de adaptación al medio “muy singulares”.
“Todas estas formas que son mayoritariamente reliquias, ya no existen en el exterior y sobreviven en el interior de la tierra , donde tienen una serie de adaptaciones”, detalla. Por ejemplo, su Plusiocampinae y otras, tienen receptores de CO2, de la cantidad de oxígeno o receptores de humedad que son “excepcionales”, hasta el punto de que pueden recibir información imposible de procesar, por su sensibilidad, para los seres humanos.
Testimonio de la conexión Europa-Asia
“La importancia de estas especies es que son especies reliquia, testimonios del pasado”, explica Sendra. Un pasado en el que la península de Anatolia sirvió de puente de conexión “entre Asia y la Europa de la que está hoy un poco desconectada” hace entre 30 y 40 millones de años.
Ese es el verdadero descubrimiento al que les ha llevado esas especies de “bichete”. No exactamente la primera que descubrieron en Turquía, pero sí la muy similar Anatoliocampa Pax. Los compañeros iraníes de Alberto Sendra lo han hallado hace escasos meses en una cueva en Irán, donde habían ido de expedición para preparar un inventario de los invertebrados de este país. “Hay muy poca información sobre las especies de Irán, son tierras muy alejadas de los círculos de conocimiento científico”, explica el investigador.
Por eso, sus compañeros se desplazaron a un conjunto de cuevas en una zona desértica, donde llegaron después de largos rodeos sin acceso a caminos y en condiciones complicadas. Trabajaron en una de las cuevas, de alrededor de medio kilómetro de longitud, buscando invertebrados cuando, de pronto, se toparon con un “bichete” que les resultaba familiar. Se trata del Anatoliocampa Pax, al que bautizaron así por la escalada de violencia que se vivía en Irán, como un llamamiento a la paz. El hallazgo de una especie similar en Irán y Turquía prueba esa función de “conexión” de la península de Anatolia.
Trabajar buscando sitios seguros
Asegura Sendra que lo que le han contado sus compañeros iraníes es que han podido trabajar en condiciones de relativa normalidad y de cierta libertad, si por libertad se entiende que, en algunos puntos de Irán, el movimiento estaba restringido. Pero pudieron acceder a las cuevas. Explica el investigador que la situación de represión estaba desigualmente repartida por el territorio aunque, aun así, han tenido que trabajar buscando lugares y canales seguros. Una situación tensa e insostenible a largo plazo, cree Sendra, que añade que por eso decidieron romper con la tradición de darle a la especie el nombre del lugar del hallazgo. Le pusieron Pax como resultado de un “deseo de que todo acabara”.
Suscríbete para seguir leyendo
- Aviso rojo en la Comunitat Valenciana por vientos huracanados de más de 140 km/h: la Aemet activa el máximo nivel de alerta por el peligro extremo de las rachas
- Los cines Yelmo de València niegan la entrada a alumnado de un IES porque la profesora lo comunicó en valenciano
- Salva de la dana a la anciana para la que trabajaba y le niegan los papeles por no estar empadronada
- Aemet activa el aviso naranja por vientos huracanados de más de 120 km/h en la Comunitat Valenciana
- Burjassot, Paterna, l’Eliana y San Antonio de Benagéber: las salidas de la CV-35 que se renovarán este año
- Las subidas del 100% del alquiler en València: 'Soy funcionario y mi casero me exige 1.200 euros al mes donde pagaba 600
- La Aemet confirma cuándo amainará el viento en la C. Valenciana: mientras tanto, estas serán las zonas más afectadas y con rachas más fuertes
- El envío de un doble Es-Alert por alerta roja y naranja con vientos huracanados cierra comercios y cancela multitud de actos deportivos y festivos