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Josep Vicent Boira reclama un plan metropolitano para ordenar la vivienda y la movilidad

El comisionado del Gobierno asegura que la seguridad ferroviaria se ha antepuesto a la velocidad en el corredor mediterráneo

El catedrático aclara que esta infraestructura "no es solo un tren de mercancias, traerá mejoras en cercanías y media distancia, no viajaremos a 300 kilómetros por hora, pero llegaremos a París en ancho internacional"

Josep Vicent Boira

Josep Vicent Boira

València

El comisionado para el corredor mediterráneo, Josep Vicent Boira, que dejará su cargo en unas semanas para reincorporarse a la actividad académica y a las clases en la Universitat de València como catedrático de Geografía e Historia, ha anunciado este viernes que "el año próximo ya habrá cambios sustanciales en la movilidad ferroviaria de mercancías y pasajeros". Boira inicia nueva etapa tras ocho intensos años, en los que contabiliza decenas de reuniones en Bruselas para impulsar la "autopista" para trenes de mercancías y pasajeros que conectará en ancho internacional puertos y ciudades de todo el arco mediterráneo con Europa. En una entrevista en Les Noticies del Matí (NTM) de À Punt, Josep Vicent Boira ha hecho repaso de la situación que se encontró y la que deja, ha mostrado preocupación por la seguridad ferroviaria y por la ausencia de una planificación metropolitana que ralentiza la reconstrucción de la dana y alimenta el caos en la movilidad y el transporte público.

"En 2018, el corredor mediterráneo era casi una entelequia, el 40% de la infraestructura estaba sin planificar, ni siquiera se sabía bien lo que había que hacer". "Ahora ya está en ejecución y planificado el ancho internacional por todo el arco mediterráneo". Y esa planificación que ha sido decisiva para avanzar en el corredor es, precisamente, la "receta" de Boira frente a la caótica situación del transporte público y la movilidad en València y su área metropolitana, uno de los temas que le preocupan y ocuparán en su nueva etapa.

Vivienda y movilidad metropolitana

A preguntas de la subdirectora de Levante-EMV, Isabel Olmos, sobre soluciones para un área metropolitana mal comunicada, con atascos diarios, ciudades intermedias importantes sin conexión con el transporte público y en la que los límites territoriales se desdibujan, el catedrático afirma que la movilidad en todas las áreas metropolitanas "se ha disparado" y "no estamos respondiendo desde una visión metropolitana". El territorio "está desbordado", entre otros factores, por la "dispersión industrial". Una realidad cambiante y, como ejemplo, Sagunt, con la gigafactoría de PowerCo que va a redefinir los límites del área metropolitana.

El profesor e investigador de la UV, con raíces en el barrio del Cabanyal y autor de numerosas publicaciones, entre las últimas, la nueva edición de "La Ciutat de València", incide en los grandes cambios en el territorio de los últimos años y su preocupación por la ausencia de una estructuración metropolitana para abordarlos. "No estamos siendo capaces de responder al reto metropolitano y se ha visto en la dana". La tragedia "nos ha pillado sin un plan de ordenación metropolitana y por eso la reconstrucción está saliendo coja", afirma Josep Vicente Boira. El geógrafo e investigador aboga por "racionalizar el territorio de otra manera". Pone el ejemplo de nuevo de la reconstrucción de las zonas dana y destaca para mal que "se está haciendo desde el punto de vista municipal exclusivamente". "Y eso es un error". Boira propone abrir el foco y "generar bolsas de suelo vacante para vivienda para construir a escala metropolitana" porque hay municipios en l'Horta Sud que ya no pueden crecer más.

Vivienda a escala metropolitana y también, clave, "que todas las administraciones cada una en lo suyo (Renfe, Metrovalencia, Metrobus...) se pongan de acuerdo para ordenar la movilidad con un plan metropolitano único". "Tienen que sentarse en una mesa para ordenar la movilidad metropolitana con un plan único".

Josep Vicent Boira también ha respondido a preguntas sobre la seguridad ferroviaria tras las tragedias de Adamuz y Gelida. Asegura que durante sus años como comisionado "he visto mucha preocupación por la seguridad". Apunta que el apostaba por aumentar la velocidad en el corredor porque la infraestructura lo permitía, pero han prevalecido otros criterios de seguridad, que incluso han podido retrasar los plazos de las obras, como la instalación de detectores de objetos en la vía, la mejora de algunos túneles o el refuerzo de pilares. "La seguridad es muy importante en el corredor y estoy convencido de que en otros puntos de la red ferroviaria se está haciendo igual". "Me consta la decisión clara del ministro" de Transportes, Óscar Puente, en ese sentido, asegura Boira.

"Hemos cambiado la brújula por el cronómetro"

En el balance de estos ocho años, Boira asegura que "hemos cambiado la brújula por el cronómetro en el Corredor Mediterráneo". "Cuando llegué se discutía si Barcelona y València tenían que estar comunicadas en ancho internacional, ahora se trata de ver cuándo acaban las obras. "Me voy con satisfacción" y la misión "casi cumplida", asegura el catedrático e investigador.

Boira es consciente de que quizás falta pedagogía con el corredor mediterráneo, que el ciudadano de a pie ve como algo lejano que no beneficiará en su día a día. "Hay gente que asocia el corredor al tren de mercancías". "Me han llegado a decir 'a mí no me afecta' porque no pasa por Gandia o Dénia'". "El corredor no es un tren de mercancías, pero tampoco un AVE", aclara Boira. "Es algo más complejo, tendrá ventajas para las mercancías pero también para el tráfico de pasajeros, para las medias y cortas distancias". "Con el corredor mediterráneo no iremos a 300 kilómetros por hora pero podremos ir a París en ancho internacional" y de esto se pondrán beneficiar todos los valencianos.

Descarbonización y defensa

También contribuirá la infraestructura a la descarbonización al subir los camiones al tren. "Solo con pasar al ferrocarril el 10% del tráfico de mercancías de, por ejemplo, la cerámica de Castellón, la planta de PowerCo de Sagunt o la exportación de fruta, la infraestructura ya sería rentable, apunta el catedrático. "El impacto para el transporte pesado va a ser muy importante", afirma Boira quien reconoce que "al principio yo era el enemigo para los transportistas... ahora ya no me ven así". "Subimos los contenedores al tren para largas distancias y los camiones se dejan para el transporte local".

Los beneficios del corredor mediterráneo, en el actual contexto europeo de refuerzo de la seguridad y la defensa, llegan más allá. La conexión de la península Ibérica con Europa puede permitir transportar material para abastecer los ejércitos europeos, apunta el comisionado.

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