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El Consell amplía los directivos del Botànic para agilizar los fondos europeos que caducarán en 2026

El macrodecreto permite alargar el tiempo de los contratos vigentes y crear nuevos puestos ante el riesgo de perder el dinero de la UE

Juanfran Pérez Llorca saluda a José Luis Díez tras tomar posesión del cargo, en el Palau.

Juanfran Pérez Llorca saluda a José Luis Díez tras tomar posesión del cargo, en el Palau. / Fernando Bustamante

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

El macrodecreto de Simplificación administrativa modifica o directamente elimina más de 700 artículos de los cuales la mayoría son promulgados durante los ocho años del Botànic. Aunque hay cambios de leyes o reglamentos aprobados antes, es el despliegue normativo hecho por la izquierda el que más recortes sufre. No obstante, no todo lo que incluye el último decreto-ley de 2025 supone una enmienda a lo hecho por PSPV, Compromís y Unides Podem, también tiene medidas que no solo prorrogan sino que hasta amplían lo hecho por estas formaciones como una forma de socorro ante algunos de los retos que tiene encima de la mesa el actual Consell como son los fondos europeos.

El reloj avanza como una amenaza para la Generalitat en todo lo que respecta a la gestión de este maná llegado de Bruselas. El 2026 es el año límite para certificar proyectos financiados por la UE dentro del Mecanismo de Resiliencia y Recuperación y la tarea no es sencilla ya que en los presupuestos de 2025 se incorporaron más de mil millones sin ejecutar de los años anteriores, algo que no era una novedad, sino que también se aplicó en 2024 respecto al 2023, lo que evidencia el riesgo existente al respecto.

Ante ello, el actual Gobierno valenciano ha girado el cuello y ha visto los contratos de alta dirección para la gestión de estos fondos que en 2021 socialistas, valencianistas y podemistas pusieron en marcha tras la aprobación del Plan de Resiliencia. El riesgo de que todos esos recursos acabaran generando un embudo llevó al entonces Consell del Botànic a crear una figura nueva: los directores de programas europeos. Estos no son altos cargos, aunque se les aplique su nivel de incompatibilidad, sino que son contratos de alta dirección que accedieron por concurso de méritos.

Los primeros que se incorporaron fueron en marzo de 2022 y según la normativa impulsada en 2021, estos tenían un "máximo de cuatro años" de contrato, es decir, tenían su vinculación a punto de finalizar. Para evitar su caducidad y quedarse sin manos especialistas en la materia en un momento clave, con la cuenta atrás activada, el Ejecutivo autonómico ha incorporado en el macrodecreto de Simplificación administrativa la ampliación de los contratos a estos directores.

"La vigencia inicial máxima del contrato podrá prorrogarse por un período idéntico, a propuesta del órgano competente para la designación, siempre que la persona designada mantenga los requisitos para el nombramiento y no obtenga evaluaciones negativas en el desempeño de su función", agrega en el macrodecreto modificando la legislación de 2021.El macrodecreto solo cambia uno de los apartados sobre la pista legislativa que permitió el aterrizaje de estos directivos.

Nombrar más directivos

Eso sí, dentro de esta actualización no solo amplía el tiempo de contrato sino el número de directivos contratados. "Por causas debidamente justificadas, vinculadas a la competitividad externa, la complejidad técnica del programa o la especial cualificación requerida, el Consell podrá autorizar el aumento del número de puestos de dirección de programas", añade en la nueva normativa. Así, se habilita a que aquellos departamentos que presten "servicios transversales relacionales con los fondos del Instrumento Europeo de Recuperación" con competencias de "supervisión o coordinación técnica" podrán "nombrar adicionalmente otro director o directora de programa" al que contaban.

En estos momentos son 16 los directivos en el Consell, de los cuales 7 vencerían sus contratos a lo largo de este 2026 porque se incorporaron entre marzo y diciembre de 2022, según la información de GVAOberta. Los restantes, que también se ampliarán sus funciones cuando llegue el momento, entraron dos en 2023, otros dos en 2024 y otros cuatro en 2025, lo que demuestra que se ha ido incrementando el número de estos puestos por una necesidad operativa en un momento clave: al borde del límite señalado por Bruselas para certificar los proyectos con dinero europeo y todavía con cifras importantes por gestionar.

En este sentido, tal y como afeó la síndica adjunta de Compromís, Aitana Mas, en el último pleno de las Corts del año pasado, el Consell contó con una ejecución del 16,7 % en 2024 en los fondos europeos del Mecanismo de Resiliencia y Recuperación habilitados tras la covid: 176 millones de los 1.048 que se habían presupuestado para ese ejercicio. El pasado mes de abril, Hacienda incorporó a los presupuestos de 2025 (hoy prorrogados) 1.047,9 millones sin gastar, algo que se hizo el año anterior, y que aparecen como uno de los objetivos y justificación de esta ampliación de contratos, tanto en tiempo como en número.

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