Agua
Los embalses entran en 2026 con buen pie: las borrascas Francis y Harry aportan 40 hm3
Los sistemas de Alicante, es decir, Marina Baixa y Serpis, son los que acumulan un mayor crecimiento del agua embalsada

Cabecera del embalse de Buseo. / Foto Estepa.

El mes de enero de 2026 ha arrancado con mejores cifras para los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar, aunque sin euforia. Las borrascas Francis -los primeros días de enero- y Harry -la semana pasada- han causado estragos sobre todo en el litoral, y algo de sus efectos ha llegado también a los embalses. La totalidad de los embalses del sistema han visto aumentar en 40 hm3 sus reservas durante el mes de enero (los últimos datos disponibles son del 26 de este mes). Es decir, que los embalses de la cuenca del Júcar han ganado en enero el equivalente a 16.000 piscinas olímpicas de agua.
Según los partes del estado de los embalses de la CHJ, la cantidad total de agua embalsada en los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar ha evolucionado al alza a lo largo del mes de enero, y ha encadenado cuatro semanas consecutivas de aumento. El año comenzó con 1.472 hectómetros cúbicos almacenados el 5 de enero, lo que suponía el 52% de la capacidad total de los embalses de la cuenca. Este dato ya reflejaba una ligera mejora respecto al cierre de diciembre, en un contexto todavía marcado por la cautela tras varios meses de niveles ajustados. Una semana después, el 12 de enero, el volumen total embalsado ascendía hasta 1.492 hm³, elevando el porcentaje al 52,74%. El sistema ganaba algo más de 20 hm³ en solo siete días, una subida moderada pero significativa, sobre todo al darse en pleno invierno, cuando los aportes suelen ser determinantes para el conjunto del año hidrológico
La tendencia positiva se mantuvo en el parte del 19 de enero, con 1.503 hm³ embalsados y un 53,15% de llenado. Aunque el ritmo de crecimiento se suavizó, continuaba un llenado sostenido, sin retrocesos semanales, algo poco habitual tras episodios de lluvia aislados y que apuntaba a una cierta regularidad en las aportaciones. Los últimos datos de lo que ha transcurrido de mes son del 26 de enero, con 1.512,4 hm³, equivalentes al 53,45% de la capacidad total.

Embalse de Tous. Detalle y castillo. / Foto Estepa.
Marina Baixa y Serpis lideran la recuperación
Pero el sistema de embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar no es una unidad homogénea, sino que diferentes territorios se han nutrido de formas diferentes durante este primer mes del año. Según los resúmenes porcentuales oficiales de cada parte semanal, los sistemas de Alicante, es decir, Marina Baixa y Serpis, son los que acumulan un mayor crecimiento del agua embalsada.
El impulso viene sobre todo por la mejora registrada en la Marina Baixa. El sistema formado por los embalses de Amadorio y Guadalest ha pasado de 5,78 hectómetros cúbicos embalsados el 5 de enero a 7,76 hm³ el día 26, lo que supone un aumento de casi dos hectómetros cúbicos en apenas tres semanas. Es decir, ambos embalses alicantinos han ganado unas 800 piscinas olímpicas de agua en ese tiempo.
En porcentaje, la Marina Baixa ha escalado del 20,1% al 26,9% de su capacidad, una subida de 6,9 puntos, la más intensa de todos los sistemas de la cuenca en este periodo. El embalse de Beniarrés, en el sistema Serpis, también ha vivido una subida del agua embalsada, aunque más moderada. A comienzos de enero almacenaba 8,34 hm³, el 30,9% de su capacidad, mientras que en el parte del 26 de enero alcanzaba los 9,63 hm³, equivalentes al 35,7%. El incremento, de 1,29 hectómetros cúbicos, se traduce en una subida de 4,75 puntos.
Pero es la combinación de ambos sistemas la que explica que el conjunto de los embalses de Alicante (Marina Baixa y Serpis) haya pasado del 25,3% al 31,1% de llenado en enero, el mayor crecimiento relativo de toda la demarcación del Júcar.
Las borrascas Francis y Harry
No es casualidad, sino que tiene una explicación meteorológica: los episodios de lluvias del mes de enero. En concreto, las borrascas Francis y Harry. Los incrementos de agua embalsada en la Marina, en concreto, se pueden asociar a intensidad fuerte de precipitaciones a principios y mediados de enero.

El estropicio del temporal Harry en las playas de Dénia y Xàbia / A. P. F.
Del 3 al 6 de enero, la Marina especialmente, aunque también gran parte de los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar, recibieron el impacto de la borrasca Francis. De hecho, el 3 de enero la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó avisos especiales por lluvias, nieve y descenso térmico, con foco en el norte de la provincia de Alicante y la Marina Alta. Asociado a este episodio, se registraron acumulados importantes de lluvia en la comarca en los primeros días del año, con acumulados superiores a 240 milímetros en la Vall d’Ebo y más de 200 milímetros en varias otras estaciones hasta el 7 de enero.
Pero las lluvias no acabaron la primera semana del año. En cuanto a la borrasca Harry, a partir del 19 de enero, Aemet emitió avisos por un cóctel meteorológico de lluvia y viento, también en la Marina, con alertas amarillas y naranjas por acumulados previstos de hasta 60 milímetros en 12 horas. La intensidad de los fenómenos no se limitó a los avisos: las lluvias obligaron al cierre temporal de varias carreteras en Dénia, como la de Les Marines y otras vías urbanas, y la Policía Local tuvo que gestionar cortes de tráfico en distintos accesos debido al agua acumulada en tramos afectados. Harry dejó también impactos en la franja costera de la Marina Baja. La combinación de lluvia, viento y mar agitado en Alicante y su entorno reflejó un episodio significativo de inestabilidad mediterránea, uno de los más notables de lo que va de enero y que coincide con los repuntes de agua embalsada registrados en la cuenca del Júcar durante ese mismo periodo.
El resto de sistemas: un repunte más tímido
Fruto de esas lluvias, el sistema de Alicante es el que más crece en porcentaje, pero sigue siendo el que peor está en términos de llenado absolutos. El crecimiento, en su caso, también está mediado por el hecho de que la lluvia ha caído sobre cuencas de tamaño más reducido. Los embalses de menor capacidad, por tanto, también crecen más rápido en nivel de agua cuando llueve.
En cambio, en el sistema Júcar, aunque los incrementos son menores en porcentaje, no lo son en hm³ es mayor, y esa subida relativa menor la explican grandes embalses como Alarcón o Tous. Del 56,65% inicial de enero al 58,51% de las últimas cifras, ha aumentado en 1,86 puntos. En cuanto a los embalses del Túria, han pasado de estar llenos en un 48,66% al 49,11% en estas tres semanas, lo que supone un crecimiento de 0,45 puntos. Por su parte, Castellón (Palancia–Mijares–Cenia) ha visto crecer su porcentaje de llenado del 52,90% al 54,32%, 1,42 puntos más.
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