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El "coliderazgo" de Morant y Bernabé aprieta contra las denuncias de acoso machista

El PSPV contrapone su contundencia en el caso de Almussafes, con la expulsión del alcalde, con la actuación del PP en Móstoles

La ministra y secretaria general del PSPV, Diana Morant, durante su intervención este viernes en Encuentros SER.

La ministra y secretaria general del PSPV, Diana Morant, durante su intervención este viernes en Encuentros SER. / Biel Aliño / EFE

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

"La adoro y me atrevo a decir que ella también a mí". Es la forma en la que Diana Morant se refirió este viernes sobre Pilar Bernabé. Lejos de la graduación que sobrevuela la política de "amigos íntimos, amigos, conocidos, adversarios, enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido", la secretaria general del PSPV se deshizo, nuevamente, en elogios hacia la delegada del Gobierno. Ese cariño verbal no es novedad pese a las múltiples comparaciones que se dan entre sí, con el nombre de Bernabé como un acicate externo sobre la candidatura de Morant a la Generalitat. Lo diferente, no obstante, fue la forma en la que dirigente socialista habló de "coliderazgo", casi equiparando las responsabilidades de ambas.

Morant es desde hace justo dos años (este sábado) secretaria general del PSPV además de ministra de Ciencia y está señala como candidata a la Generalitat, bandera que no duda en ondear. Bernabé, por su parte, ha tenido un ascenso constante desde su trabajo como delegada del Gobierno, al que llegó prácticamente a la vez que Morant al ministerio. Entró en la cúpula de la primera ejecutiva de la exalcaldesa de Gandia en marzo de 2024 y ha tenido un crecimiento exponencial tras la dana, una labor por la que Pedro Sánchez le aupó a la Secretaría de Igualdad del PSOE, el cuarto puesto en el escalafón de Ferraz, además de ser elegida como líder del PSPV en València y candidata a la Alcaldía.

Esta meteórica progresión ha generado no pocos rumores de que se apuesta finalmente por Bernabé como aspirante a la Generalitat. Sin embargo, no solo no han acabado en choque interno y en cambio de roles sino que justo en el segundo aniversario de su proclamación como secretaria general, Morant ha hecho gala de sintonía elevando a Bernabé a una especie de bicefalia, no tanto orgánica, puesto que cada una tiene sus competencias delimitadas internamente, pero sí a modo de referencia de cara al exterior, donde exhiben un mensaje unitario.

"No sé si estamos acostumbrados a los coliderazgos", indicó la también ministra de Ciencia después de las palabras amables hacia su compañera de partido al tiempo que remarcó que el éxito de una en València lo será de la otra en la Generalitat. "Pilar es la candidata de València y yo de la Generalitat, y lo que quiero es que seamos alcaldesa y presidenta", explicó. Con las elecciones seguramente el mismo día, la movilización de una puede servir a la otra. No en vano, el Cap i casal es el 16 % del censo autonómico, un colchón importante de votos donde los socialistas tienen una feroz competencia con Compromís.

Bernabé y Morant, el 24 de mayo,  en el congreso del PSPV en València.

Bernabé y Morant, el 24 de mayo, en el congreso del PSPV en València. / Levante-EMV

Ese binomio no solo sirvió para exhibir unidad interna, sino que Morant lo enarboló como parte del mensaje feminista. "Quizás es así como practicamos política las mujeres", añadió. Y no fue casual. Lo hizo al ser preguntada por el caso del alcalde de Almussafes, Toni González, denunciado internamente por acoso sexual y laboral por una militante. "Las mujeres del PSPV y del PSOE estamos cansadas de ciertas actitudes, ya está bien, ya no toleramos ni puteros, ni acosadores ni soy un truhan soy un señor", indicó la secretaria general que de paso unió las revelaciones sobre José Luis Ábalos, también ex militante de la federación y que han zarandeado a la formación.

El caso de Móstoles

El caso de Almussafes está sirviendo a Morant, pero también a Bernabé y a la secretaria de Organización del PSOE (y también con raíces en el PSPV), Rebeca Torró, para exhibir contundencia frente a las dudas iniciales que hubo sobre Francisco Salazar en la Moncloa. "Si ha llegado una mujer a ser secretaria general del PSPV para poner esa línea más roja que antes yo he venido a eso", agregó deshaciéndose también de las críticas que apuntan a que la respuesta de apartarlo es una cuestión orgánica al ser del sector crítico de la federación. "Forma parte de esa manera machista de hacer política", indicó remarcando que no se hará "responsable" de las "actitudes intolerables de nuestros compañeros de partido".

La contundencia de la ministra de Ciencia tuvo su complemento con la otra vertiente del "coliderazgo", Pilar Bernabé, que contrapuso la actuación que dio el Partido Socialista, del que es responsable de Igualdad, frente a la que está llevando a cabo el PP con el caso en Móstoles. "No solamente no piden perdón, no toman medidas, no exigen dimisiones, sino que además intentan ocultarlo, mintiendo, atacando a la víctima y exponiéndola al escarnio público", indicó la dirigente socialista quien aseguró que se está viviendo un nuevo caso Nevenka. "Están reproduciendo hasta la estética", sentenció comparando la rueda de prensa dada por el alcalde de la localidad madrileña el jueves.

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