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València-Madrid

Los retrasos en AVE duplican los pasajeros de BlaBlaCar y disparan el precio del avión hasta los 500 euros

El sector viajes, aunque incluye servicios no ferroviarios, está entre los cinco que más reclamaciones causa ante Avacu

Imagen de archivo de pasajeros en el aeropuerto de València.

Imagen de archivo de pasajeros en el aeropuerto de València. / JM LOPEZ

València

Los retrasos en los trenes de alta velocidad entre València y Madrid, debido a los límites de velocidad a 80 km/h impuestos en 13 puntos negros del tendido ferroviario y considerados como críticos, está obligando a los viajeros a considerar otras opciones de viaje para no llegar tarde a su reunión de trabajo o su enlace con otros medios de transporte. Dos de las alternativas directamente beneficiadas por esta circunstancia son los servicios de coche compartido como BlaBlaCar, compañía que ha duplicado su número de pasajeros, y el puente aéreo. Este último ha visto disparado su precio habitual hasta los 500 euros para el billete de ida y vuelta.

El incremento de pasajeros en vehículos compartidos creció un 108 % entre las dos ciudades durante la semana pasada, si se comparan los datos oficiales de la compañía con las mismas fechas -del 19 al 25 de enero- del año anterior. Son los siete días posteriores al accidente mortal de Adamuz que acabó con la vida de 45 personas, lo que refleja el recelo a coger el tren entre los usuarios antes, incluso, de implantarse las limitaciones de velocidad en varios tramos del recorrido. Según explican fuentes oficiales de la compañía, la distancia media de estos trayectos fue de 361 kilómetros con un precio medio de 20 euros por persona, aproximadamente.

Precios de hasta 500 euros en ida y vuelta en avión

El puente aéreo no siempre es una alternativa, sobre todo por el aumento de los precios de los billetes de avión, que se han disparado. La opción más barata para viajar entre València y Madrid en un trayecto de ida y vuelta en el día asciende a 129 euros, pero los horarios no dan mucho margen para aprovechar el día en la capital: la ida llega a las 13.30 y la vuelta sale a las 23.00 horas. 

La mayoría de las combinaciones llegan a más de 300 euros pero, además, las que permiten llegar a primera hora a Madrid -la opción preferida para quienes tengan que viajar por trabajo- ascienden a 453 euros volviendo a las 11 de la noche. La opción más cara es la que permite al viajero no madrugar tanto: la combinación de salida a las 9.40 de la mañana y regreso a las 16.00 horas asciende a 537 euros.

Más incidencias en los últimos años y desde la dana

Eso ocurre mientras los problemas en las redes ferroviarias se han multiplicado o, al menos, hecho más visibles desde el accidente mortal en Adamuz de este mismo mes. En el caso de la Comunitat Valenciana, los usuarios se enfrentan a retrasos en Cercanías, además de a los efectos de las cancelaciones y retrasos derivados del accidente y otros episodios similares durante enero. Algunos de esos problemas no son nuevos, sino viejos conocidos de miles de personas que tienen que usar ese medio de transporte para ir a trabajar, estudiar o ver a familiares y amigos y a quienes se les acaba la paciencia.

Ese punto -el de la paciencia- lo confirman desde la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu). Constata su presidente, Fernando Móner, que han crecido las reclamaciones y quejas ante la asociación por parte de usuarios tanto de Cercanías como de Alta Velocidad , pero no desde el accidente y el consiguiente caos ferroviario, sino en los últimos años. “En los últimos tres años, la situación ya se había complicado mucho, sobre todo en Cercanías, con algunas líneas, sobre todo la de Gandia o la de Utiel, muy complicadas, y la cosa se agudizó con la dana”, explica. 

El sector viaje, en el ‘top 5’ en reclamaciones

De hecho, aunque no tienen desglosados los datos sobre quejas relativas a trenes, sí saben que el sector viajes, que incluye hoteles, vuelos, autobuses o transporte ferroviario, entre otras cosas, es uno de los cinco contra los que más reclamaciones se presentan. En 2025, fueron 1.296 ante Avacu, algo menos que el pico del lustro, 1.657 en 2024. Este sector está por encima en número de quejas respecto a otros como los de vehículos o electricidad.

Móner cree que ese aumento de las reclamaciones es lo que generó cambios en el “compromiso de puntualidad” de Renfe. Antes, denuncia el presidente de Avacu, se contemplaban reembolsos parciales o totales para los casos de retraso de más de un cuarto de hora. Ahora, en cambio, ya no se indemniza por retrasos de menos de 60 minutos. Ello a pesar de que en teoría debe hacerlo por orden del Congreso de los Diputados que aprobó la enmienda en la que se recogía este punto dentro de la Ley de Movilidad Sostenible. Es decir, que si bien antes se abonaba el 50% del billete por retrasos de más de 15 minutos y el 100% para más de media hora, a día de hoy esas indemnizaciones contemplan que se reembolse la mitad del importe cuando el retraso es de más de una hora, y el importe completo cuando es de hora y media. 

Incidencias gestionadas con el operador

Pero el director de la asociación, Julián Tío, no detecta un auge notable de las reclamaciones en las últimas semanas. Lo achaca a que los usuarios puedan estar mostrando “respeto” ante el accidente y sus consecuencias pero, sobre todo, a que estén gestionando las indemnizaciones por la interrupción del servicio directamente con las empresas que lo prestan.

Coincide Francisco Rodríguez, secretario general de la Unión de Consumidores (UCE). Sí están recibiendo consultas, pero no tantas reclamaciones formales. “Estarán probablemente a la espera de la respuesta de la compañía en muchos casos”, dice. Eso sí, las reclamaciones que sí están llegando son las de las personas que iban a usar el tren como enlace y perdieron esa conexión como consecuencia de las incidencias.

Algunos de los destinos, como Madrid o Barcelona, son nodos de conexión no solo en tren, sino también en avión, con todo el mundo. Es decir, que en esos casos no se pierde solo el importe de un billete de tren, sino un viaje entero o costosos billetes de avión. Ante todos estos casos, desde la UCE recuerdan que la Junta Arbitral de Transportes también tramita de forma gratuita este tipo de reclamaciones.

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