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Un homenaje a Broseta de 'reencuentros' con morbo y la mirada en Venezuela

Las instituciones valencianas rinden homenaje al político de UCD asesinado por ETA hace 34 años en València

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

En la Avenida Blasco Ibáñez las flores del monolito a Manuel Broseta, el político de UCD y profesor universitario asesinado por ETA un día como este jueves hace 34 años, son blancas. Las han ido depositando ante él diferentes representantes institucionales que en este caso responden a distintos colores políticos, con sus diferentes tonalidades internas (que las hay y bien representadas ante el busto), una variedad cromática que se amplía al final con el despliegue del amarillo, el azul y el rojo en forma de barras horizontales encajadas en la bandera de Venezuela.

Los homenajes siempre son sentidos, emotivos. Más cuando se trata de rememorar una figura asesinada como lo fue la de uno de los referentes de la Transición en la Comunitat Valenciana. "Lo contrario a la vida es el olvido", dice en su parlamento el presidente de la fundación que lleva el nombre del recordado, Vicente Garrido. "Conmemoramos el 34 aniversario de una fecha que nos marcó a una parte de la sociedad valenciana y sobre todo a los que seguimos juntándonos aquí", añade quien lleva la herencia en el ADN y el apellido, Pablo Broseta.

Lo hacen delante de una comitiva amplia de representantes de todas las instituciones valencianas, desde la Generalitat, con Juanfran Pérez Llorca al frente hasta el Gobierno central con la delegada Pilar Bernabé presente pasando por las Corts o el Ayuntamiento de València. Todas han acudido a poner su grano de arena en forma de ofrenda floral y llamamiento al diálogo y a superar la polarización ante un clima en calma, tranquilo, a diferencia del año pasado, cuando la sola presencia de Carlos Mazón obligaba a los mil ojos y oídos por lo que pudiera pasar.

Las principales autoridades valencianas homenajean a Manuel Broseta en el 34 aniversario de su asesinato

Las principales autoridades valencianas homenajean a Manuel Broseta en el 34 aniversario de su asesinato / Germán Caballero

Sin embargo, dentro de esto ese ambiente de, en palabras de Garrido, "tristeza y satisfacción" que se entremezclan, como los rayos de sol limpios que alivian el frío de enero en plena avenida universitaria o como el abanico de colores que amplía al blanco pacificador, el encuentro en torno al monolito de Broseta tiene sus lecturas paralelas que se entrecruzan, saludos, referencias y sobre todo reencuentros con el pequeño morbo que saca el día a día de la coctelera política.

Presencia de Sevilla

Ahí, por ejemplo, uno de los nombres propios es quien porta una corbata roja como si recordara de dónde viene: el exministro Jordi Sevilla. Alejado de responsabilidades políticas desde hace más de una década, su nombre ha vuelto a aparecer en los medios de comunicación por el impulso de un manifiesto crítico con Pedro Sánchez dentro del PSOE. Al acto, sin embargo, ha acudido como presidente invitado este año del jurado de los Premios Convivencia que otorga la Fundación Manuel Broseta.

"Tenemos que recordar el símbolo de lo que fue Broseta, más en tiempos de polarización y es que lo que ha hecho grande a este país no son las dos Españas sino poner en común las cosas que nos unen", expone en su intervención, con Bernabé detrás y representantes del PSPV entre el público receptor. Apela al diálogo, al grito y a que la fuerza del profesor universitario "siga viva" antes de acabar su alocución y estrecharse la mano con Pérez Llorca, corbata azul turquesa, a quien le da paso como si de una nueva rima a su manifiesto se tratara.

Así ha sido el homenajean a Manuel Broseta en el 34 aniversario de su asesinato

Así ha sido el homenajean a Manuel Broseta en el 34 aniversario de su asesinato / Germán Caballero

Llorca toma el micrófono el último, aunque el picante de su presencia está en relación con el primero de los que ha hablado, quien porta el apellido del homenajeado. Broseta, Pablo era hasta hace menos de un mes secretario autonómico en Presidencia, pero la llegada de Llorca al Palau acabó forzando su reemplazo por la exconsellera Ruth Merino, algo que fuentes del entorno del exdirigente tildaban de "menosprecio absoluto". Esa pequeña rencilla no se ha notado ni en el saludo ni en la entrega de la corona de flores.

Más clara y contundente ha sido la presencia venezolana. Edmundo González y María Corina Machado, figuras de la oposición al chavismo, son los galardonados de este año de los Premios Convivencia. Y aunque su reunión esta tarde con Donald Trump en la Casa Blanca ha impedido su presencia, y con ello el acto de entrega, en el Palau, no han faltado los venezolanos que han tomado su bandera y la han desplegado de forma literal después de que los discursos pusieran un ojo en la tierra al otro lado del Atlántico.

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