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Día Mundial de los Humedales

La UPV reivindica el papel de “escudo” de los humedales artificiales ante la contaminación del agua

Un estudio científico del IIAMA destaca la relevancia de estos ecosistemas como herramientas clave para mejorar la calidad del agua mientras el proyecto Valpurin estudia cómo transformar el purín en recursos usando humedales artificiales

Humedales artificiales

Humedales artificiales / Redacción Levante-EMV / UPV

Marta Rojo

Marta Rojo

València

Se les llamahumedales artificiales” pero, en muchos casos, no tienen nada que ver con el cemento, las depuradoras o las tuberías. Es el caso del Tancat de la Pipa, el humedal gestionado por Acció Ecologista-Agró y SEO Birdlife en l’Albufera y que actúa a modo de “filtro verde” para mejorar la calidad del agua y la biodiversidad. Como el Tancat, los humedales artificiales ejercen un papel de “escudo” ante la contaminación del agua. Lo reivindica la Universitat Politècnica de València coincidiendo con el Día Mundial de los Humedales, y lo confirman diferentes estudios e investigaciones de la universidad.

Uno de estos estudios científicos lo lidera el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la UPV, que destaca la relevancia de estos ecosistemas diseñados por el hombre como herramientas para mejorar la calidad del agua, proteger el suelo y mitigar la contaminación difusa. Se trata de un estudio en el marco del proyecto TED2021 Rainwetpipa, que analiza el comportamiento hidráulico y la capacidad de depuración del humedal artificial de lámina libre Tancat de la Pipa, en el Parque Natural de l’Albufera de València, cuando recibe aguas de escorrentías urbanas y agrícolas.

Aves en los arrozales cercanos al Tancat de la Pipa, que reabre tras un año cerrado por la dana

Aves en los arrozales cercanos al Tancat de la Pipa, que reabre tras un año cerrado por la dana / Francisco Calabuig

Sistema “tampón” incluso ante aportes contaminantes

Los resultados del estudio confirman que los humedales artificiales funcionan como “sistemas tampón”. Es decir, que son capaces de amortiguar picos de contaminación y mejorar “significativamente” la calidad del agua, incluso cuando reciben aportes contaminantes variables. “Y ello aunque no han sido diseñados específicamente para ese fin”, añade Adrián Martínez, investigador del IIAMA participante en el estudio.

Los investigadores reivindican la elevada capacidad de retención de los humedales artificiales de sólidos en suspensión. En concreto, el estudio constata que el humedal actúa como un filtro natural, capaz de retener cerca del 80 % de los sólidos que arrastra el agua contaminada gracias a la sedimentación. 

Barrera natural a la eutrofización

Además, este tipo de humedales permiten rebajar de forma significativa el nitrógeno amoniacal, combinando varios procesos: de dilución, de retención y de transformación biogeoquímica. El nitrógeno es uno de los causantes de un problema endémico de espacios como el Parc Natural de l’Albufera y su laguna: la eutrofización o el exceso de nutrientes en el agua, que genera mortandad de especies de flora y fauna submarina. La capacidad de reducir el nitrógeno, pues, es fundamental para la protección de los ecosistemas acuáticos y la calidad del agua.

El estudio también se centra en el diseño hidráulico de los humedales artificiales, y demuestra que las configuraciones con varias celdas en paralelo mejoran el tiempo de residencia del agua y la eficiencia del tratamiento. “Estos resultados aportan criterios técnicos relevantes para el diseño y optimización de nuevas infraestructuras verdes orientadas al tratamiento de aguas contaminadas”, indica Carmen Hernández, investigadora del IIAMA participante en el estudio. Los modelos matemáticos que incluye el estudio “pueden ser utilizados como herramientas de simulación, por ejemplo para simular qué pasaría si llega al humedal más contaminación o diseñar sistemas que reciban permanentemente estos niveles de contaminación”, detalla Hernández.

El Tancat de la Pipa vuelve a acoger visitantes tas un año cerrado por obras

El Tancat de la Pipa / Francisco Calabuig

El trabajo ha sido desarrollado por Adrián Martínez-Biosca, Carmen Hernández-Crespo, Enrique Asensi, Ignacio Andrés-Doménech, Vicent Benedito-Durá y Miguel Martín, investigadores del IIAMA-UPV, junto a Mª Eugènia Rodrigo-Santamalia, investigadora del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV.

De purines a recursos vía humedal

Todo este conocimiento científico se aplica ya en iniciativas a pie de humedal. Es el caso del proyecto Valpurin (Desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza para el tratamiento sostenible del purín y posterior valorización de sus fracciones), financiado por la Agencia Valenciana de la Innovación (2023), en el que participan el IIAMA-UPV, Global Omnium y Servyeco.

El objetivo del proyecto es minimizar los impactos ambientales de los residuos agropecuarios sobre el suelo y los recursos hídricos con el desarrollo de procesos innovadores de tratamiento. En este caso, Valpurin utiliza los humedales artificiales como soluciones basadas en la naturaleza para reconvertir el purín en recursos aprovechables

“Ello permite avanzar hacia modelos de economía circular, contribuyendo al desarrollo sostenible del sector agroganadero y a la mitigación de los efectos del cambio climático”, asegura Miguel Martín, investigador del IIAMA.

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